Imagen de una turbina eólica de Siemens Gamesa.

Imagen de una turbina eólica de Siemens Gamesa. Reuters

Empresas Plan estratégico 2018-2020

Siemens Gamesa prevé 400M en sinergias y ahorros de 2.000 millones para 2020

Según el nuevo plan de negocio, el margen del beneficio operativo de este ejercicio fiscal aumentará entre un 8% y un 10%.

Crecimiento rentable y ahorros por 2.000 millones de euros. Esos son los objetivos principales del plan estratégico 2018-2020 que ha presentado Siemens Gamesa este jueves en Madrid. La previsión de la compañía que dirige Markus Tacke es que sus ventas crezcan por encima del promedio de mercado, con “un estricto control del balance”.

El esfuerzo realizado en la integración durante los últimos meses, junto con este nuevo plan, sitúan a la compañía "en la senda de un crecimiento sólido y rentable", ha asegurado Tacke en la presentación del nuevo plan. "Esto nos permitirá generar aún más valor para nuestros accionistas y clientes, confirmando definitivamente el racional de la integración y posicionándonos como líderes ante un entorno cada vez más competitivo". 

El primer ejecutivo de la compañía se ha esforzado en subrayar los beneficios de la fusión y los avances en la integración. Según Tacke, su optimismo respecto a la consecución del plan de negocio que han presentado se basa en la posición de liderazgo que ostentan en el sector.

"Tenemos una cartera de pedidos muy significativa valorada en 21.300 millones. La mitad de esta cartera corresponde al negocio de servicios y la otra parte está repartida entre el segmento onshore (terrestre) y offshore (marina)", ha señalado el CEO de Siemens Gamesa. Según Tacke, la entrada de pedidos en el último ejercicio fue de 8 gigawatios (GW).

Desde que se cerró la fusión, en abril del año pasado, la compañía no ha logrado un trimestre con beneficio positivo. En los últimos resultados comunicados, correspondientes al primer trimestre fiscal (octubre-diciembre) registró unas pérdidas de 35 millones de euros. Esto cambiará, según sus ejecutivos, este año. "El beneficio neto será positivo a partir de 2018 en adelante", han asegurado.

Según Gamesa, el impacto de los costes de la reestructuración será descendiente a lo largo del período hasta 2020. Además, la compañía prevé que el proceso de integración finalice en septiembre de este año. "El 90% de las decisiones relevantes están tomadas, lo que queda son temas menores", ha apuntado Mesonero.

Aumentan las sinergias, mantiene el dividendo

En este horizonte 2020, fabricante de turbinas eólicas prevé, además, que las sinergias derivadas de la fusión de ambas compañías se eleve a 400 millones, desde los 230 millones que se marcaron como objetivo inicialmente. El primer tramo, los 230 millones, se alcanzarán durante el ejercicio fiscal 2018, y durante el siguiente ejercicio se elevará hasta los 400 millones. "Estamos convencidos de que la integración va por buen camino. En números, no sólo doblamos las sinergias", ha afirmado David Mesonero, director general de Estrategia e Integración, durante la presentación del nuevo plan. "Lo que veíamos en cuatro años, ahora lo vemos en dos".

El nuevo plan de negocio establece una retribución a los accionistas del 25% del beneficio neto y marca como objetivo para el margen de beneficio operativo (Ebit) de entre un 8% y un 10%, por encima de la horquilla de entre un 7% y 8% actual. El grupo prevé invertir alrededor 5% de sus ingresos durante los próximos ejercicios, destinado especialmente a nuevas tecnologías. Por otra parte, promete la generación de flujo de caja positivo cada año y generar una rentabilidad del capital de entre un 8% y un 10%.

Todo esto, apoyado en tres palancas estratégicas: la agilidad en el modelo de negocio; optimización del coste de la energía; y la inteligencia digital como elemento con el que busca diferenciarse de la competencia.

Para cumplir con su meta de ahorrar 2.000 millones en el próximo trienio, la compañía cuenta con alcanzar las sinergias por 400 millones; con el impacto de la optimización de su cartera de productos y su política de compras; y el efecto de la reestructuración que ya está en marcha. Siemens Gamesa anunció en noviembre un recorte de su plantilla de 6.000 trabajadores a nivel global.

