Michael O'Leary, el consejero delegado de Ryanair

Michael O'Leary, el consejero delegado de Ryanair

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Ryanair: ni las cancelaciones ni los sindicatos le pasan factura hasta diciembre

La irlandesa gana un 11% en los nueve meses a diciembre, 1.398,1 millones y eleva su facturación un 6%, hasta los 5.830,2 millones.

La irlandesa Ryanair ha capeado con éxito el agitado último trimestre de 2017. Pese al impacto de la oleada de cancelaciones, los rifirrafes con los sindicatos y los aumentos salariales, la aerolínea registró un beneficio neto de 1.398,1 millones de euros en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal (abril - diciembre).

La cifra supone un aumento de un 11% y se apoya en una mejora en los ingresos del 6%, hasta los 5.830,2 millones. Por su parte, el beneficio operativo en el período fue de 1.602,4 millones de euros, un 9% más respecto a los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal anterior.

La compañía irlandesa anunció 18.000 nuevas cancelaciones de vuelos hasta marzo de 2018, lo que afectará a 34 rutas y a 400.000 pasajeros con vuelos reservados desde noviembre pasado, que se sumarán a los más de 2.000 vuelos cancelados entre septiembre y octubre.

Esta circunstancia llevó a que la 'low cost' se lanzara a reclutar 600 pilotos hasta el próximo junio con el objetivo de paliar el error de planificación -y contrarrestar la guerra por los pilotos que de forma más o menos velada mantiene con rivales como Norwegian-. La crisis de las cancelaciones le ha costado 25 millones de euros, además de los 100 millones que destinará al aumento de salarios en un 20% de todos sus pilotos.

"Después de nuestro error en la planificación de los horarios de los pilotos en septiembre, la dura decisión de dejar de operar 25 aviones aseguró la puntualidad de nuestra operación y pronto volvimos a nuestro promedio normal del 90%", ha indicado el CEO de la aerolínea, Michael O´Leary, en un comunicado.

"Nuestro programa 'Siempre Mejorando' para mejorar la experiencia al cliente combinado con tarifas un 4% más bajas estimularon el aumento de tráfico en un 6%, hasta los 30,4 millones de pasajeros con un nivel de ocupación líder en el sector del 96%" 

Los ingresos en el último trimestre aumentaron un 4%, hasta 1.404,9 millones

En los últimos meses, Ryanair ha cerrado un primer acuerdo con el sindicato británico Balpa, que representa a más del 25% de sus pilotos. Con este pacto, la aerolínea reconocía como "único" representante en Reinoi Unido a Balpa. En sus más de tres décadas de historia, la compañía no había reconocido como interlocutores a los sindicatos independientes de sus trabajadores, con los que solo negociaba a través de organismos que aprobaba la dirección. "Cuando se haya completado este proceso, esperamos tener un compromiso similar con los sindicatos de tripulantes de cabina. Si bien el reconocimiento sindical puede agregar cierta complejidad a nuestro negocio y puede causar interrupciones a corto plazo y relaciones públicas negativas, no alterará nuestro liderazgo en costos en la aviación europea, o cambiará nuestro plan para crecer a 200 millones de tráfico para marzo de 2024", añadió O'Leary. 

En el último año, la presión sindical en Irlanda, Italia, Reino Unido, Portugal y España hizo que O´Leary cediera en el pulso, aceptara este cambio en la forma de relacionarse con sus trabajadores y realizara una mejora salarial a sus pilotos. "Pese a que el reconocimiento de sindicatos puede añadir cierta complejidad a nuestro negocio y causar algunas disrupciones en el corto plazo, no alterará nuestro liderazgo en costes a nivel europeo o afectará a nuestro plan de crecimiento que implica llegar a los 200 millones de pasajeros para marzo de 2024", asegura el CEO de Ryanair. 

Las bancarrotas del sector, oportunidad de crecimiento

Para la irlandesa, la consolidación del sector aeronáutico y las bancarrotas declaradas en los últimos meses (Air Berlin, Alitalia, Monarch y Niki) "ofrecen más oportunidades de crecimiento en Reino Unido, Italia y Alemania, en particular". Durante el último trimestre ha recibido nueve aviones Boeing 737-800, el único que opera, y ha abierto una nueva base en Poznan (Polonia). En marzo iniciará operación desde otra base nueva, la de Burgas (Bulgaria), y recientemente anunció su ruta a Jordania, el que será su país número 34.

En cuanto a los costes, la irlandesa asegura que en el último trimestre los recortó un 1%. Sin tener en cuenta el combustible, los costes aumentaron un 3% debido principalmente "a los mayores costes de personal y a la cancelación de vuelos que se realizó entre septiembre y octubre". Según la compañía, el coste de personal se elevará este año en 45 millones adicionales "a medida que aplicamos la mejora salarial de un 20% a los pilotos y elevamos nuestros ratios de tripulantes en respuesta a una mayor competencia por pilotos experimentados". En el último ejercicio, la masa salarial supuso un 10% de los ingresos "y no permitiremos que nuestra productividad líder en el sector caiga", apunta la aerolínea. En cuanto al carburante, la incorporación de nuevos aviones Boeing 737-200 Max le permitirá una mayor eficiencia y mantener "unos costes controlados, significativamente mejores que los de la competencia". 

El brexit sigue preocupando

"Seguimos preocupados por la continua incertidumbre sobre los términos de la salida del Reino Unido de la UE en marzo de 2019", asegura la compañía en su comunicado. Para la aerolínea, es necesario que se cierren acuerdos bilaterales para que no se vean afectados los vuelos a partir de abril de 2019. "Nosotros, como otras aerolíneas, necesitamos claridad sobre este tema antes de publicar nuestros calendarios de verano de 2019 a mediados de 2018 y se acaba el tiempo para que el Reino Unido desarrolle y acepte estas soluciones", señala O'Leary.

"Hemos solicitado a la Autoridad Civil de Aviación (CAA) británica un certificado de operador aéreo del Reino Unido (AOC) como parte de nuestra planificación de contingencia contra el 'Brexit'. Esperamos que este proceso tome varios meses, pero que se complete mucho antes de septiembre de 2018", concluyó O'Leary.

En cuanto a sus proyecciones para este año, Ryanair dice mantener la "cautela". Las negociaciones con los sindicatos y sus implicaciones hacen que espere "disrupciones localizadas" en su negocio y cierto impacto negativo a nivel de relaciones públicas, por lo que advierte a sus accionistas que "deberían estar preparados para ello". 

"Esperamos que el tráfico del año completo aumente un 8%, a 130 millones", señala la 'low cost'. Su previsión anterior estaba un millón por debajo. "El resultado final dependerá del nivel de reservas para Semana Santa, la mitad de las cuales se producen durante el cuarto trimestre", agrega. Además, prevé que la bajada de tarifas sea de un 3% para el ejercicio completo.

De cara a 2019, "tenemos prácticamente visibilidad cero en las tarifas y nuestro presupuesto todavía no se ha cerrado". "No compartimos el optimismo de nuestros rivales y de los analistas de cara al alza de tarifas para el verano de 2018", afirma la irlandesa, que espera que el tráfico aumente un 6% en el próximo ejercicio, a 138 millones de pasajeros, pero espera la presión sobre las tarifas del próximo verano. Además, "los costes se elevarán el año que viene debido al aumento del precio del carburante en más de 300 millones y los 100 millones extra que supondrá el alza de salarios de los pilotos", sostiene.