Protesta de estibadores, en una imagen de archivo.

Protesta de estibadores, en una imagen de archivo. EFE

Empresas

El real decreto de la estiba no hace felices ni a los trabajadores ni a la patronal

La patronal Anesco lamenta no haber participado en el proceso de convalidación y habla de huelga encubierta entre los trabajadores. Los sindicatos internacionalizan el conflicto y preparan paros.

Miguel Ángel Uriondo Nerea San Esteban

La decisión del Congreso de sacar adelante el real decreto de liberalización de la estiba gracias al apoyo de Ciudadanos y PNV y la abstención del PDeCAT -a cambio de controlar el puerto de Barcelona-, ha provocado críticas entre trabajadores pero también en la patronal.

Entre los trabajadores, no hablamos sólo de los estibadores que tuvieron que ser desalojados del Congreso durante la sesión por sus abucheos al Partido Popular -entre aplausos de Unidos Podemos-, sino también de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), que ha llegado a hablar de internacionalizar el conflicto.

El presidente de la ITF, Paddy Crumlin, que también lidera la mesa de la estiba en la federación, declaró que esta decisión “es una traición de los estibadores españoles e incluso de sus intereses nacionales. Estamos viendo un cínico chalaneo entre partidos políticos a quienes no les importa el efecto que tendrá entre los seres humanos que trabajan en estos puertos”.

Frente unido de trabajadores de todo el mundo

“Ya advertimos en febrero de que el gobierno estaba rompiendo el reglamento con una vergonzosa falta de respeto por los empleos, el prestigio de España, las convenciones internacionales y las consecuencias. Ahora se enfrentarán a un frente unido de los trabajadores de todo el mundo en apoyo de sus colegas españoles", clamó.

El responsable de la sección europea de la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF), Terje Samuelsen, señaló que la decisión “pone en marcha un plan para destruir y liberalizar de forma destructiva el trabajo portuario. Ni siquiera tienen la excusa de estar en línea con las reglas de la Unión Europea. Va mucho más allá. Los sindicatos están siendo obligados a ir a la huelga y les apoyarán sus colegas de sindicatos en todas partes. Las repercusiones de esta votación se expandirán a lo largo y ancho, empezando con el congreso de Barcelona de la próxima semana”.

Los retos de la automatización

Recientemente, en Argentina, Crumlin había hablado ya de cómo “la lucha por uno de nuestros sindicatos portuarios es una lucha por todos ellos, seas un trabajador en Argentina o en España. Se ven a sí mismos como parte de una fuerte unión global porque es exactamente lo que son. Estas reformas portuarias son inconscientes y erradas y nuestra intensa respuesta global así lo refleja”.

La ITF es una organización cuyos principales retos pasan por reforzar la actividad sindical, enfrentarse a los retos de la automatización y mejorar unos estándares de seguridad y sanitarios que, según ellos, están en caída libre.

“He escuchado a los trabajadores hablar de los problemas diarios ante la amenaza de la automatización. Dejémoslo claro, la automatización en los puertos se utiliza a menudo como una forma de atacar a los sindicatos. El mito es que ahorra dinero cuando, en realidad, sabemos que puede ser una forma de desperdiciar el dinero del accionista”, subrayaba.

Cramlin recordó que junto a la iniciativa del Gobierno español hay otras guerras de la estiba en marcha, como el intento de la corporación Patricks, en Australia, por externalizar ciertos puestos de trabajo. “Todo forma parte de la lucha contra los trabajadores y la ITF actuará en consecuencia”, subrayó.

¿Y ahora qué? "Huelga encubierta"

Las consecuencias de esta crisis pasan, para empezar, por una serie de paros que se iniciarán el próximo 24 de mayo en días alternos y se extenderán durante tres semanas en los puertos españoles. La patronal Anesco ha señalado que no logró llegar a ningún acuerdo ante el preaviso de huelga de los sindicatos y ha denunciando que los trabajadores están llevando a cabo “intolerantes medidas de presión, con bajadas de rendimiento en la mayoría de terminales españolas”, lo que a su juicio “constituye un acto de huelga encubierta e ilegal que perjudica gravemente a las empresas del sector y al conjunto del sistema portuario”. “Resulta imposible dialogar ante este tipo de prácticas”, ha apuntado.

Ante la aprobación del real decreto, la patronal ha lamentado no haber podido participar en el proceso para su aprobación y convalidación, "faltando así al compromiso" adquirido tras la propuesta mediación.

“En ningún momento las empresas del sector han podido expresar su posición, faltándose al compromiso”, explican, y consideran “irresponsable y extremadamente grave el hecho que no se les haya traslado previo, ni requerido su posicionamiento, antes de la tramitación de un cambio legal de esta relevancia”. 

"Ha incumplido los acuerdos"

Desde los sindicatos, y tras la convalidación del real decreto en la Cámara Baja, han manifestado su total rechazo "sobre todo a las formas en las que el PP ha incumplido los acuerdos alcanzados con empresa y trabajadores". El acuerdo clave entre ambos actores, de hecho, fue alcanzado a finales de marzo, pero el Ejecutivo lo vetó.

Asimismo, los trabajadores han confirmado que continúan con las jornadas de huelga "convocadas en defensa de una subrogación de los derechos de todos los estibadores españoles", y han agradecido el "esfuerzo" de los partidos políticos que no han cambiado su decisión de voto "en ninguna de las dos votaciones".