Imagen de archivo de un parque eólico.

Imagen de archivo de un parque eólico.

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Forestalia alardea del apetito inversor y afirma que cumplirá los plazos

  • La compañía zaragozana asegura que con la alianza formada para el desarrollo de su proyecto Goya han “marcado un estándar para la financiación de un proyecto sin subvenciones”. 
  • Sus socios Engie, Mirova y GE estarían evaluando participar en el desarrollo de los otros 1.200 MW que tiene en cartera.

Hace poco más de dos años un pequeño grupo zaragozano dio un vuelco al sector de las renovables. Forestalia se abría paso entre los grandes saliendo como gran vencedor de dos de las tres subastas que se han celebrado en este tiempo, a costa de pujar con máximo descuento y dejar los incentivos para el desarrollo de los parques a cero.

Ahora, dos años después de entrar 'a derribo', como lo definieron en el sector, la zaragozana se jacta de su capacidad para atraer socios con los que financiar los desarrollos y de innovar en un momento en que el sector renovable estaba quedándose oxidado. "Los recelos que había sobre nosotros eran falsos", asegura el vicepresidente y consejero delegado de Forestalia, Fernando Muñoz

Ya tiene la financiación para los primeros 300 megavatios (MW) eólicos que va a desarrollar en Zaragoza. También tiene encaminados parte de los casi 200 MW en biomasa de esa primera subasta, celebrada en enero de 2016, y ha identificado los proyectos con los que podría desarrollar hasta 1.800 MW eólicos tras la subasta en la que arrasó en mayo del año pasado. Es más, aseguran que casi tienen "más demanda que oferta" de megavatios a desarrollar.

¿Soplan vientos de popa para los zaragozanos? Ellos aseguran que los proyectos estarán listos en plazo y que se ha despejado uno de los riesgos subyacentes en estos desarrollos: el recurso eólico. "Hemos buscado los mejores emplazamientos, con el mejor recurso eólico, algo que antes no se hacía", afirma Muñoz.

Proyecto Goya

A finales de abril, la zaragozana cerró por fin la financiación para desarrollar el primer parque eólico sin primas ni subsidios públicos en España. Los nueve parques que forman el proyecto Goya suman 300 MW, los que Forestalia se adjudicó en enero de 2016, en la primera subasta ‘verde’ que realizó el Gobierno tras los cuatro años de moratoria. Los parques (Argovento, Cañacoloma, El Saso, Sierra Luna, y Las Majas I, II, III, IV y V) se ubicarán en las comarcas de Campo de Belchite, Daroca y Cariñena, en la provincia de Zaragoza.

La inversión prevista para este parque es de unos 310 millones de euros. Para financiarlos, la zaragozana se ha aliado con tres socios: el fondo Mirova, filial de Natixis; la multinacional estadounidense General Electric (GE) y la energética francesa Engie.

Entre los cuatro han formado una sociedad y han aportado 140 millones, con Mirova al frente (51% del capital), seguido de GE (25%) y Engie (15%). Forestalia se queda únicamente con un 9% de esta sociedad.

Reconocen que les habría gustado tener un capital más amplio, pero así es como han calzado el “sudoku” para levantar los fondos y avales necesarios a falta de un “músculo financiero” con el que aportar más fondos propios. Aun así, defienden que se quedan al frente de la gestión del parque durante sus 25 años de vida útil y que, en los desarrollos que quedan por hacer, buscarán tener un cupo más alto.

Para los 170 millones restantes, la zaragozana ha logrado financiación a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que le concedió un préstamo de 50 millones en el marco del Plan de Inversiones para Europa, y los 120 millones restantes los aportan tres bancos: BBVA, CaixaBank y Santander. Estas tres entidades han estructurado y asegurado la deuda del proyecto y facilitan también las líneas adicionales para los pagos de IVA, avales y cobertura de tipos de interés, indican los ejecutivos.

La inversión total, los 310 millones, “se sustentan en un contrato de compra de energía (PPA) de 12 años, el primero de su tipo en España”, asegura Yann Dumont, consejero delegado de la división eólica y solar de Forestalia. “Es un instrumento fundamental para el desarrollo del proyecto”, asegura.

Según Dumont, han buscado “que el proyecto sea bueno y barato, eligiendo una zona con un buen recurso eólico y dando entrada a socios que garantizaran el proyecto”. El acuerdo con Engie cubrirá un 60% de la inversión, indica la zaragozana.

Cartera en desarrollo

Para la firma que preside Fernando Samper, el proyecto Goya es también clave para el desarrollo de los 1.500 MW que se adjudicaron el año pasado porque ha servido para fijar las bases de un modelo de financiación que, si bien no replicarán de forma exacta, sirve de patrón.

“Este modelo de financiación es un traje a medida. Era un gran reto poner en marcha el proyecto en un mercado desentrenado y sin la garantía de los subsidios”, ha destacado el director financiero de la compañía, Carlos Reyero. “Necesitábamos reunir un accionariado que transmitiera la solidez del proyecto”.

“El proyecto Goya ha sentado un estándar sobre cómo financiar un proyecto sin subvenciones”, ha dicho su vicepresidente. En su opinión, ahora que el sector ha visto que se pueden desarrollar proyectos sin las primas a las que estaban acostumbrados, “se van a animar a hacerlo sin la necesidad de que haya subastas”.

Forestalia tiene, en total, unos 3,6 gigawatios (GW) en cartera para desarrollar antes de que acabe la década en tecnología eólica, fotovoltaica y biomasa. Los ejecutivos de la zaragozana aseguran que están cerca de cerrar la financiación para los proyectos de las subastas del año pasado. Es más, alardean del “desmedido” interés por los proyectos 'verdes' en eólica y fotovoltaica obtenidos en las subastas del año pasado y aseguran que el apetito del mercado es “brutal”.

La aragonesa señala a este periódico recientemente que, además de los 1.200 MW que ganó en mayo de 2017, ha identificado proyectos por otros 600 MW. La subasta daba ese margen a las empresas adjudicatarias: podían proponer proyectos por un 50% más de los megavatios ganados. En total, la compañía ha identificado 51 proyectos. La inversión, como mínimo, será de 1.200 millones, pero dependerá de si logra autorización para el cupo extra que ha identificado. 

¿Tendrán los mismos socios? Con cierta sonrisa cómplice, los ejecutivos señalan que todos están interesados en lo que queda por hacer, pero "cada uno en un grado y con un nivel de implicación". "Si escucho a todos los que me llaman, somos capaces de hacer muchos (proyectos) más", afirma su director financiero.

Según la norma que reguló la subasta, los parques tienen que estar operativos antes del 1 de enero de 2020. ¿Cumplirán los plazos? “Sí, estamos seguros”, responde rotundo Dumont. Reconocen que están ajustados, pero “la planificación de los MW de la primera subasta ha servido para los de la segunda”. La zaragozana tiene hasta agosto para justificar los proyectos y solicitar la autorización administrativa. Se juega la elevada garantía que el Ministerio de Energía impuso para asegurar el desarrollo de los proyectos.

De la mano de socios internacionales, no sería raro ver que Forestalia pone sus ojos en desarrollos en otros países de la región. Sin embargo, Muñoz descarta que la internacionalización esté en este momento sobre la mesa. “Bastante trabajo tenemos aquí”, bromean para subrayar su foco con el desarrollo de renovables en España.