El falso inventor del 'Bacoin'

El falso inventor del 'Bacoin'

Empresas

Oscar Mayer lanza el ‘bacoin’, pero ya estaba inventado

Bacoin, la criptodivisa promocional de la empresa cárnica se topa con un obstáculo: el 'blockchain del bacon' ya existía. Más o menos.

La campaña promocional de Oscar Mayer para lanzar una falsa criptodivisa denominada bacoin con fines promocionales en EEUU se ha topado con un obstáculo: no eran los primeros en tener la idea.

Un joven de Michigan con el sonoro nombre de Kirk Steele ya había creado una criptodivisa llamada Bacoin en 2014 y tenía exactamente el mismo funcionamiento que la promocional. Los tokens podían ser intercambiados por tiras de bacon.

Bacoin, de Oscar Mayer

De hecho, Steele envió a HelloWorld Inc, la empresa que ha desarrollado la aplicación, una carta en la que exige cesar en estas actividades y poner freno a esta promoción.

Steele reconoció, en una entrevista con Motherboard, que tiene el proyecto a medias y que todavía no ha encontrado una compañía cárnica que quiera involucrarse. “Pensaba que sería una buena forma de conseguir que una compañía local en Michigan tuviese algo de cobertura mediática y se divirtiera con ello”, explicó.

“Mi reacción inicial (al Bacoin) fue pensar que era genial, pero después me di cuenta de que era falsa y que no habrá blockchain detrás de la iniciativa”, dijo. Blockchain es la tecnología de libros contables distribuidos que subyace a Bitcoin y a otras criptodivisas.

Sin embargo, las reglas del Bacoin de Oscar Mayer señalan que los ‘tokens’ se consiguen a través de una lotería y que su precio sube y baja en función de cuánta gente los promociona en redes sociales. Exacto: ofrecen cambiar actividad en redes sociales a cambio de bacon.

Steele ofreció una salida al periodista Jordan Pearson: “Si me dieran un año gratis de bacon, probablemente me parecería bien. Estoy defendiendo al pequeño empresario. Tampoco creo que pueda permitirme un abogado para llegar hasta el final, pero ya veremos”.

La fórmula original del Bacoin era similar, por su carácter crítico y humorístico, al Dogecoin, la criptodivisa de broma que nació para burlarse del bitcoin y que, incluso así, llegó a alcanzar una valoración multimillonaria. La idea consistía en convertirla en un sistema de premios para la industria cárnica, si bien Steele nunca logró cerrar ningún acuerdo.