Imagen de un centro de Unipost.

Imagen de un centro de Unipost. EE

Empresas

Unipost, a un paso de la liquidación tras no encontrar un comprador

La compañía, propiedad de algunos miembros de la familia Raventós, se encuentra en concurso de acreedores desde el pasado 12 de julio. 

Unipost entrará en liquidación. El administrador concursal ha solicitado la apertura de este proceso, después de que no se haya encontrado comprador para la compañía. Lo hace tras vencer el plazo de 40 días otorgado por el juez para analizar las posibles ofertas que se presentaran por la unidad productiva. 

Según el documento del administrador concursal "no se ha recibido oferta alguna para la adquisición de la unidad productiva y la situación económica de la concursada sigue estando seriamente deteriorada". El plazo vencía en el día de ayer y, al parecer, no se ha recibido ninguna propuesta de compra "valorada como razonable". Y eso que hubo varias empresas y, sobre todo fondos, que estuvieron en negociaciones para presentar una propuesta de compra.  

El administrador recuerda que la empresa presenta "graves tensiones de tesorería y unos créditos contra la masa que no han cesado de aumentar”, lo que hace urgente tomar medidas para evitar el deterioro mayor de la compañía.

Ya está en marcha un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para toda la plantilla, y -pese a todo- la situación sigue agravándose por la "imposibilidad de satisfacer obligaciones a vencimiento con la tesorería generada por la explotación ordinaria del negocio y la inviabilidad del convenio de acreedores. 

La familia Raventós

Unipost está presidida por Antón Raventós, y en su consejo de administración se encuentra Pablo Raventós. Ambos son miembros de la familia fundadora de Codorníu, pero no existe vinculación empresarial entre ambas compañías, tal y como ha explicado la empresa de cava en distintas ocasiones. En el caso de Unipost, hablamos de una empresa que tiene un pasivo de 47 millones de euros, frente a un activo de 40 millones de euros.

La empresa de correo y paquetería ha estado en el ojo del huracán en los últimos meses por su vinculación al proceso soberanista, y su participación en el envío de las notificaciones a los miembros de las mesas del 1-O. La Guardia Civil se incautó días antes del referéndum de multitud de documentación, e incluso como adelantó EL ESPAÑOL, existía un contrato entre Unipost y la Generalitat en relación con el proceso del 1-O.

Tanto es así, que la propia Codornìu, liderada por la familia Raventós, tuvo que emitir un comunicado desmarcando su actividad de la que llevaba a cabo Unipost.