Emilio Saracho, nuevo presidente del Banco Popular, durante la junta de accionistas.

Emilio Saracho, nuevo presidente del Banco Popular, durante la junta de accionistas. Mariscal Efe

Empresas TENSIÓN EN LA JUNTA

“No queremos ni 'Messis' ni 'Ronaldos' en el Popular”

Los accionistas esperan que Saracho recupere el valor del banco para sacarles de la ruina.

En medio de la ajetreada junta de accionistas del Banco Popular, que ha puesto fin a la etapa de Ángel Ron para dejar el futuro de la entidad en manos de Emilio Saracho, algunos de los intervinientes trataron de apaciguar los ánimos, a pesar de las minusvalías latentes generalizadas que todos acumulan tras la caída en picado de la acción.

En ese contexto, José Luis Egido, accionista, jubilado del banco y representante del sindicato CCOO durante su vida laboral, se pregunta “¿qué ha pasado haber llegado hasta aquí?”. Y se atrevía a dar una solución. “Volver a recuperar la línea de los hermanos Valls. Así de sencillo”, comentaba.

Eso sí, hacía Egido una recomendación a Saracho -quien, sentado en primera fila del auditorio Sur del Ifema de Madrid, pudo comprobar el sentir indignado generalizado de los accionistas, prácticamente arruinados con esta inversión. “Espero que no nos traigan ni Messis ni Ronaldos de la banca internacional”.

Lo hacía para recordar cómo hace 50 años, cuando el posterior sindicalista entraba en el banco “era el último mono, el que repartía las nóminas a todos los empleados. Y, entonces, la diferencia entre el que más cobraba y el que menos -”que era yo”, reconocía- era de 1 a 10. “Hoy no creo que sea así. NI mucho menos”, cree.

Muy mal lo tiene que hacer Saracho tras perder 3.500 millones

Al margen de esta recomendación, el apoyo a Saracho de los accionistas fue evidente. Aunque, algunos, como José Antonio del Barrio, lo hicieran tirando de ironía. “Muy mal lo tiene que hacer después de que el banco haya perdido 3.485 millones”, señalaba.

Todos los que intervinieron se agarraban a pies a juntillas al nuevo presidente. “Quiero decir a Saracho que ha sido muy valientes por aceptar este cargo. Le voy a apoyar. Espero que lleve la nave a buen puerto”, expresaba Félix Revuelta, presidente de Naturhouse, tras reconocer que había invertido 60 millones en el Popular en 2004 por ser un banco “sólido, rentable y de gestión irreprochable”, y reconocer públicamente que “había sido un desastre. Dudé entre Popular y Sabadell y me equivoqué”, señalaba apesadumbrado.

Necesaria una purga real 

No obstante, muchos de los accionistas están esperando conocer de inmediato el camino por el que pretende transitar Saracho. “Debe decidir de qué lado va a estar. Con los mismos q ue le han apoyado y han echado a Ron, o con el resto de accionistas”, dudaba José Manuel Galeote, otro accionista un tanto incrédulo con los cambio que puedan producirse en el banco en el futuro. “Mientras no se haga una purga real, estaremos en las mismas”, sentenciaba.

Pocos accionistas se atrevieron a defender la gestión de Ron. Rafael Ferragut, propietario de  60.000 acciones, lo hizo, al menos hasta hace dos años. “Pensaba que si defendía sus acciones, también lo haría con las mías”. “Lo que no sabía es que él iba a enjugar las pérdidas con la indemnización que iba a recibir”, añadía.

Algunos de los accionistas más indignados, como Ángel Cereceda, antiguo empleado, fue más lejos sobre el asunto de las dimisiones. “Solo deberían seguir Saracho, Larena y Ruiz Sacristán. Los demás, por dignidad y vergüenza, deberían presentar la dimisión. Todos son los culpables de que el banco esté en la ruina. Se lo han fundido todo”, criticaba.