Globalia, bajo el mando de Javier Hidalgo, prefiere acuerdos más rentables como el firmado con Ryanair.

Globalia, bajo el mando de Javier Hidalgo, prefiere acuerdos más rentables como el firmado con Ryanair.

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Globalia se desentiende del 'megacontrato' de viajes de la Administración

En 2015 se adjudicó un contrato por más de 171 millones para gestionar los viajes de un centenar de organismos públicos. En 2016 los servicios contratados con Viajes Halcón costaron unos 65 millones.

En enero de 2015, el Grupo Globalia se adjudicó el ‘megacontrato’ que centralizaba los viajes de la Administración General del Estado (AGE) en un concurso al que concurrieron otros grandes del sector como El Corte Inglés o Viajes Barceló. Este hito, celebrado entonces como “un salto cualitativo” que les daba suelo para la gestión de grandes cuentas corporativas, muere lentamente en algún cajón de la matriz de Air Europa. Era un contrato goloso. Supuestamente. Durante dos años, Viajes Halcón sería la agencia para una docena de ministerios, entidades gestoras y casi un centenar de organismos públicos. El valor total del contrato ascendía a más de 171 millones de euros, unos 60 al año contando el tercer año que se podía prorrogar. El momento de obtener ese año adicional llegó en enero… y pasó. El grupo presidido por Juan José Hidalgo obtuvo una prórroga de sólo seis meses, hasta octubre de este año, y la Administración prepara ya el siguiente concurso, según ha podido confirmar este periódico.

Desde la Globalia comentan a EL ESPAÑOL que el contrato establecía que cabía prorrogarlo hasta un año, pero que el período que finalmente se aprobara podía ser inferior. El 'feedback' recibido tras este tiempo ha sido bueno y se sienten satisfechos con las soluciones tecnológicas creadas y con el equipo que se ha encargado de la operativa.

Pero donde Globalia veía beneficios -ganaría cuota de mercado en el segmento corporativo, podría aprovechar las sinergias con otras marcas del grupo como Air Europa y serviría como primer paso hacia la internacionalización de la marca Halcón-, ahora hay un agujero por donde se escapan los euros y es mejor que llegue a su fin. 

Pese al volumen que sumaba este contrato, la compañía que dirige Javier Hidalgo tiene un nuevo enfoque que prima la rentabilidad por encima del volumen. Se acabaron los tiempos en los que había que llenar a cualquier precio. La compañía está preparada para renunciar a volumen, aunque éste pueda recalar en la competencia. En defensa de la administración, puede decirse que todo esto tiene su origen en unos pliegos redactados para saltarse todos los 'trucos' habituales de las compañías del sector y para extraer el máximo beneficio posible del adjudicatario. Pero esto tiene un problema, y es el de quedarte sin adjudicatario. ¿Un ejemplo de que esto se veía venir? La empresa ya no mencionaba nada al respecto en la memoria anual del último ejercicio.

Con este contrato, el Estado consolidaba la veintena de contratos que regía para los desplazamientos y estancias de personas que viajaban con cargo a la AGE. ¿El objetivo? Ahorrar. Según la estimación que dio entonces el Gobierno, se gastarían 25,6 millones menos que hasta entonces. En 2016, según los datos revelados por la Administración, los servicios de transporte y alojamientos contratados con Halcón habrían costado alrededor de 65 millones

La división minorista, que incluye Viajes Halcón, Viajes Ecuador y Tubillete.com, cerró 2016 con una importe neto de la cifra de negocio de 1.204 millones, por encima de los 1.198 millones del año anterior. 

Nueva licitación

La licitación de 2014 dividió los organismos públicos en cuatro lotes, con montos individuales de entre 14 y 26 millones, y Viajes Halcón se adjudicó todos frente a las ofertas de Viajes El Corte Inglés, Viajes Barceló, Nautalia, Travel Air-Eroski e Integración Agencia de Viajes. El Ministerio de Hacienda está ya trabajando en la siguiente licitación.

A finales de mayo, la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación, dependiente del Ministerio de Hacienda, convocó a una sesión informativa sobre el nuevo contrato centralizado. El Ejecutivo se encuentra haciendo las consultas preliminares pertinentes que la ley exige antes de iniciar un proceso de contratación.

El objetivo de esta sesión era intercambiar puntos de vista con los operadores del sector sobre cuestiones como desafíos técnicos, financieros y de gestión de una agencia de viajes que se enfrenta a un gran contrato con una Administración pública o las medidas de gestión necesarias para garantizar alojamiento en grandes ciudades, donde la disponibilidad hotelera es complicada dado el aumento de la demanda.

De cara a la nueva licitación, la Administración pregunta a los operadores si aplican las mismas comisiones a todos los clientes con independencia de la dimensión de su cuenta o si la comisión es distinta en función del tipo de servicio que se preste. Para el Gobierno es interesante también conocer las ventajas e inconvenientes de que el operador ubique una agencia física en las dependencias de los ministerios y organismos o qué servicios adicionales prestan que puedan sumar valor a su propuesta. 

Las empresas interesadas tenían de plazo hasta el pasado 16 de junio para participar en esta etapa de consultas preliminares. 

VENEZUELA, UN AGUJERO EN LAS CUENTAS

El grupo turístico cerró el ejercicio 2016 con unas pérdidas de 17,87 millones de euros, un 20,3% más que en el ejercicio anterior, cuando registró números rojos por más de 14,8 millones. La razón, según indica la empresa en su memoria anual, son los fondos retenidos en Venezuela por ventas de billetes, principalmente, y que no puede recuperar. El grupo asume por esto pérdidas de 68,5 millones, según consta en sus cuentas.

La cifra neta de negocios alcanzó los 3.545 millones de euros, un 5% más que el ejercicio anterior, mientras que el resultado de explotación se elevó un 68% hasta los 89,5 millones de euros. En el balance se indica que un 47% de los ingresos fueron los correspondientes a la división aérea, a la compañía Air Europa; el 35%, a la minorista; el 9%, a la mayorista-incoming, y el 4% a la hotelera y a la de handling, respectivamente.