En España tenía intención de aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que habría afectado a 272 personas, pero finalmente lo retiró y articuló un plan de bajas voluntarias al que, según la empresa, se han acogido ya más de 240 personas. "El programa de ahorro no va a significar nuevas reestructuraciones a parte de las que ya hay en marcha", ha dicho Tacke. 

Optimización de la cartera

La estrategia de Siemens Gamesa para los próximos años se va a centrar en "un segmento, una tecnología", han indicado los ejecutivos de la compañía, con lo que se consolidará la tecnología multiplicadora para el segmento onshore y la 'direct drive' para el offshore

El grupo quiere potenciar el segmento terrestre y aumentar su cuota de mercado a través de la nueva cartera de productos. Para ello, lanzará nuevos aerogeneradores de la plataforma onshore de 4.2 MW, con rotores de 132, 145 y 155 metros, y otros específicos para cubrir las necesidades de mercados clave como Estados Unidos o India.

En cuanto a la tecnología para el segmento eólico marino, la compañía quiere mantener su liderazgo en Europa -donde tiene un 70% del mercado- y ser un referente en mercados emergentes como Latinoamérica, Taiwán y Estados Unidos. 

Respecto a su tercera pata de negocio, el área de servicios de operación y mantenimiento, prevé aumentar su flota bajo mantenimiento en un 40%, hasta alcanzar los 80 GW. Actualmente ocupa el segundo puesto a nivel global en este segmento.

Sus estimaciones se apoyan en unas previsiones de crecimiento del sector eólico para los próximos años de alrededor de un 5% anual en el mercado terrestre hasta 2020 y de un 13% en el marino hasta 2025. El mercado de servicios, en tanto, crecerá en un 11% hasta el cierre de esta década. "Este mercado ofrece un gran potencial de crecimiento tanto en volumen como en calidad del propio negocio", ha subrayado Tacke.

Además, según han avanzado, se explorarán negocios complementarios al eólico, como el solar, la tecnología híbrida o el almacenamiento de energía.

La planta de Miranda se cerrará

No habrá más recortes, pero los planes para echar el cierre de la planta de Miranda de Ebro (Burgos), siguen adelante. La compañía anunció esta medida, que afectará a 134 trabajadores, a finales de enero. Uno de los trabajadores, presente en la rueda de prensa, cuestionó la decisión y pidió que se echaran a trás, pero el principal ejecutivo de Siemens Gamesa respondió que, "siendo una decisión muy difícil", no hay posibilidad de revertirla. "No ha sido producto de la reestructuración, sino debido al tamaño que tiene la planta y la posibilidad de desarrollar en ella tecnologías presentes y futuras", aseguró Tacke. 

Siemens Gamesa ha intentado extender la vida útil de la fábrica mediante ampliaciones, pero el modelo de palas que se fabrican en Miranda "ya no se encuentran en el mercado", han señalado. La empresa ha ofrecido la reubicación de los trabajadores en otras plantas del grupo en la región. "No es una decisión de negocio, sino de tamaño", remató Tacke.

Relación con Iberdrola

La tensión del fabricante con Iberdrola, uno de sus accionistas de referencia, es un tema caliente en el sector. Preguntado directamente por las "hostilidades" con la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán, el CEO de Siemens Gamesa ha evitado referirse al tema y ha zanjado por la tangente. "Tenemos muchos accionistas, lo que discuten ellos es algo que hay que preguntarle a ellos", ha afirmado.

Sí ha respondido con más fluidez a la reciente pérdida de un buen cupo de contratos de servicio para la eléctrica vasca. "No nos sorprendió, Iberdrola anunció el año pasado que querían diversificar su base de proveedores para este sector", ha asegurado Tacke. "Sabíamos que podía pasar, el proceso fue muy competitivo y gestionado de forma profesional".

Iberdrola adjudicó recientemente el mantenimiento de 4.425 MW eólicos en la península ibérica. Vestas, la rival danesa de Siemens Gamesa, se hizo con casi la mitad de la potencia (2.190 MW), mientras que el tradicional socio de Iberdrola perdió parte de esta operación y se quedó en 1.265 MW.

"Tenemos un criterio de servicio y tenemos un límite en cuanto a los márgenes, el resultado de 1,3 MW no nos generó sorpresa, queríamos más, pero al tiempo necesitamos proteger los intereses de los accionistas", ha asegurado el directivo.