Juan Luis Cebrián y Jordi Évole durante la entrevista en 'Salvados'.

Juan Luis Cebrián y Jordi Évole durante la entrevista en 'Salvados'. Atresmedia

Empresas Tras intentar colocarla en el mercado español

Cebrián comienza negociaciones con Altice para vender Media Capital

El presidente ejecutivo de Prisa cifra la enajenación de la operadora portuguesa en unos 450 millones de euros.

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Juan Luis Cebrián ha puesto en marcha el plan b para obtener la liquidez necesaria que le permita pagar el abultado porcentaje de deuda de Prisa que vence el diciembre de 2018. Según ha podido saber EL ESPAÑOL, el editor de El País ha repartido el cuaderno de venta de Media Capital, su televisión portuguesa, entre múltiples empresas, incluidas las televisiones españolas.

Estas mismas fuentes indican que el equipo de Cebrián ha contactado con operadores españoles “en el último mes”, reactivando unos contactos que se habían aparcado durante el último semestre del año pasado, tras el anuncio de la venta de la editorial Santillana.

Prisa pide actualmente unos 450 millones de euros por una compañía que cuyo Ebitda en 2016 fue de 42 millones, una cifra que es considerada “excesiva” en el mercado y que, explican, es la principal responsable de que la venta no está teniendo demasiados interesados en España.

El editor de El País también ha comenzado contactos "preliminares" con la operadora Altice, tras reconocer en un hecho relevante enviado a la CNMV que ha mantenido en los últimos días conversaciones de carácter informativo con Altice NV "a los efectos de que esta valore la posible presentación de una oferta de adquisición de la participación accionarial que Prisa tiene en Grupo Media Capital SGPS, S.A". 

El grupo Altice, compañía holandesa de telecomunicaciones, está presente en el mercado de las telecomunicaciones luso después de que en 2015 comprase Portugal Telecom (PT), una de las tres principales operadoras del país.

Enviar un mensaje de tranquilidad

El objetivo del presidente ejecutivo de Prisa es enviar un mensaje de tranquilidad al mercado y a su consejo de administración tras la frustrada venta de Santillana. A finales de mayo el consejo rechazó las ofertas vinculantes por la editora por considerarlas extremadamente bajas. En el mercado se da por descontado que las ofertas no superaron los mil millones de euros, una diferencia importante respecto de los 1.500 millones que Prisa pedía por el 75% de la empresa.

Santillana era la solución al tramo 2 de la deuda de Prisa que vence a finales de 2018. Hablamos de 956 millones, el 64% de sus obligaciones. Al mismo tiempo, la editorial es el motor de la compañía generando 180 de los 281 millones del Ebitda total de Prisa en 2016.

La decisión de no vender se justifica por la necesidad de mantener la joya de la corona dentro del perímetro de la compañía. Dicho de otra manera, las ofertas no fueron lo suficientemente atractivas para sacrificar el principal activo de la compañía.

Media Capital no sería suficiente

Pero la deuda sigue siendo un problema, y es en este punto donde Media Capital entra en juego. El grupo audiovisual portugués tiene entre sus principales activos la televisión TVI, la radio Media Capital Radio (MCR), una división digital integrada en Media Capital Digital y la productora Plural Entertainment. En 2016 facturó 174 millones de euros y registró un Ebit de 33,3 millones.

El objetivo de Cebrián es poder presentar la venta de Media Capital como un triunfo ante el consejo de administración para despejar toda duda sobre su gestión. El presidente ejecutivo quiere cerrar la venta cuanto antes e incluso en el mercado se indica que ya habría encontrado comprador -refiriéndose a Altice- y que quiere anunciar su venta en la junta de accionistas de este viernes 30.

El martes pasado la acción de Prisa se disparó hasta los 2,74 euros, precisamente al calor de los rumores de una posible venta. Finalmente la euforia se diluyó durante el resto de la semana hasta cerrar el viernes en 2,38 euros.

La vía de la ampliación de capital

En EL ESPAÑOL ya adelantamos que, además de la venta de Media Capital, otra de las opciones que barajaba Prisa ante la frustrada venta de Santillana era la ampliación de capital. En estos momentos, y tras perder un 51% de su valor anual en bolsa, parece imposible que los socios de Prisa quieran suscribir una eventual ampliación.

Los accionistas contrarios a la gestión de Juan Luis Cebrián, liderados por Amber Capital, tampoco serían proclives a dar un nuevo voto de confianza al presidente ejecutivo, pero la realidad indica que Prisa necesita reunir 956 millones antes de diciembre del próximo año y la venta de Media Capital -450 millones- no sería suficiente.

Dentro de toda esta lucha de poderes al interior del consejo, el objetivo de Cebrián es que se cumpla su contrato como presidente ejecutivo hasta 2018 y como presidente honorífico hasta 2020.

En este complejo panorama prepara desde hace semanas el relevo de su consejero delegado, José Luis Sainz, por su hombre de confianza Manuel Mirat, actual consejero delegado de Prisa Noticias (El País, AS y Cinco Días). Pero necesita el acuerdo formal del consejo de administración.