Las protestas de los taxistas en Barcelona

Las protestas de los taxistas en Barcelona Reuters

Empresas HUELGA DEL TAXI

Los taxistas mantienen la huelga y Fomento contraataca adelantando la Conferencia Nacional de Transporte

28 julio, 2018 23:44

El Ministerio de Fomento ha decidido tomar el toro por los cuernos tras la huelga indefinida de los taxistas en Madrid y Barcelona, y que se está extendiendo ya a varias ciudades de nuestro país. Así que José Luis Ábalos ha decidido convocar la Conferencia Nacional de Transporte prevista para el 11 de septiembre y adelantarla al próximo miércoles 1 de agosto.

Un adelanto que han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes del Ministerio de Fomento, quienes explican que en esa cita estarán los taxistas, las VTCs, las Comunidades y los Ayuntamientos. En ella la idea es exponer sus planes para conseguir un gran acuerdo que ponga fin a las disputas, y que se pueda decidir entre todos si hay que transferir o no las competencias de VTC a las Comunidades, así como cualquier otra medida que pueda plantearse.

Protestas del taxi en Barcelona

El objetivo del Gobierno es poner fin cuanto antes a las protestas de los taxistas con diálogo entre los distintos actores implicados. Un problema, explican fuentes del Ejecutivo, que ha creado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, poniendo en marcha una licencia urbana para limitar a Uber y Cabify para la que no tiene competencias. Por tanto, creen que la mejor forma de resolverlo es dialogando.

Como paso previo a ese encuentro, el Secretario de Estado, Pedro Saura, se va a reunir con el sector del Taxi y de las VTCs. El primer encuentro será este mismo lunes con las asociaciones de taxistas, Fedetaxi, Antaxi y Élite Taxi. El martes Saura se reunirá con Unauto, la patronal del sector que aglutina a las VTC, Uber y Cabify incluidas

Las fuentes consultadas por este diario explican que hay intención de escuchar a todas las partes y dialogar; y les llama la atención que ahora la Generalitat reclame que se hable de las competencias de VTC y otras de transporte en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, cuando ese guante lo lanzó en el Congreso el propio Ábalos y nadie lo recogió.

Será, por tanto, una semana decisiva para solventar la guerra del Taxi, que ya ha saltado a las calles y amenaza con bloquear buena parte de las grandes ciudades. De hecho, este sábado los taxistas de Madrid avanzan en marcha lenta por el centro con el objetivo de colapsar el tráfico; y en Barcelona continúa el bloqueo de la Gran Vía por parte de algunas unidades de taxistas.

De hecho, pese a la llamada a la tranquilidad y al diálogo que ha hecho el Ministerio de Fomento, los taxistas rechazan poner fin a las huelgas indefinidas que están convocando. No ya sólo en Barcelona y Madrid, a lo largo del día de hoy se han sumado ciudades como Valencia, Málaga, Alicante, entre otras. De hecho, no se descarta que a lo largo de las próximas horas puedan sumarse más ciudades.

La huelga comenzó el miércoles


Las protestas se originaron el pasado miércoles, cuando los taxistas de Barcelona iniciaron dos jornadas en apoyo al reglamento del Área Metropolitana que limitaba la actuación de compañías como Uber y Cabify.

Pero el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña suspendió el viernes este reglamento por considerar que el Área Metropolitana de Barcelona "carece de potestad reglamentaria" para regular las llamadas licencias VTC (alquiler de vehículos con conductor).

Momentos de tensión entre los taxistas y la VTC

Momentos de tensión entre los taxistas y la VTC Reuters

La cartera que dirige José Luis Ábalos ha hecho un llamamiento "a la calma" y ha solicitado a las asociaciones de taxistas movilizadas en Barcelona y Madrid "la vuelta a la normalidad, como paso previo y necesario para avanzar hacia una solución conjunta con todas las administraciones afectadas". Ese llamamiento no ha tenido efecto y por eso Fomento ha decidido adelantar la reunión sectorial.

"Fomento apuesta por el diálogo entre las distintas administraciones, así como entre los sectores implicados, que facilite una convivencia equilibrada entre el Taxi y VTC", al tiempo que ha defendido el derecho de los ciudadanos a la movilidad, además de rechazar la adopción de medidas unilaterales.

