Bruselas

“El crecimiento continúa, pero a un ritmo cada vez más decepcionante que deja a la economía mundial más expuesta a riesgos negativos”, ha avisado el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Maurice Obstfeld. El organismo dirigido por Christine Lagarde ha rebajado este martes al 3,2% su previsión de crecimiento mundial para este año (dos décimas menos que lo calculado en enero) y al 3,5% la de 2017 (una décima menos).

Gráfico de Patricia López

 

El empeoramiento también afecta a España. Por primera vez desde julio de 2013, el Fondo ha revisado a la baja sus cifras para la economía española, que además se ralentiza. Frente al avance del 3,2% en 2015, crecerá sólo un 2,6% este año (una décima menos que lo calculado en enero) y un 2,3% en 2017.

Los nubarrones en el horizonte de la economía mundial se retroalimentan unos a otros y podrían acabar provocando un “estancamiento secular”, es decir, un largo periodo de parálisis económica, si no hay una “respuesta inmediata”, ha avisado el economista jefe del FMI. Estos son los riesgos más importantes, según el informe.

 

1. El Brexit

 

Una victoria del Brexit en el referéndum del 23 de junio “podría plantear importantes retos para el país y para el resto de Europa”. Las negociaciones sobre la salida serán prolongadas e inaugurarán un periodo dilatado de incertidumbre que “podría disminuir mucho la confianza y la inversión, agudizando simultáneamente la creciente volatilidad de los mercados financieros”, dice el informe del FMI. La salida de Reino Unido de la UE reducirá los flujos comerciales y financieros mutuos y suprimirá los beneficios de la cooperación e integración económica. Obstfeld ha admitido que el FMI todavía no tiene cifras detalladas del coste del Brexit, aunque ha prometido nuevos datos en un próximo informe sobre la economía británica.

 

2. Nuevas turbulencias bursátiles

 

El FMI teme que se repitan nuevos episodios de turbulencias en los mercados financieros como los que se produjeron a principios de año. Entre finales de diciembre de 2015 y mediados de febrero de 2016, los índices bursátiles retrocedieron más de un 12% en las economías avanzadas y alrededor de un 9% en las emergentes.

Los mercados han repuntado desde entonces, pero continúan muy por debajo de los máximos registrados en la primavera de 2015. Si la volatilidad y las pérdidas persisten, las condiciones financieras empeorarán y las primas de riesgo volverán a dispararse.

Las economías emergentes son las más vulnerables a un cambio en la dirección de los mercados. El organismo dirigido por Lagarde avisa del riesgo de una salida desordenada de flujos de capital, que dificultaría que estos países puedan financiarse.

 

3. La crisis de los refugiados

 

El FMI cree que la crisis de los refugiados en la UE es una de las amenazas geopolíticas más graves al crecimiento. “El aumento de refugiados está poniendo duramente a prueba la capacidad de absorción de los mercados de trabajo de la UE, así como sus sistemas políticos, atizando el escepticismo en torno a la integración económica y la gobernanza de la UE y podría complicar la capacidad de respuesta de las autoridades ante retos económicos viejos e incipientes”, dice el informe.

Los conflictos en África, Oriente Próximo (especialmente la guerra de Siria) o Ucrania “podrían recrudecer las tensiones nacionales e internacionales y provocar nuevos transtornos en el comercio, el turismo y los flujos financieros”.

 

4. La transición en China

 

Si es más fuerte de lo previsto, la desaceleración de la economía china “podría originar profundos efectos de contagio internacionales a través del comercio, los precios de las materias primas y la confianza, con efectos secundarios en los mercados financieros internacionales y la valoración de las monedas”. El resultado será un menor crecimiento tanto en las economías emergentes como en las avanzadas, avisa el FMI. Su informe señala una multitud de indicios que apuntan en esta dirección: la fragilidad de los balances de las empresas chinas; el elevado nivel de préstamos morosos; el limitado avance de las reformas clave o la falta de eficacia de algunas de las medidas adoptadas por el Gobierno de Pekín.

 

5. Las tensiones en los exportadores de petróleo

 

Las nuevas caídas de los precios del petróleo registradas a finales de 2015 y principios de 2016 podrían obligar a los países que lo exportan a un recorte del gasto mayor del previsto. Además, la posibilidad de que los precios del crudo sigan bajando plantea el riesgo de que vuelvan a disminuir las expectativas de inflación y aumenten las posibilidades de deflación, resalta el FMI.

 

6. La ampliación de la recesión en los emergentes

 

Las economías de Brasil y Rusia, que juntas generan alrededor del 6% del PIB mundial, se encuentran en recesión desde mediados de 2014. El FMI prevé que la contracción se prolongue también este año en los dos países y que el crecimiento sea nulo o ligeramente positivo en 2017. Sin embargo, las perspectivas para Brasil y Rusia “continúan rodeadas de incertidumbre y, si el regreso a condiciones más normales se retrasa, el pronóstico de crecimiento mundial podría empañarse nuevamente”.

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