Turistas caminan por la Sagrada Familia en Barcelona.

Turistas caminan por la Sagrada Familia en Barcelona. Efe

Empresas TURISMO

El 1-O todavía pesa en los hoteles de Barcelona

  • La ocupación hotelera en la Ciudad Condal cayó 5,2% en el primer semestre de este año.
  • Desde octubre, más de 5.000 empresas han trasladado su sede social.

Noticias relacionadas

Han pasado más de 10 meses, pero las hoteleras presentes en Cataluña todavía sienten el impacto del 1-O sobre el turismo. Según los datos del INE, sigue siendo la región que más turistas internacionales recibe. En el primer semestre del año fueron 8,6 millones de visitantes.

Aunque la cifra supone una caída del 0,8% respecto a los primeros seis meses del año anterior, el buen dato de junio (2,1 millones) sirvió para apuntalar la recuperación tras el desplome que causó la tensión política de los últimos meses del año pasado.

El turismo muestra buena salud, pero los hoteles en Cataluña no están capitalizando el tirón. Entre enero y junio, la ocupación hotelera a nivel nacional ha caído un 1,1%, lastrada por las tasas de ocupación en Barcelona y en las Islas Canarias, dos destinos con gran peso por el número de habitaciones ofertadas. En concreto, según el Barómetro del Sector Hotelero Español que elaboran STR y Magma HC, la ocupación hotelera en Barcelona ha caído 5,2% en el primer semestre del año.

Además de la caída en la ocupación media, la rentabilidad y los precios de los hoteles de la Ciudad Condal también se han resentido. Mientras que el precio medio ha caído un 1,4%, frente al avance del 0,2% a nivel nacional, hasta los 138,4 euros, la rentabilidad por habitación cae un 6,6%, a 102,4 euros.

Desde STR tienen claro que, una vez pase la tormenta en Cataluña, los hoteles de Barcelona recuperarán rápidamente las tasas de crecimiento que estaban marcando antes del 1-O. “Aunque todavía es pronto para hacer predicciones sobre lo que sucederá en el mercado, es probable que Barcelona se recupere rápidamente cuando la situación se estabilice”, afirma Javier Serrano, gerente de STR para España.

Antes del pasado octubre, los ingresos por habitación disponible (RevPar) de los hoteles barceloneses llevaban dos años con un crecimiento mensual de dos dígitos. Se beneficiaban de la fuerte demanda internacional y de la demanda desviada de destinos afectados por el terrorismo, como Turquía y el norte de África, recuerda el experto.

“La reciente inestabilidad en Barcelona ha frenado estos niveles previos de crecimiento, con caídas de la ocupación impulsadas por la disminución de la demanda nacional e internacional, sobre todo de Estados Unidos”, añade Serrano. Sin embargo, “si consigue mantener tarifas estables, deberíamos ver crecimiento a medida que la confianza del consumidor regrese a Barcelona”.

Y si no es a los hoteles, ¿dónde van los turistas? Según los datos del INE, de los 8,5 millones de turistas que llegaron a España en junio, 5,7 millones se alojaron en hoteles -un 1,7% más que hace un año-. Los casi 3 millones restantes se repartieron casi al 50% entre viviendas de alquiler y otro tipo de alojamientos de mercado (camping, casas rurales, etc.) y alojamientos fuera de mercado (viviendas en propiedad, de familiares y otros en los que no hay una transacción económica). Destaca especialmente el avance de casi un 18% en junio de alojamientos como casas rurales y campings, y la caída de un 7,2% de los alojamientos fuera de mercado.

Meliá y NH echan de menos al turista español

Pero no sólo de turismo internacional viven las hoteleras. Los turistas nacionales parece que también han sacado a Barcelona de sus destinos predilectos y desde las grandes como Meliá y NH Hoteles ya acusan su falta.

