Un mes. Ese es el plazo que se han dado Siemens Gamesa y los representantes sindicales de sus trabajadores para encontrar una solución que satisfaga a ambas partes de cara a la ejecución del plan de reestructuración en España.

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Tras la reunión celebrada este jueves con los representantes sindicales, la empresa ha comunicado que este año fiscal -hasta septiembre de 2018- despedirá a 272 personas. La cifra es inferior a los 341 empleados a los que inicialmente afectaba la reestructuración y que posteriormente se rebajó a 328, tras las trece salidas de septiembre.

La empresa de renovables anunció a principios de noviembre una fuerte reestructuración de su plantilla para adaptarse a los malos tiempos que atraviesa su sector con la caída de precios de los aerogeneradores. El grupo opera en 24 países y tiene una plantilla de alrededor de 26.000 trabajadores. De los 6.000 despidos previstos para los próximos tres años, un 22% de su plantilla a nivel global, 408 puestos afectan a su operación en España en la que tiene alrededor de 4.000 trabajadores.

La empresa que dirige Markus Tacke, en la que Iberdrola tiene una participación de un 8%, ha realizado dos anuncios de incumplimiento de objetivos ('profit warning') en las últimas semanas. Tras el último recorte en sus previsiones, la empresa realizó una reestructuración de su cúpula directiva. Con este movimiento, la firma sustituye a Andrew Hall, el directivo que se ha encargado de la integración tras la fusión, por Miguel Ángel López, que asumirá como director general financiero el próximo 1 de diciembre.

El 6 de noviembre llegaron los resultados trimestrales: el grupo registró pérdidas por 135 millones en el primer semestre como fusionada, una caída del 12% respecto al año anterior. Las condiciones del mercado 'onshore', con la suspensión temporal en el mercado indio y una menor actividad en Reino Unido, golpearon sus ingresos que cayeron en el tercer trimestre un 17,6%, hasta 2.329 millones.

El mercado ha castigado al fabricante de turbinas en las últimas semanas y acumula ya un desplome del 50% en los últimos doce meses. Sus títulos se sitúan en 9,30 euros este jueves, lejos de los más de 18 euros de hace un año. Desde mayo, su acción ha perdido un 55%.

El grupo, nacido de la fusión de la española Gamesa con el negocio eólico de la alemana Siemens, defiende que el objetivo es lograr “una organización más eficiente y competitiva” que garantice su liderazgo en el futuro y ha señalado que informará de los acuerdos alcanzados “a su debido tiempo”. 

Desde UGT-FICA, el sindicato mayoritario en la empresa, han mostrado su rechazo al ERE que Siemens Gamesa ha puesto sobre la mesa. "Manifestamos que esta reestructuración nos parece injusta e innecesaria ya que la plantilla viene soportando ajustes continuados desde los últimos seis años", afirman desde el sindicato. "Rechazamos cualquier despido que pueda producirse como consecuencia de este procedimiento de despidos colectivo e instamos a la compañía a reconsiderar la situación y retirar el ERE". 

PLAN DE REESTRUCTURACIÓN

Esta reunión ha servido también para que la empresa detallara cómo afecta la reducción de plantilla a su operación española. Los despidos de este año afectarán, sobre todo, al área de Servicios (149). Le sigue la división Onshore, con 92 despidos, y la Offshore, con siete. En el área Corporativa se despedirá a siete personas.

Por centros de trabajo, el plan afectará en Navarra a Sarriguren (92), Orcoyen, (11) y Agustinos (4); a Madrid (78); Zamudio en Vizcaya (48); Albacete (4); Medina del Campo en Valladolid (5); Burgos (2); Santiago de Compostela en Galicia (6); Arnedo en La Rioja (4); Torremolinos en Málaga (6); Paterna en Valencia (5) y Zaragoza (7).

El sindicato UGT FICA está trabajando ya para trasladar su "preocupación por la situación de las plantillas" a las distintas administraciones regionales y a los grupos parlamentarios. "En este ERE se esgrimen causas productivas y organizativas como justificación del mismo, en su mayor parte producto de la fusión de Gamesa y Siemens". Los representantes de este sindicato, que forman la mesa junto a miembros de Comisiones Obreras y ELA, cuestionan las comunicaciones que se hicieron en su día al regulador afirmando que la fusión "no iba a tener consecuencias para el empleo".

"Junto al resto de fuerzas sindicales, vamos a llevar a cabo acciones y movilizaciones para evitar la destrucción de empleo, que incide gravemente en el deterioro del tejido industrial y de la investigación y desarrollo de nuestro país", afirman desde el sindicato.