Nuevo gesto de Airbnb.

Nuevo gesto de Airbnb. Reuters

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Airbnb busca la paz con la administración y anuncia límites a la actividad en Barcelona

La compañía sólo permitirá un anuncio por anfitrión y planteará un sistema para identificar a particulares y profesionales. En paralelo, busca una negociación con las administraciones para lograr una normativa "clara y simple" para compartir casa.

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Airbnb mueve ficha en Barcelona para acercar posturas. La plataforma de alojamientos ha decidido limitar el número de anuncios por anfitrión particular en la zona de Ciutat Vella, una de las de más alta concentración en la ciudad condal. Obligarán a los que pongan en alquiler más de un piso a identificarse como operadores profesionales.

"Airbnb quiere ayudar a resolver las preocupaciones que existen sobre la concentración de alojamiento y viajeros en Ciutat Vella, así como los posibles impactos en la disponibilidad de vivienda a largo plazo", ha asegurado la empresa, quien ha presentado esta propuesta, incluida en un paquete más amplio, al Ayuntamiento y la Generalitat, con la que busca llegar a acuerdos sobre una nueva regulación de esta actividad.

Las medidas

La compañía introducirá un nuevo sistema en la plataforma que limitará a uno por anfitrión los anuncios de casa o apartamento entero en Ciutat Vella. Solamente podrán tener más de un anuncio en ese distrito aquellos profesionales que publiquen el contacto de su empresa en el perfil de la web. Entienden que la obligación de identificarse como operadores profesionales a los que tengan más de un anuncio ayudará a las tareas de inspección por parte de la administración.

A esta medida, la empresa suma otras tres. La primera es la posibilidad de facilitar el pago de la tasa turística a través de su plataforma, como ha hecho en otras ciudades del mundo. El responsable europeo de Asuntos Públicos de la tecnológica, Patrick Robinson, ha detallado que Airbnb ha alcanzado más de 200 acuerdos con diferentes ciudades y gobiernos sobre la recaudación de impuestos de este tipo, y ha asegurado que en Cataluña se mantiene un diálogo con la Generalitat que está pendiente de cuestiones técnicas.

La segunda se centra en poder diferenciar entre profesionales o personas individuales que comparten su propia casa. "En el caso de que sean operadores profesionales, se les facilitará un espacio en el perfil para que allí especifiquen", aseguran. En este sentido, la tecnológica no ha compartido cuánto de su negocio procede de su actividad original (dueños de viviendas particulares que alojan a viajeros por tiempo temporal) o de la actividad de agencias o propietarios que ejercen una intermediación profesional.

La tercera de las medidas es la puesta en marcha de una herramienta de mediación "para fomentar el buen comportamiento en la comunidad". Si alguien cree que su vecino es un anfitrión en Airbnb y tiene quejas acerca de ruidos o cualquier otra molestia, puede dejar constancia online en un apartado específico.

“Creemos de manera sincera que Airbnb es parte de la solución en Barcelona y que compartir el propio hogar puede ayudar solventar algunos de los problemas de la ciudad", ha asegurado Arnaldo Muñoz, director general en España y Portugal.

Está previsto que estas medidas estén totalmente implantadas a finales de mayo. A partir de ahora, están dispuestos a dialogar sobre la aplicación de estas medidas u otras similares en otras zonas de la ciudad. Sobre la relación con el gobierno municipal de Ada Colau, Muñoz ha afirmado: "Estamos en una mejor sintonía y más diálogo. Esperamos que estas medidas las vean con buenos ojos".

Negociación con las autoridades

Este es un nuevo gesto de Airbnb, con el objetivo de acercar posturas con las administraciones. El objetivo: "una normativa clara y simple que permita compartir el propio hogar".

En este sentido, la compañía informa en un comunicado que la normativa que se aplica a su actividad "está exclusivamente diseñada para profesionales; favorece sólo a los operadores tradicionales y aquellas empresas que explotan apartamentos turísticos destinados exclusivamente a un uso intensivo del turismo".

El Ayuntamiento de Barcelona anunció el pasado mes de noviembre una sanción de 600.000 euros contra Airbnb (y su competidor Homeaway) por seguir anunciando pisos turísticos sin licencia. El Consistorio explicó que ambas empresas ignoraron el primer requerimiento de la administración para que dejaran de anunciar pisos turísticos ilegales y facilitaran los datos de estos alojamientos, por lo que ya se les impuso una sanción de 30.000 euros a cada una.

Las cifras en Barcelona

Actualmente, Airbnb cuenta con 11.100 anfitriones activos en Barcelona, que tienen publicados 20.000 anuncios --entre 4.000 y 4.500 en Ciutat Vella--, de los cuales el 52% son casas enteras y el resto corresponde a alquiler de habitaciones.

En cuanto a los usuarios de la plataforma, en 2016 fueron 1,25 millones, lo que supone un crecimiento del 40% respecto al año anterior, y la estancia media fue de cuatro noches.