Demetrio Carceller, Manuel Manrique y Moreno Carretero tras la última junta de accionistas.

Demetrio Carceller, Manuel Manrique y Moreno Carretero tras la última junta de accionistas.

Empresas

Moreno Carretero redobla el pulso a Manrique en el ‘Juego de Tronos’ de Sacyr

El empresario ha votado en contra los informes de gestión y remuneraciones de Sacyr. 

El empresario José Moreno Carretero no está dispuesto a cejar en su empeño por incrementar su presencia en el consejo de Sacyr. Muestra de su desencanto con la situación es que ha votado en contra del informe anual sobre retribuciones y del informe anual de gobierno corporativo.

¿Y qué argumenta para ello? En primer lugar, que la documentación no refleja los salarios que reciben el presidente, Manuel Manrique, y el consejero José Manuel Loureda, por su pertenencia al consejo de Repsol. Algo que, según fuentes de Sacyr, no corresponde dado que no es una empresa que forme parte del grupo empresarial de la constructora. Además, recuerdan que esos salarios “son públicos”.

Para Moreno Carretero también debería figurar que Manrique no tiene cláusulas de reembolso en caso de cobro de cantidades indebidas. Algo que niegan las mismas fuentes ya que, explican, se contienen en los Estatutos de la compañía y en el propio contrato del presidente. De hecho, aseguran que son meras recomendaciones para el buen gobierno corporativo, y que no son obligatorias.

Además, el consejero cree que Sacyr no cumple con la última sentencia del Tribunal Supremo acerca de la remuneración de los ejecutivos. Asegura que debe ser igual a los consejeros y debe aparecer en los estatutos; algo que, según las fuentes consultadas, es una exigencia más dirigida a empresas no cotizadas.

El cambio en el consejo 

El último argumento para votar en contra que emplea Moreno Carretero es que no se ha atendido, “ni contestado de forma concreta”, su petición para reformar el consejo de administración, acabando con “determinados supuestos de sobrerrepresentación”, señala.

Modificaciones a las que se comprometió en la última junta de accionistas el propio Manrique y que, según fuentes de Sacyr consultadas por EL ESPAÑOL, están cerca de ver la luz.

Una reforma en la que Moreno Carretero aspira a ampliar su representación (actualmente con un sillón), a la luz del 15,1% que afloraba a finales del año pasado en la constructora superando a Demetrio Carceller, que tiene el 14,7% en asociación con el grupo Satocán y tres asientos.

José Manuel Loureda, tercer accionista con un 7,8% del capital, tiene dos consejeros, los mismos que el presidente. Manuel Manrique tiene un 1,55% de la empresa, si bien uno de los sillones lo ocupa en calidad de primer ejecutivo.

El resto de los accionistas de Sacyr son la compañía de alimentación Fuertes, con una participación del 6,2% y un puesto;  y el grupo hotelero canario Lopesan, que tomó un 2,4% del capital antes del verano y que no cuenta con representación ninguna en este momento, lo que resulta extraño dado que tiene más títulos que el propio Manrique.

La propuesta

Sin embargo, parece que Moreno Carretero podría ver frustradas sus esperanzas. Las últimas propuestas que analiza la comisión de nombramientos hablan de reducir dominicales y aumentar la presencia de independientes. Así que habrá que hacer encaje de bolillos, dado que actualmente hay 14 miembros, casi en el límite que fijan los Estatutos.

Las últimas informaciones aparecidas en la prensa hablan de que los cambios podrían ir en la línea de obligar a renunciar a un puesto al propio Manrique, pero también a Carceller y Loureda, para dar cabida a los nuevos miembros. Algo que dejaría fuera a los canarios de Lopesan, pero que frustraría el intento de crecer de Moreno Carretero.

¿Y por qué no crece la representación del empresario? Básicamente porque en los datos de Iberclear refleja una posición directa del 5,5% en Sacyr. O lo que es lo mismo, que el resto de la participación que afloraba en diciembre en la constructora está hecha a través de instrumentos derivados y, por tanto, los títulos no están en su poder. Algo que no convence al resto del consejo. 

Una postura a la que algunas fuentes cercanas al consejo achacan su decisión de no dar el visto bueno a los informes de gestión y remuneraciones. Algo que ha llamado la atención sobre todo cuando sí ha aprobado las cuentas de la compañía.

Ahora queda por ver cómo se materializa todo y si la propuesta final que se ponga encima de la mesa satisface a todas las partes para poner punto final al Juego de Tronos en Sacyr.