La cadena que dirige Gabriel Escarrer reconocía en su informe del primer semestre que tanto el mal tiempo de los días de Semana Santa como “las duras condiciones de mercado, principalmente en Barcelona, donde el destino no se ha recuperado completamente de las inestabilidades e incertidumbres”, han pesado en el comportamiento de sus hoteles urbanos en España.

La situación en la Ciudad Condal, agrega, afecta especialmente al segmento MICE (sigla en inglés para el segmento de congresos, reuniones, incentivos y eventos). La inestabilidad en Cataluña ha hecho que las grandes empresas -como Naturgy, CaixaBank, Abertis o Banco Sabadell, opten por mover su sede social a otras ciudades españolas y, con ello han movido también sus grandes eventos como las juntas de accionistas o presentaciones de resultados, dejando a las hoteleras barcelonesas sin su golosa porción de tarta.

“Esperamos compensar este impacto gracias al segmento individual, para lo cual estamos implementando distintas campañas online con agencias de viajes digitales (OTA) y reajustando nuestra estrategia de precios dinámicos”, explica Meliá.

La ocupación de los hoteles de Meliá en el segmento urbano premium cayó un 1,3% en el primer semestre y el RevPar de hoteles en propiedad, alquiler y gestión, un 2,8%, a 133,5 euros.

Por su parte, NH Hoteles registró un retroceso del ingreso por habitación del 3% en sus hoteles españoles en el segundo trimestre del año, “explicado por la baja afluencia a ciertos destinos del cliente nacional en los festivos del mes de mayo”.

El golpe en Barcelona fue de un 6%, indica la hotelera. En el caso de Madrid -donde el RevPar cae un 3% - se debe a que la ciudad acogió en 2017 importantes eventos -entre ellos el World Pride- y este año el calendario no ha ofrecido las mismas oportunidades. En el semestre, en cambio, los ingresos por habitación disponible avanzaron un 1,8%.

5.000 empresas ‘fugadas’ desde octubre

Desde el pasado 1 de octubre, día en que se celebró el referéndum ilegal, alrededor de 5.000 empresas han trasladado su sede desde Cataluña a otros puntos de la geografía española. La incertidumbre del proceso secesionista hizo que, solo el último trimestre, salieran de la región más de 3.200 empresas, entre ellas los gigantes del Ibex. Entre enero y junio se han sumado otras 1.800 y más de la mitad de ellas han puesto rumbo a Madrid.

Conscientes del impacto que tiene para la región este éxodo empresarial, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, aseguró ayer que el Gobierno ayudará a la Generalitat a atraer inversión extranjera y nacional. Su objetivo es que Cataluña siga siendo una región “de grandes oportunidades”, indicaba la ministra a Europa Press.

“Vamos a acompañar tanto al sector empresarial, así se lo hemos manifestado a las distintas asociaciones, como al Gobierno de la Generalitat, para que Cataluña esté también en el foco de muchas empresas que quieren venir a España y pueden encontrar en esta comunidad un lugar de inversión atractivo”, indicó Maroto.

¿Volverán a Cataluña? Por el momento, nadie se atreve a mover ficha en este sentido. Los comentarios son abiertos. Igual que decidieron irse, podrían decidir volver. Es la postura que mantienen desde algunas empresas, como Naturgy. Así lo manifestó el presidente ejecutivo de la antigua Gas Natural Fenosa, Francisco Reynés, en la junta de accionistas de la compañía. Pero desde la Cámara de Comercio de Barcelona o desde sindicatos como Comisiones Obreras, no ven el camino de vuelta como una opción fácil.

Miquel Valls, presidente de la Cámara, apuntaba hace unos días que aunque el traslado de sede se debe a “cuestiones psicológicas” y no económicas, que las empresas vuelvan será “difícil”. Por su parte, el secretario general de CCOO de Cataluña, Javier Pacheco, también se mostró “poco optimista” al respecto, aunque asegura que ya no hay incertidumbre política y las invitó a volver “porque estarán en el mejor territorio de desarrollo económico que puedan tener en la península”.