Gonzalo Sánchez, presidente de PwC, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Gonzalo Sánchez, presidente de PwC, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Empresas

PwC se desliga del Popular y recuerda que mostró sus dudas sobre la viabilidad del banco en tres ocasiones

El presidente de PwC, Gonzalo Sánchez, insiste en que el auditor no tiene responsabilidad sobre las cuentas del banco. 

El presidente de PwC, Gonzalo Sánchez, ha defendido la labor de la empresa como auditora del Banco Popular durante 35 años; y como responsable de 'visar' las últimas cuentas de la entidad en diciembre de 2016. Unos números que, meses después de su presentación, tuvieron que reexpresarse para reconocer las pérdidas acumuladas por la entidad. 

Sánchez ha insistido en que la auditora "alertó en tres ocasiones" a lo largo de 2016 sobre sus "dudas" acerca de la viabilidad del Popular. En concreto, ha explicado, "usamos los mecanismos que están a nuestra disposición" tanto en cuentas semestrales como anuales, así como durante la ampliación de capital que se hizo ese año. 

En concreto, PwC alertaba en marzo (ampliación) y junio de que "existían incertidumbres que podían ocasionar que a cierre del ejercicio podía haber pérdidas significativas". Ya en diciembre aseguraba que en 2017 "existía serio riesgo ante la posibilidad de que se incumpliera el plan de negocio" previsto por los administradores.

Las cuentas eran correctas

Sánchez trata así de desligar la responsabilidad de PwC en torno a la caída del Banco Popular, dado que -además- hay que recordar que "la elaboración de las cuentas es responsabilidad del administrador de la sociedad". "Parece que los auditores somos los responsables, pero no lo somos", ha concluido. 

Palabras del presidente de PwC en la comisión que investiga la caída del Popular en el Congreso en donde ha insistido en que las cuentas del Popular estaban bien desde el punto de vista formal. 

Para afianzar esta teoría ha recordado que desde 2012 el banco fue supervisado por los auditores, el Banco de España y el Banco Central Europeo. También, ha dicho, en distintos test de estrés por parte de la Autoridad Bancaria Europea de donde "salió satisfactoriamente y nadie puso en cuestión las cifras del banco". 

Para el responsable de PwC en España, la caída del Popular se debe a "una hemorragia de depósitos en un corto período de tiempo", y ha recordado que cuando se da una información negativa sobre una entidad "el dinero es miedoso y vuela". 

Asimismo, ha solicitado que los reguladores faciliten una normativa "estable" para que los auditores puedan efectuar su labor. 

Proceso de resolución

También ha sido cuestionado por los diputados acerca de las distintas valoraciones efectuadas por Deloitte antes de resolver el Popular, a lo que ha insistido en que es algo lógico dado que "no es igual una empresa con un criterio en funcionamiento que una empresa que está en resolución, en donde algunas valoraciones son radicalmente distintas", ha dicho. 

Sin embargo, ha eludido responder sobre todo el proceso de resolución dado que "no hemos participado y no tenemos mucha más información".