Centro de El Corte Inglés en una imagen de archivo.

Centro de El Corte Inglés en una imagen de archivo.

Empresas

El Corte Inglés, el Amazon de las marcas

Los grandes almacenes ingresaron 17 millones de euros el año pasado en el alquiler de 'corners'. 

Es innegable que Amazon es el rey del comercio online y quien diga lo contrario miente. Sólo en España y durante el mes de abril tuvo 139 millones de visitas. Lejos queda ebay, el segundo, con 29,6 millones, y el tercero, El Corte Inglés, con 22,8 millones, según datos de Similarweb. Un reinado que amenaza con liquidar todo aquello que se le ponga por delante.

Con los datos encima de la mesa no es de extrañar que se tema por el futuro de El Corte Inglés pese a que lleva años trabajando en una estrategia online que, poco a poco, ha ido dando sus frutos. Ha renovado sus canales sociales, la web también ha sido sometida a un lifting y, además, se trabaja en la mejora de los tiempos de entrega. ¿Objetivo? En el medio plazo, ser capaces de llevar a su destino un millón de referencias en menos de dos horas.

Además prepara ya una aplicación de entrega rápida con la meta de entregar “cualquier tipo de producto, en cualquier lugar y momento que el cliente decida”, tal y como señalaban en su reciente misiva a los trabajadores. Para lograrlo, es necesaria la omnicanalidad y la cadena de grandes almacenes ya ha trazado un plan para transformar y adaptar sus edificios a los nuevos requerimientos de su estrategia.

Los 'corner' y las marcas

Los consejeros delegados quieren apuntalar esa estrategia omnicanal en otro pilar fundamental de los grandes almacenes: 'las marcas', tanto propias como ajenas. Y es que, según los datos internos de la compañía, cerca del 70% de las ventas que se producen en los centros comerciales provienen precisamente de los 'corners' que tienen alquilados a las distintas firmas.

Ese negocio de 'alquiler' que casi convierte a los grandes almacenes en una inmobiliaria, le permitió obtener unos ingresos de 17 millones de euros en 2016, según datos de la memoria de la compañía. Un área cada vez más rentable ya que -en términos interanuales- supuso un aumento del 40%. Pero es que, de cara a los próximos años, los ingresos previstos llegarán a los 241 millones de euros.

La estrategia de 'alquilar' espacios se seguirá potenciando de cara a los próximos años. Incluso hay quien ve en esa fórmula una solución para incrementar la productividad de los centros comerciales de la firma que no terminan de despegar. Y si de algo va sobrado El Corte Inglés es de patrimonio inmobiliario: está valorado en 9.450 millones de euros -más que de sobra para cubrir su deuda-.

Expertos del sector inmobiliario ven poco probable que la estrategia pase por desprenderse de los edificios. Salvo que haya una muy buena oferta por alguno de ellos, la lógica hace pensar que optaría por la vía del alquiler de la totalidad del centro o, al menos de una parte. Algo que tiene su lógica en determinadas ubicaciones donde, por ejemplo, una firma comercial quiera implantar una flagship store (término anglosajón para referirse a la tienda principal de una marca). De hecho, ya hay ejemplos en Callao con la de Samsung, por ejemplo.

Alquilar edificios

Esos ejemplos podrían ser muy útiles, explican las fuentes consultadas, en los centros comerciales que no estén en el centro de grandes ciudades. Por ejemplo, en el caso de que Primark quisiera abrir un tienda en Toledo, podría optar por alquilar una planta o dos plantas en el edificio de El Corte Inglés. ¿Ventajas? Ingresos y, sobre todo, nuevos visitantes para su centro comercial que, una vez dentro, también podrían comprar artículos en los grandes almacenes. Todo ello sin olvidar que quienes paguen en Primark podrían hacerlo con la tarjeta de compra de El Corte Inglés.

Nos encontramos, por tanto, ante una estrategia que debe terminar por converger. La experiencia multicanal que debe llevar a que ese 'alquiler' de espacios se traslade también a un 'market place' en la Red que convierta a El Corte Inglés en el Amazon de las marcas. Simplemente, una pregunta para la reflexión: ¿compraría usted un vestido de Carolina Herrera a través de Amazon?