Enciende un cigarro en una gasolinera y le vacían un extintor encima

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Por qué no puedes hablar por teléfono en la gasolinera y sí pagar con él

Aunque la normativa de circulación lo exige, sólo una chispa por un defecto en la batería del teléfono mientras se suministra carburante podría suponer un peligro.

15 diciembre, 2017 12:28

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En el pasado Foro Oportunidad del 5G para España, organizado por EL ESPAÑOL esta semana, se produjo un momento ligeramente embarazoso cuando uno de los ponentes preguntó a los expertos en redes de las tres grandes operadoras (Movistar, Vodafone y Orange) por los motivos de que en las gasolineras haya problemas para utilizar sus servicios.

Embarazoso, decimos, porque ninguno de los presentes fue capaz de ofrecer una respuesta de primera mano. Concluyeron que nunca había habido ningún problema entre móviles y gasolineras y que, básicamente, esto es algo que afecta a la regulación de los carburantes y no a la de los servicios de telecomunicaciones.

Comprobamos, entonces, que el Reglamento para la distribución al por menor de carburantes y combustibles petrolíferos no incorpora estas precauciones. Se debe, en parte, a que es de 1995, cuando los teléfonos móviles no estaban en la vida de los ciudadanos de forma masiva. Otra cosa distinta fue el Reglamento General de Circulación de 2013.

Éste señala, claramente, que “para cargar combustible en el depósito de un vehículo, éste debe hallarse con el motor parado” y que “los propietarios de aparatos distribuidores de combustibles o empleados de estos últimos no podrán facilitar los combustibles para su carga si no está parado el motor y apagadas las luces de los vehículos, los sistemas eléctricos como la radio y los dispositivos emisores de radiación electromagnética como los teléfonos móviles”. Los consumidores de autoservicio están sujetos a las mismas regulaciones.

¿Y qué dice la ciencia?

Pero una cosa es lo que dice la regulación y otra lo que dice la ciencia. En 2010, el blog de ciencia Naukas publicó un post de Daniel Torregrosa en el que mencionaba varias cosas interesantes. La primera, que un jersey con mucha electricidad estática y una chispa cerca del boquerel del surtidor puede ser más peligroso que las radiaciones normales que emite un móvil. Los expertos reunidos en el foro de EL ESPAÑOL habían recordado, en este sentido, que los mandos a distancia inalámbricos que utilizamos para encender o apagar el coche no emiten menos que un teléfono.

La segunda reflexión era que sólo un defecto en la batería podría provocar el tipo de chispa necesaria para provocar una deflagración. Esto es especialmente interesante, precisamente, porque Torregrosa afirmaba en 2010 que este tipo de fallos en la batería son “altamente improbables”. Es cierto. Tanto, que cuando en otoño de 2016 se produjeron incendios en terminales Note 7 de Samsung, la situación provocó gran alarma y fue una pesadilla para las relaciones públicas de la compañía, que tuvo que retirar del mercado todos los dispositivos.

Esto provocó tal refuerzo en las medidas de seguridad de los fabricantes que, hoy en día, es muy difícil que un móvil pueda causar un incendio en una gasolinera, pero fuentes del sector de la distribución de carburantes confirmaron a EL ESPAÑOL que en este tipo de atmósferas con gases que pueden llegar a ser inflamables, se mantienen exigencias de seguridad absolutas y que así sería incluso si la normativa no forzase a hacerlo.

Pero entonces, ¿por qué hay cada vez más empresas de gasolineras con aplicaciones móviles que hay que utilizar incluso para pagar el combustible desde el vehículo? ¿el móvil es bueno o malo?

Una de estas compañías confirmó a este periódico que la clave, recogida por la normativa, es el momento del repostaje, que es el único en el que se podría producir un problema. Esto no afecta a los momentos de antes o después del suministro, ni a lo que sucede una vez que se entra en la tienda o cabina de la estación de servicio, que se consideran áreas seguras. Incluso la acera que rodea la tienda del establecimiento es territorio seguro.

¿Está dentro del coche o pagando con el móvil en la caja de la gasolinera? Utilice el móvil sin problemas. Pero los consumidores deberían evitar estar con una mano sirviendo carburante y pegando la hebra con la otra. Aunque sólo sea para estar atento y asegurarse de que su jersey no prende en llamas.