Francisco Reynés, presidente de Naturgy.

Francisco Reynés, presidente de Naturgy.

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La depreciación de activos le costará a Naturgy pérdidas por 3.000M este año

El plan estratégico de la rebautizada Gas Natural Fenosa contempla un ajuste de 4.900 millones en el valor de sus activos, sobre todo de generación eléctrica convencional en España, que pesará en el resultado consolidado de 2018.

Naturgy Energy Group registrará pérdidas por alrededor de 3.000 millones en 2018 después de recortar el valor de sus activos a la mitad en el plan estratégico a 2022.

El dividendo comprometido para este año, de 1,30 euros por acción, está a salvo, asegura el presidente de la antigua Gas Natural Fenosa, Francisco Reynés, porque el resultado individual de la compañía será positivo gracias al efecto de extraordinarios.

"Los resultados finales serán unas pérdidas de 3.000 millones en el consolidado pero positivo en el balance individual", ha explicado el ejecutivo a periodistas tras la presentación de su nueva hoja de ruta a los analistas en Londres. 

Según Reynés, la compañía individual cerrará este año en verde gracias al efecto positivo de extraordinarios, en concreto, por los 1.500 millones que ha ingresado por la venta de un 20% de Nedgia. "El resultado individual será muy por encima del dividendo, por encima de 2.000 millones", aseguró mostrando que no hay preocupación para cumplir con el compromiso que acaban de poner sobre la mesa a sus accionistas de un alza del dividendo para este año. "El extraordinario por la venta de Nedgia compensará ampliamente el deterioro y se podrá pagar el dividendo", argumentó.

El plan que ha presentado la energética este jueves contempla un ajuste en el valor de sus activos de 4.900 millones antes de impuestos, desde los 9.800 millones que tenía contabilizados, de aplicación en el primer semestre de 2018.

La depreciación se ha realizado a la vista del nuevo entorno macroeconómico, las perspectivas del sector energético y las hipótesis en que se basa la nueva hoja de ruta. La decisión se ha tomado para seguir una línea de coherencia con las cifras macroeconómicas y las previsiones del sector que atan el nuevo plan quinquenal, ha señalado Reynés.

Este ajuste se recae sobre todo en los activos de generación eléctrica convencional (carbón, nuclear y ciclos combinados) en España y la compañía asegura que tendrá un "efecto positivo" en los resultados a partir de 2019. La rebaja se explicará con mayor detalle en la presentación de resultados del primer semestre, el mes que viene.

"Tras esta reducción (de activos) tendremos una base de activos clara", ha asegurado Reynés ante los analistas, que ha defendido que había que poner "en un valor adecuado" estos activos de generación de energía convencional en España.

Objetivos financieros del plan

El objetivo de la Naturgy que comanda Reynés es ser "un player internacional centrado en la creación de valor". El plan estratégico 2018-2022 "busca invertir y hacer crecer" a la compañía, pero "siempre con estricta disciplina, ganando tamaño sólo si creamos valor para los accionistas y cumplimos los parámetros de rentabilidad, calidad de servicio y seguridad que nos hemos marcado", ha añadido el presidente.

Esta nueva hoja de ruta se marca como meta para 2022 un Ebitda de 5.000 millones, un beneficio neto de 1.800 millones y un flujo de caja libre medio anual de 1.800 millones. Según Reynés, el plan para el quinquenio es "realista, ambicioso y buscará aprovechar el posicionamiento actual de la compañía para maximizar las oportunidades de crecimiento industrial", algo que llevará a la energética a cumplir su promesa de remuneración creciente al accionista.

Según el ejecutivo, las líneas financieras del plan se centrarán en la reducción del gasto operativo, la optimización de las inveriones (capex) y en la estricta disciplina de inversión, con foco en el crecimiento orgánico. "No estamos obsesionados con ser los más grandes, sino los que más valor generemos", ha reiterado Reynés haciendo referencia a que "no se descartan" las oportunidades de crecimiento inorgánico pero, si se hacen, deberán cumplir "las reglas de oro" y marcar un mínimo de retorno a la inversión. En todo caso, apuntó, el impacto financiero de estas potenciales oportunidades no están reflejados en el plan.

Según el plan, la compañía se compromete a reducir los gastos operativos anuales en 500 millones de euros para 2022. Para lograrlo, se analizarán las actividades que no forman parte del negocio principal de la compañía, un proceso que ya inició hace meses, y la asignación de funciones operativas a cada unidad de negocio. La digitalización será clave para mejorar aquellas unidades por las que sí continuará apostando.

En cuanto a la deuda, Naturgy espera mantener el coste de la deuda en los próximos años en los niveles actuales (en torno al 3,5%), de forma que la deuda neta se mantendría en unos 16.400 millones de euros.