Tim Cook es CEO DE Apple.

Tim Cook es CEO DE Apple.

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¿Apple comprará Netflix? O eso, o invertirá miles de millones en contenidos

El informe de Citi que ofrece una posibilidad del 40% de que Apple compre Netflix no es casual. La compañía de Cupertino tiene el dinero y la voluntad de crecer en contenidos.

El panorama de los contenidos en EEUU (y en todo el mundo) tras la compra de los activos de 21th Century Fox por parte de Disney va a cambiar de forma dramática, especialmente si nos referimos a cómo quedan las grandes plataformas de series y películas a través de Internet.

Entre este cambio y la repatriación masiva de fondos que podrán hacer las compañías estadounidenses a mitad de precio gracias a la reforma fiscal de Donald Trump, los analistas han comenzado a tomarse en serio que Apple aproveche los más de 252.000 millones que tiene preparados para devolver a EEUU para afrontar una gran adquisición, como la de Netflix, y volver a estar en cabeza en un terreno en el que ahora está a la cola.

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Citi habla de una posibilidad del 40% de que se realice esta adquisición y, más allá de que se trate de mera especulación de analistas, tiene cierto sentido si Apple quiere entrar en este terreno. Hasta ahora, de lo que se ha venido hablando es de cómo la compañía estaba aumentando la plantilla de su división de contenidos con sede en Los Ángeles, Apple Worldwide Video, con fichajes de Hulu, Amazon Studios, Legendary Ententairment, WGN y Sony Pictures Television.

Concretamente, la división que dirige Eddie Cue ha fichado hasta ahora a Zack Van Amburg y Jamie Elicht, ex copresidentes de Sony Pictures Television; a Matt Cherniss, expresidente y director general de WGN America, como responsable de desarrollo; a Morgan Wandell, ex responsable en Amazon Studios, que pasará a ser su director de desarrollo internacional; así como a otros directivos como Philip Matthys, de Hulu, y Jennifer Wang Grazier, de Legendary Entertainment. Por no hablar de la ejecutiva británica Jay Hunt, que estuvo entre los responsables del éxito de Sherlock, así como de la mejor época del Canal 4, con series como Utopia.

Hasta ahora, se esperaba una apuesta inicial de mil millones en contenidos, con proyectos como el relanzamiento de los Cuentos Asombrosos de Steven Spielberg y un drama de diez episodios ambientado en el mundo de la televisión y protagonizado por Reese Witherspoon y Jennifer Aniston. Analistas como Gene Munster, de Loup Ventures, han venido prediciendo que el presupuesto de la compañía en esta dirección alcanzará los 4.200 millones en 2022. Además, prevén un cambio de marca capaz de reflejar mejor el tipo de productos que ofrecerá.

La opción de Netflix no sería barata y parece uno de los elementos capaces de bloquear la operación. Con una capitalización superior a los 83.000 millones, una posible compra probablemente rondaría los 100.000 millones. Tampoco está claro que fuese a aportar demasiado al negocio tradicional de Apple, más allá de no quedarse fuera en un sector convulso y sometido a la consolidación.

Los planes de Netflix

Netflix prevé gastar entre 7.000 y 8.000 millones de contenidos este año, lo que incluye el lanzamiento de 80 películas originales, un 60% más que en 2017. Es un número muy superior al de películas que envían a los cines los grandes estudios y un cambio radical en el modelo de distribución. Bright, el polémico estreno navideño de la compañía con Will Smith como protagonista tuvo, según datos de Nielsen, una audiencia de 11 millones de usuarios en EEUU en los primeros tres días después de su estreno. Sin embargo, Netflix nunca da crédito a los datos de agentes externos y no suele compartir a menudo los propios. Tampoco suele prestar mucha atención a las críticas, a tenor del éxito de los filmes de Adam Sandler.

La apuesta de Netflix por el contenido original, descontando lo que paga a terceros por contenidos, viene a ser de unos 3.000 millones, y esa cifra seguirá subiendo durante los próximos años para atender a sus más de cien millones de suscriptores. En parte gracias al fichaje de la ex de ABC Studios Shonda Rhimes, la creadora de Anatomía de Grey y Scandal. Estos esfuerzos, como la compra de su propio universo de cómics books -con la adquisición del sello Millarworld de Mark Millar, cuyo primer producto será The Magic Order- son importantes después de que Disney anunciase que retirará sus películas del servicio en 2019 y que construirá su propia plataforma rival.

Además de dicha plataforma con marca propia, Disney ha disparado su participación en Hulu hasta el 60%, lo que le convertirá en un actor relevante en más de una gran plataforma de vídeo en streaming. La suya propia y la que ha emitido éxitos como El cuento de la criada. El coloso que controla Marvel, Pixar y Star Wars ha señalado su voluntad de enviar más contenido para adultos de Fox y de FX a Hulu en esta nueva singladura.

Por su parte, Amazon sigue a lo suyo con Prime Video y no dejará de invertir en la división. En España la compañía aún no ha subido los precios de Prime, el modelo que permite recibir envíos gratis. Pero lo hará en breve y ya ha empezado a consultar a los usuarios sobre qué precio les parece adecuado. ¿En qué se quedará? Probablemente entre los 40 y los 60 euros. Y aún así estará más barato que en otros países.

La clave, según reconocieron a EL ESPAÑOL fuentes del coloso de la distribución, está en asegurarse de que haya una percepción de que el incremento del precio va unido a un incremento del valor que se ofrece. Y ése es el objetivo del servicio de vídeo y otros similares, como su producto de almacenamiento ilimitado de fotos.

El director financiero de Amazon, Brian Olsavsky, aseguró en octubre que seguirá invirtiendo en 2018 en vídeo “porque tiene muy buenos resultados con nuestra base de clientes más importante, los clientes Prime”. Afirmó, literalmente, que los clientes de Prime que usan el servicio de vídeo compran más en Amazon. En 2017, según Loup Ventures, gastaron en torno a los 4.500 millones, y elevarán esta cifra hasta los 8.300 millones en 2022.

Con una competencia al alza y entre colosos con los bolsillos inflados, Apple puede empezar relativamente despacio y confiar en su capacidad de gastar con criterio miles de millones en productos cuyo éxito nadie garantiza, o confiar en una maquinaria que ya está en marcha, como la de Netflix, y comenzar la partida como el líder de la manada. ¿Lo bueno para la compañía que dirige Tim Cook? Tiene dinero para elegir la opción que prefiera.