Interior de un establecimiento de Primark.

Interior de un establecimiento de Primark.

Empresas Distribución

Primark frena en seco su apuesta por España: reduce su inversión un 87% en dos años

La compañía tiene previsto invertir este año 5 millones de euros en nuevas aperturas frente a los 40 millones de 2015.

Cristina G. Bolinches

“Abriremos tiendas similares en otras ciudades españolas, en el centro, aunque serán más pequeñas”, aseguraba hace unos meses a EL ESPAÑOL John Bason, el responsable financiero de Associated British Foods (ABF), la compañía dueña de Primark.

Bason era “cauto”. Asumía que encontrar ubicaciones en pleno centro de ciudad, similares a la tienda de la multinacional en la madrileña Gran Vía, iba a ser complicado. “Depende de las oportunidades inmobiliarias que encontremos, pero será en otras grandes ciudades, eso seguro”. A día de hoy, esos planes, parece que no están sobre la mesa. A menos no en el corto plazo.

Al margen de los problemas que tiene para poner en marcha su tienda en Valencia, el dinero que destina a su crecimiento en España va a caer de forma considerable. La compañía de ropa ‘low cost’ tiene “compromisos” para invertir este año, en nuevas aperturas, 5 millones de euros, según desvela su filial en la memoria del pasado ejercicio, que concluyó el pasado 31 de agosto. Esa cifra es la tercera parte de lo que tenía comprometido al cierre del año anterior, 15 millones de euros. Y es un 87% inferior a la que que preveía ‘gastar’ hace dos años, cuando aún tenía por delante su desembarco en el centro de Madrid. Entonces, su inversión prevista era de 40 millones de euros.

Las ventas crecen por el efecto ‘Gran Vía’

En el pasado año fiscal (de 1 de septiembre de 2015 a 31 de agosto de 2016), Primark abrió las puertas de las tiendas de Madrid y de Palma de Mallorca. La primera fue clave para la evolución de sus ventas. Al cierre del ejercicio, contaba con 41 establecimientos operativos en el conjunto de España, que le supusieron un volumen de ingresos de 1.369 millones de euros. Es un 17% más de facturación que al cierre del año previo.

“Este incremento es principalmente resultado del efecto de la apertura de la nueva tienda en Madrid”, explica la empresa en la memoria remitida al Registro Mercantil. Eso sí, hay que tener en cuenta que esa cifra de ingresos no corresponde, exclusivamente, a la venta de prendas y artículos. De esos 1.369 millones, 320 se justifican por las ventas que la filial española realiza a su matriz irlandesa. Así, los ingresos logrados exclusivamente en el mercado español se situaron en 1.048 millones de euros, un 13% más que en el ejercicio 2015, cuando ingresó aquí 919,6 millones de euros.

Bolsas de Primark.

Bolsas de Primark. Reuters

Sus ventas crecen, pero su rentabilidad se resiente. En concreto, su beneficio se redujo un 41,4%, hasta 23,3 millones de euros. Un resultado neto que no va a ‘viajar’ a Irlanda en forma de dividendo, sino que se va a quedar en España, ya que la filial de Primark va a destinar esos 23,3 millones a reservas. De esta cifra de beneficio, derivó un Impuesto sobre Sociedades por valor de 9 millones de euros.

Primark dispara sus ventas en España, recorta el beneficio y eleva un 19% sus gastos de personal. En el pasado año, estos ascendieron a 28,6 millones de euros, frente a los 24 millones del año anterior. En total, al cierre del ejercicio 2016, su plantilla alcanzaba las 5.134 personas. De ellas, 4.131 eran mujeres, el 80%. Así, su número de empleados creció un 11% en el año de la apertura de Gran Vía porque, al cierre de 2015, tenía 4.608 personas empleadas.

Al día con Hacienda

Al margen de los 9 millones de Impuesto sobre Sociedades, la filial español de Primark reconoce que mantiene un saldo neto deudor, a 31 de agosto, con su sociedad matriz por importe de 3,3 millones de euros como “consecuencia del efecto impositivo generado por el régimen de tributación consolidada”. Un año antes, ese saldo deudor era de 7,8 millones.

Explica, además, que está al día con Hacienda. Ha sido inspeccionada y no ha tenido problemas. “Con fecha 23 de marzo de 2015 las autoridades fiscales notificaron la finalización de la inspección fiscal del grupo iniciada en 2013 sin imponerse sanciones de tipo alguno”, explica en la memoria. “Dicha inspección revisó los ejercicios 2010, 2011 y 2012 del Impuesto sobre el Valor Añadido, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, del impuesto sobre la Renta de los No Residentes y del Impuesto sobre Sociedades”, resume.