Vista panorámica de la ciudad de Barcelona con la Torre Agbar. EFE/Marta Pérez

Vista panorámica de la ciudad de Barcelona con la Torre Agbar. EFE/Marta Pérez

Empresas CONSECUENCIAS DEL DESAFÍO SOBERANISTA

La inversión inmobiliaria en Cataluña cae un 16% por la incertidumbre política

Los expertos achacan el retroceso a la cautela percibida por la indefinición generada tras el 21-D. 

Las consecuencias negativas del proceso secesionista catalán se suceden. La inversión inmobiliaria en 2017 en Cataluña ascendía a 2.093 millones de euros, un 17% por debajo de la cifra registrada en 2016, según los datos facilitados por la consultora CBRE.

En el último trimestre del año se invirtieron 470 millones de euros en el sector inmobiliario catalán, por debajo de los 672 millones invertidos en el mismo periodo de 2016, cifra que incluye los activos dentro de la operación Merlin-Metrovacesa.

Las oficinas, 37% de la inversión

El sector de oficinas ha sido el más destacado en 2017, registrando un volumen de inversión de 782 millones de euros (37% del total) y un 4% superior al volumen alcanzado en 2016. Le sigue el sector hotelero, con 627 millones de euros, y los sectores Residencial e Industrial y Logístico, que alcanzaron los 203 y 194 millones de euros, respectivamente.

El sector retail es el que ha registrado un mayor descenso interanual, ya que con 203 millones de euros invertidos la cifra es un 79% inferior a la del anterior ejercicio. No obstante, hay que tener en cuenta que en 2016 la cifra fue excepcional por la operación de venta del centro comercial Diagonal Mar (cerca de 500 millones de euros).

Alrededor del 38% de la inversión inmobiliaria realizada en 2017 en Cataluña ha venido del extranjero, en línea con años anteriores. Entre los principales países inversores destaca Francia, con un 13%, y Estados Unidos, con un 12% de cuota de mercado.

Operaciones más importantes

Entre las operaciones más importantes del año se encuentran la adquisición del Hotel Hilton Diagonal Mar por 150 millones de euros por parte de Axa, la compra de la Torre Glòries por parte de Merlin Properties por un valor de 142 millones de euros, y la adquisición de la nave logística y sede social de Mango por parte de Invesco, cuyo valor alcanzó los 114 millones de euros en una operación de sale & leaseback firmada en el último trimestre.

“Como en otros sectores, la inestabilidad política también está afectando a la confianza del inversor inmobiliario. Por eso, la cautela es la actitud imperante, como muestra que algunos inversores han pospuesto la toma de decisiones sobre activos situados en Cataluña hasta el año próximo”, comenta Anna Esteban, directora de la oficina de CBRE en Barcelona.

En cualquier caso, explica Xavier Güell, director de Capital Markets de CBRE en Barcelona “las cifras del año 2017 confirman que el sector inmobiliario catalán es un destino atractivo para la inversión. Sin embargo, también es cierto que la incertidumbre sobre el futuro político de Cataluña tras las elecciones del 21-D planea sobre 2018 y que, de prolongarse la situación, es bastante posible que las cifras del año próximo muestren la ralentización de la actividad en el sector”.