El Corte Inglés quiere seguir liderando la distribución en España. Así que su consejo de administración ha tirado de ‘cantera’ para liderar la nueva etapa de cambios que se avecinan en el sector de la distribución. Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa son, a partir de ahora, los nuevos capitanes de la nave con plenos poderes ejecutivos.

Ambos llevan más de 25 años en la empresa, buena parte de ellos en puestos directivos, y conocen al dedillo el funcionamiento de una nave que facturó el año pasado 15.505 millones de euros y ganó 161 millones. Del Pozo se ocupará del negocio de los grandes almacenes; mientras que De la Rosa hará lo propio en las áreas corporativas y las filiales del grupo.

Reportarán directamente al consejo de administración, que estará presidido por Dimas Gimeno, que se mantiene al frente del máximo órgano de la compañía, explican a EL ESPAÑOL fuentes del entorno de El Corte Inglés. La figura clásica de chairman que se utiliza en muchas compañías, y que busca separar la gestión de la propiedad.

Gobierno corporativo

Un cambio rotundo en la estructura directiva de los grandes almacenes, que hasta ahora no habían conocido la figura del cargo de consejero delegado. Sin embargo, el cambio era necesario para ir adaptándola a los nuevos tiempos, y que sea acorde a las mejores prácticas del gobierno corporativo.

Camino, por cierto, que ya comenzaba hace unos meses con la creación de la Comisión de Auditoría; y también la Comisión Ejecutiva. Todavía está por crearse la de Nombramientos y Retribuciones.

Una decisión que se ha adoptado por unanimidad, destacó el grupo en un comunicado, despejando así las dudas sobre posibles diferencias internas entre los miembros del consejo de administración en este tema.

Los retos

Más control, más transparencia, profesionalización y una mayor flexibilidad en la toma de decisiones. Todo con un objetivo: ser la compañía que “mejor escuche, entienda y atienda al cliente”, como decía Dimas Gimeno esta semana durante una conferencia en el Forbes Summit. Sobre todo, porque aquella que lo consiga será quien lidere el mercado en el futuro.

Un reto complejo al que Del Pozo y Nuño de la Rosa tendrán que hacer frente a partir de ahora. Empezando por conseguir uno de los principales desafíos del sector: compaginar la existencia de la tienda física con el canal online.

Algo esencial en el caso de El Corte Inglés, que cuenta con un patrimonio inmobiliario cercano a los 15.000 millones, según la última valoración efectuada en 2014. Lograr la tan ansiada omnicanalidad será vital para hacer frente a los grandes del comercio electrónico como Amazon.

Potenciales

Para ello tendrán que aprovechar varios potenciales de la compañía: el primero, el que otorga el tener centros comerciales en las principales ciudades españolas; y centros logísticos en los principales núcleos de distribución del país.

El segundo, contar con una web que, según datos de Similarweb, cuenta con 21 millones de visitas mensuales; y, por último, la base de clientes que utiliza la tarjeta de compra de El Corte Inglés, que está en posesión de más de 11 millones de personas.

Otro reto esencial al que tendrán que hacer frente los nuevos consejeros delegados será la reducción de la deuda. Asciende a cerca de 4.000 millones de euros; de los que unos 1.700 millones corresponden a deudas bancarias.

En ese camino tendrán que jugar con dos bazas: por un lado, la gestión del inmobiliario. Diversos activos logísticos ya están a la venta, y también algunos inmuebles. El último que se vendió fue el 40% de la sociedad que gestiona la Torre Serrano de Madrid. Justo al lado de su centro de Serrano, uno de los más emblemáticos y que está especializado en moda femenina.

La otra carta en este sentido debe ser el aumento de las ventas. No sólo en la parte de grandes almacenes; también en el resto de las filiales. Una de las especialidades de Nuño de la Rosa, también director general de Viajes El Corte Inglés, que ha convertido a la agencia en uno de los principales players internacionales, y en una de las unidades más rentables de todo el grupo. El pasado año lograba un volumen de negocio de 2.400 millones de euros.

Reorganización de las filiales

Muestra de la importancia que se busca dar a las filiales del grupo es el hecho de que, por ejemplo, Sfera, cuente desde la pasada junta de accionistas con un consejo de administración propio. Consejo, por cierto, compuesto por Gimeno como presidente; y cuyos consejeros son Marta y Cristina Álvarez, así como los nuevos consejeros delegados de El Corte Inglés.

De hecho, la reorganización de filiales ya ha comenzado. Hipercor se ha fusionado societariamente con El Corte Inglés. Pero es que, además, ya está en estudio de qué manera se va a constituir el nuevo espacio de Hipercor. El objetivo del grupo es el de buscar sinergias -que las hay- en materia de compras; pero también el optimizar las superficies de venta en aquellos centros comerciales en los que conviven ambas marcas.

El objetivo en estos casos es el de evitar duplicidades e intentar maximizar las superficies de venta. Para ello, la solución se buscará centro por centro, por lo que no habrá un patrón común. No es lo mismo ocuparse del Hipercor de Sanchinarro en Madrid que el de Méndez Álvaro o el de Marbella. Son públicos distintos y, por tanto, requieren soluciones diferentes, explican fuentes de El Corte Inglés.

¿Salida a bolsa?

Retos variados los que tienen por delante Nuño de la Rosa y Del Pozo que, además, deberán tener el 2018 en la cabeza. Una vez que se conozcan los resultados del presente ejercicio será el momento de hacer balance de los últimos tres años. Será entonces cuando el jeque Al Thani tenga que decidir si convierte en acciones el crédito de 1.000 millones de euros que hizo a la empresa en 2015.

En caso de producirse, Al Thani se haría con el 14% del capital social de la compañía y alteraría el orden histórico de los accionistas de El Corte Inglés, situándose en el tercer accionista, por detrás de la Fundación Ramón Areces y corporación Iasa.

Además, en función de los resultados obtenidos, podría activarse una cláusula que le permita solicitar la el análisis para la salida a bolsa de la compañía. Un run run periódico sobre los grandes almacenes, pero que nunca ha llegado a producirse. De hecho, el entorno del grupo descarta que la posibilidad esté encima de la mesa en este momento. Otra cosa es lo que ocurra en el futuro, aunque es una opción remota; y más con la situación que vive el sector de la distribución en los mercados internacionales.

Muchos retos encima de una mesa para adentrar a El Corte Inglés de lleno en el siglo XXI.

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