Tim Cook es CEO DE Apple.

Tim Cook es CEO DE Apple.

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La misma Apple que ralentiza el iPhone 'instala' a Tim Cook en un avión privado

El directivo dispara su sueldo a cuenta del exitoso año fiscal 2017 y la compañía anuncia una rebaja en el cambio de baterías en teléfonos fuera de garantía para 2018.

Apple se enfrenta a las consecuencias legales y sociales de haber ralentizado los teléfonos de sus usuarios y practicado algo que muchos entienden como obsolescencia programada. Pero aunque los iPhone menos flamantes son obligados a ir más despacio, Tim Cook vuela. Apple ha autorizado que viaje en avión privado tanto para los viajes profesionales como los personales y le ha subido el sueldo un 47% hasta 12,8 millones de euros.

Apple había recortado el sueldo a Cook el año pasado, y su compensación relacionada con el año fiscal 2017 se corresponde a cómo ha excedido la compañía de tecnología sus ventas anuales y sus metas de beneficio. El uso del avión privado se debe, en principio, a “su seguridad”.

Tim Cook recibió 9,33 millones de dólares en incentivos por el año fiscal que se cerró el pasado 30 de septiembre, a lo que hay que añadir otros 3,06 millones de dólares en salario. Si sumamos acciones por valor de 89,2 millones, el resultado final es de algo menos de 102 millones de dólares.

El directivo que sustituyó a Steve Jobs ya ha dicho que donará en vida la mayor parte de su fortuna. Durante el año fiscal 2017, las acciones de Apple duplicaron los resultados del índice S&P 500. Los ejecutivos en la compañía son compensados en relación con el desempeño de su acción frente a este selectivo.

El estatus de celebridad de Cook queda claro en la expresión que utiliza la compañía para explicar el uso del avión privado: “Es en interés de la seguridad y de la eficiencia basada en nuestro perfil global y en la naturaleza tan visible del señor Cook como consejero delegado”, señala la compañía. Cook recibió 93.109 dólares en costes personales de viaje en 2017, que se consideran retribuciones adicionales y están sometidas al pago de impuestos. Además, Apple pagó 224.216 dólares adicionales en seguridad.

Esta comunicación de la compañía se produjo poco después de comunicar que su junta anual de accionistas se celebrará el próximo 13 de febrero en el Teatro Steve Jobs.

¿Obsolescencia programada?

Apple reconocía recientemente que juega con los procesadores de sus teléfonos antiguos, si bien negaba que lo hiciese para obligar a los clientes a cambiar de teléfono -aunque el resultado bien pudiera ser ese-. En su primer comunicado, ya confesaba claramente que para evitar parones repentinos había modificado su 'software'.

“Nuestro objetivo es ofrecer la mejor experiencia posible a nuestros clientes, lo que incluye el rendimiento general y la prolongación de la vida de sus dispositivos. Las baterías de ion de litio se vuelven menos capaces de ofrecer picos para las demandas de corriente cuando están frías, si tienen una batería con poca carga o a medida que envejecen, lo que puede obligar que los dispositivos se cierren repentinamente para proteger sus componentes electrónicos. El año pasado lanzamos una actualización para iPhone 6, iPhone 6S e iPhone SE para suavizar los picos instantáneos sólo cuando es necesario para prevenir que el dispositivo se cierre de forma inesperada cuando está en dichas condiciones. Hemos ampliado esta alternativa a iPhone 7 con iOS 11.2 y planeamos añadirla a otros productos en el futuro”, señala el grupo.

Quienes han presentado demandas colectivas contra Apple discuten este argumento y afirman que la compañía nunca les pidió permiso para “ralentizar sus iPhones”.

Atlas Consumer Law, que representa a varios querellantes, asegura en un comunicado que los cambios en el sistema operativo “tenían el propósito de forzar a los propietarios de iPhone a comprar el último modelo ofrecido” por la compañía.

En todo caso, uno de los problemas de esta situación es que, más allá de que surjan problemas similares o no con otros fabricantes, Apple puede haber perdido su halo de fabricante de teléfonos duraderos y podría correr riesgo una tendencia clave para la compañía: las ventas de dispositivos de segunda mano para poder comprar el último modelo. Sólo hay que mirar en Wallapop para ver la cantidad de usuarios que hacen precisamente eso.

En su último comunicado, la compañía ha ofrecido la posibilidad de cambiar a precio de derribo -29 dólares, frente a los 79 habituales- las viejas baterías a partir del iPhone 6, durante 2018. Asimismo, el próximo año presentará una actualización de su sistema operativo que "dará a los usuarios más visibilidad sobre la salud de la batería de su Iphone para que puedan comprobar por sí mismos si su condición está afectando el rendimiento".

Pero, una vez más, todo consiste en si creer a Apple o no hacerlo. En Francia, una asociación de consumidores llamada HOP (‘detengan la obsolescencia programada’, por sus siglas en francés) presentó una querella este miércoles contra Apple -también contra Epson- en un tribunal del suburbio parisino de Nanterre. Se basan en las leyes franceses de Consumo, que fueron modificadas en 2015 para incluir el concepto de la obsolescencia programada.

En España, organizaciones para la defensa de los consumidores como Facua han expresado su preocupación, pero reconocen que no tienen capacidad para ir judicialmente contra el coloso y dudan de que las autoridades españolas vayan a tener en cuenta siquiera la cuestión.

"Si tuviéramos autoridades de protección al consumidor serias y que trabajasen como corresponde, tanto a nivel estatal como en las comunidades autónomas, alguna ya habría abierto una investigación sobre el caso de Apple y estaría evaluando si se ha producido un fraude contra los consumidores a través de una obsolescia programada, lo que vulneraría la legislación, y acabaría por contemplar una sanción económica. Pero es evidente que no van a hacer nada y ninguna ha levantado la voz ante lo que ha ocurrido", explicaba a EL ESPAÑOL el portavoz de esta asociación, Rubén Sánchez.