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Economía

Vuelve la inflación: el IPC subió un 1,6% en 2016 por el encarecimiento de la energía

Los precios registran su mayor subida anual desde 2012. Las facturas del hogar, el ocio y los alimentos y bebidas también suben..

Los precios han pasado en unos pocos meses de bordear la deflación a amenazar con una rápida subida. En noviembre el IPC subió un 0,7% y en diciembre esta tasa se suplicó, con un incremento de los precios del 1,6% en el conjunto del año. Este aumento marca la mayor subida de los precios en España en un año desde 2012, con lo que se da carpetazo a la deflación y los precios se aproximan rápidamente al objetivo del 2% del Banco Central Europeo.

El principal culpable de esta subida fueron los carburantes y lubricantes, que en diciembre de 2016 subieron con fuerza, en contraste con la caída que experimentaron al finalizar el año anterior. En total, los precios del transporte subieron un 4,7% y aportaron un tercio a toda la subida del IPC.

Si se excluyen los productos energéticos y los productos frescos, que son los dos componentes más volátiles de los precios, el IPC resultante, esto es, el IPC subyacente, subió un 1%, su mayor incremento desde marzo. Por primera vez desde 2014, el índice general supera al subyacente, lo que refleja que los precios de la energía suben ya más rápido que el resto de productos y servicios de la cesta de la compra. El hecho de que el IPC subyacente no se situara en tasas negativas durante los últimos años fue el garante de que España no había caído en la deflación. Ahora, una vez los precios de la energía han vuelto a subir, impulsados por el petróleo, el resto del índice avanza rápido.

La subida de los precios de la energía también tuvo su reflejo en las facturas que pagan los hogares de luz y gas. En total, las facturas en los hogares aumentaron en 2016 un 0,8%. El ocio también tuvo un cierre de año más costoso para los españoles, principalmente por la fuerte subida del precio en los viajes organizados, que subieron un 17% sólo en el mes de diciembre.

Las familias también tuvieron que rascarse el bolsillo en el supermercado, ya que los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 0,8% en el año. Los alimentos sin elaboración subieron un 2,1% en todo el año. El único grupo que redujo sus precios fue el de los medicamentos y medicina, que cayó un 0,1%.