El Corte Inglés vivirá este domingo un nuevo capítulo del Juego de Tronos en que está inmersa la compañía. El consejo de administración propondrá a sus accionistas que el expresidente, Dimas Gimeno, abandone también su puesto como consejero ante la “pérdida de confianza” que hay sobre su figura. Una decisión que tendrá que ser ratificada en la junta en la que, salvo sorpresa, la proposición saldrá adelante.

Noticias relacionadas

La medida se toma después de que El Corte Inglés y el propio Gimeno hayan intentado llegar a un acuerdo para una salida pactada que, sin embargo, no ha sido posible alcanzar. El presidente ha rechazado la propuesta lanzada por la compañía para que deje el consejo, y que contempla una millonaria indemnización y, según las fuentes consultadas, parece muy complicado que de aquí al domingo puedan cambiar las posiciones.

Una vez que la junta de accionistas apruebe la salida de Gimeno del consejo habrá que ver la postura que éste adopta. Fuentes cercanas al expresidente explican a EL ESPAÑOL que no tiene tomada ninguna decisión sobre qué hará tras su cese, pero que no puede descartarse que impugne el acuerdo de los accionistas y lo lleve a los tribunales como ya hizo cuando el consejo de administración le retiró su confianza como presidente.

Precisamente, el hecho de que Gimeno se niegue a retirar esa demanda, y el que no quiera presentar su dimisión son los otros factores que han imposibilitado una salida pactada y amistosa. Así que ahora será el turno para los abogados que -desde antes del verano- ya intentan negociar un finiquito por la labor desarrollada por el expresidente en los grandes almacenes, una cantidad que está al margen de su función como consejero.

Fuentes consultadas por EL ESPAÑOL explican que esas conversaciones entre letrados se han retomado en los últimos días tras el parón estival, pero que van a estar muy condicionadas por lo que ocurra en la reunión del próximo domingo, así como por la postura que Gimeno decida adoptar en la misma.

Vuelven los Areces

La salida de Dimas Gimeno del consejo de administración podría facilitar la vuelta a este órgano de la Corporación Ceslar, que agrupa a la familia Areces y que fue expulsada en el año 2015. Tal y como ha adelantado este periódico, las conversaciones para que ese regreso se produzcan llevan meses desarrollándose, y se basan en el convencimiento de que los principales accionistas deben estar representados en el máximo órgano de dirección de El Corte Inglés.

En la junta de accionistas del domingo también tendrá que estudiarse la renovación de tres consejeros: Paloma García (Cartera Mancor), así como de los históricos Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echevarría. En el primer caso todo apunta a que renovará su posición; sin embargo, no está claro qué ocurrirá con los otros dos consejeros cuya salida facilitaría el aterrizaje de independientes, una figura que actualmente sólo ocupa Manuel Pizarro.

Ocurra lo que ocurra el próximo domingo la batalla de Dimas Gimeno contra El Corte Inglés continuará. A mediados de julio se admitió a trámite la demanda del expresidente por su cese, en la que solicita que se anule la decisión por, entre otras cosas, un defecto de forma en la convocatoria. Al mismo tiempo, Gimeno se querelló contra el Juan Carlos Fernández Cernuda, exdirector de seguridad, por diversos delitos societarios al haber facturado importantes cantidades a los grandes almacenes a través de sus empresas personales.

La guerra en IASA

Gimeno también mantiene abierto el enfrentamiento familiar en IASA, la sociedad patrimonial que comparte con su madre, su tío César y las hijas de Isidoro Álvarez: Marta y Cristina. Los tres primeros han presentado distintas denuncias contra las hermanas por considerar que se han vulnerado sus derechos como socios, y por bloquear el reparto de dividendos en IASA, sociedad que ostenta más del 22% de los grandes almacenes.

El reparto de dividendos de esa sociedad es vital para Gimeno, su madre y su tío César que deben abonar a Hacienda 100 millones de euros en concepto de Impuesto de Sucesiones, y para lo que el expresidente ha tenido que pedir un préstamo al Banco Santander para poder afrontar. De hecho, sus acciones están pignoradas para garantizar el pago del préstamo.

Esa posición de Dimas Gimeno en IASA es la que le permite ostentar de forma indirecta un 7% de El Corte Inglés. El expresidente ha reclamado en numerosas ocasiones que se le permita obtener una ventana de liquidez a ese porcentaje, como parte de su indemnización por abandonar la compañía. Desde los grandes almacenes no están dispuestos a aceptar las pretensiones, ya que consideran que todo lo que está ocurriendo se hubiera podido evitar si el expresidente hubiera aceptado pasar a ostentar un posición no ejecutiva.