Ana Botín, presidenta del Banco Santander, durante su discurso en la Junta General de Accionistas celebrada en Santander.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander, durante su discurso en la Junta General de Accionistas celebrada en Santander.

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Santander se decanta por Aegon como socio en seguros y descarta al grupo Allianz

La entidad que preside Ana Botín reorganiza sus alianzas en banca-seguros tras la integración del Banco Popular. 

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El Banco Santander ha terminado de deshojar la margarita y ya tiene claro qué aseguradora será su 'socia' a la hora de vender seguros tras la integración del Banco Popular. Finalmente será Aegon la compañía que se sitúe como "futuro socio asegurador para los negocios de seguros vida-riesgo y de varios ramos de seguros generales". 

Así lo ha comunicado la entidad que lidera Ana Botín a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y se enmarca en un proceso en el que "han participado varios grupos aseguradores". 

Con esta decisión el Santander continuará, tras integrar Popular, con su proveedor de seguros habitual (Aegon) y pone punto final a la alianza que el 'Popu' mantenía con el Grupo Allianz España, con quien no sólo tenía un acuerdo en materia de seguros; también compartía el accionariado de la gestora Popular AM. 

Los términos en los que se moverá el nuevo acuerdo con Aegon no están cerrados ya que, según explica el propio Banco de Santander, "está sujetos a diversas condiciones"  y a que se cancele de forma definitiva la alianza con el Grupo Allianz, y ahí todavía hay que negociar los términos por los que el banco que preside Ana Botín paga a la aseguradora holandesa.

No obstante, Banco Santander estima que su impacto combinado en el capital CET1 fully loaded y en la cuenta de resultados del Grupo no será significativo.

Otras alianzas

La alianza entre Popular y Allianz data de finales de los años 80 cuando se constituyó la sociedad conjunta entre ambos, participada al 40% para el Popu y un 60% para la aseguradora. Según las cláusulas que figuran en los contratos firmadas entre ambos, la valoración de la sociedad se fija en el entorno de los 1.000 millones, por lo que la compensación que debe recibir la aseguradora holandesa sería superior a los 600 millones de euros, aunque las cifras no están cerradas todavía. 

Una vez que se cierre la operación y se rompa la alianza entre Allianz y Popular, el Santander habrá resuelto el último gran fleco que tiene pendiente tras integrar la entidad que hasta el año pasado presidía Emilio Saracho. De hecho, ya se deshizo de WiZink, que vendió a Värde Partners por 700 millones de euros; también de TotalBank, vendida a BCI por 444 millones de euros; y la reordenación de Euro Automatic Cash, la sociedad que gestionaba los cajeros del Popular, por el que ambas redes están ya integradas. 

El otro gran foco de atención que tenía el Santander con el Popular era equiparar las condiciones de sus trabajadores, algo que se lograba la pasada semana con un nuevo convenio colectivo que, entre otras cosas, instauraba la apertura de cerca de medio millar de oficinas por las tardes.

El siguiente paso que se dará será la integración total de la red comercial con el consiguiente cierre de oficinas y, por último, a principios del año 2019 se pondrá fin a la marca Popular que desaparecerá para integrarse por completo bajo la enseña Santander.