Los ataques a la VTC

Algunas asociaciones de taxistas ya advertían antes del parón definitivo que no se harían responsables "de lo que ocurra en las calles”, avisando de lo que vino después: ataques y vandalismo contra algunos vehículos VTC.

Eso es, precisamente, lo que denuncian desde la patronal del sector, Unauto, para quien “el Gobierno ha perdido el control de las calles”. Recuerdan que en las primeras dos jornadas de huelga en Barcelona, tres conductores suyos terminaron en el hospital y una treintena de coches fueron destrozados.

Pero las cosas en la noche del viernes al sábado tampoco cambiaron mucho. Desde Unauto denuncian que ha habido agresiones a algunos de sus conductores, que hay vehículos destrozados, que han bloqueado las gasolineras donde repostan para intentar que los coches se queden tirados por las calles, y que alguno de sus conductores ha tenido que recorrer la M-40 en Madrid a 180 perseguido por un vehículo en el que viajaban a bordo cuatro individuos que querían pegarle.

Un taxista golpea a un coche VTC

Un taxista golpea a un coche VTC Reuters

Para probar lo ocurrido no dudan en entregar todo el material gráfico del que disponen, y recuerdan que “está todo denunciado ante la policía”. Sin embargo, su portavoz y presidente, Eduardo Martín, ha dicho este sábado que el sector de las VTC “está harto de poner la otra mejilla” cada vez que les agreden, y avisan de que pasarán a la acción. “Sin violencia”, puntualiza.

Otra cosa es lo que dicen sus conductores que -en privado- reconocen estar cansados de agresiones de los taxistas, y amenazan con empezar a defenderse y hacer la guerra por su cuenta, al margen del discurso oficial.

Desde las asociaciones del Taxi “lamentan” los incidentes que hayan podido ocurrir y llaman a “manifestaciones pacíficas” que sirvan para que el Ministerio “hable claro” al sector del Taxi. También los taxistas lamentan lo ocurrido, aunque algunos “entienden” que en un momento dado se puedan perder los nervios “cuando ves que te están quitando el pan”.

Cambiar la Ley

La decisión del Ministerio de Fomento, con José Luis Ábalos a la cabeza, de recurrir y pedir medidas cautelares contra la norma del Ayuntamiento de Barcelona que buscaba imponer una licencia municipal a las licencias VTC prendió la llama. Un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) al que le acompañaron otros como el de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y todos con un argumento común: el Consistorio de Ada Colau no tiene competencias para tomar esa decisión.

Así que cansados del fraude que han sido los políticos para ellos, los taxistas de Barcelona (que tienen la mecha muy corta, en palabras de un compañero de Madrid) se lanzaron en tromba. Manifestaciones en las calles durante 48 horas (coincidiendo con la vista en el TSJC para estudiar los recursos) para presionar y solicitar que Fomento cambie la Ley y cree un Real Decreto que permita crear la licencia municipal, porque de ese modo -consideran- se garantizaría que se cumple el ratio de 1 VTC por cada 30 taxis.

Tras una reunión con el Ayuntamiento de Ada Colau para explicarle los motivos de la decisión adoptada, Fomento optó por retirar la petición de medidas cautelares ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) 24 horas antes de la vista. “Un gesto de buena voluntad” explican fuentes entre el sector de las VTC y el Taxi, “que en realidad fue el detonante de todo”, añaden. “Ahí olimos la sangre”, dice un representante sindical del sector. “Vimos que había opciones de doblegar a Fomento”, sentencia.


En realidad, la retirada del recurso de Fomento ante el TSJC era un brindis al sol, dado que la CNMC sí mantuvo la petición de que se suspendiera de forma cautelar la licencia municipal de Colau, así que tras escuchar todas las alegaciones el Tribunal decidió mantener la suspensión y la bomba estalló del todo. Una huelga indefinida en Barcelona, llamamientos a que el resto del país la secunde, y todo con un objetivo: doblegar al Ministerio y conseguir que se modifique la Ley de Ordenación del Transporte (LOT) y el reglamento que la desarrolla.

El objetivo es conseguir que la licencia municipal pueda salir adelante. Para ello solicitan también que las competencias en materia de VTC estén en manos de las Comunidades y los Ayuntamientos, así como que se cree en agosto la web de control a los trayectos de Uber y Cabify para que empiece a funcionar el 1 de septiembre.