Lamine Yamal, luciendo este viernes su cinta de pelo con el mensaje 'Ego Yamal'

Lamine Yamal, luciendo este viernes su cinta de pelo con el mensaje 'Ego Yamal' EFE

Mundial de fútbol 2026

Lamine 'Ego' Yamal, el MVP de España sin marcar ni asistir que sigue esperando su mejor partido en el Mundial

La joven estrella de la Selección se reivindica con sus frases cargadas de confianza. Ahora, Francia espera.

Más información: España se mete en semifinales del Mundial por segunda vez en la historia con otra heroicidad de Mikel Merino

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Hay futbolistas que pueden ganar el premio al mejor jugador del partido sin marcar ni asistir, y eso, en sí mismo, dice mucho sobre su peso en el equipo aunque siempre arrastre polémica.

Lamine Yamal ya lo ha hecho dos veces en este Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. Primero ante Austria, en los dieciseisavos. Después ante Bélgica, en los cuartos de final.

Su Mundial, en cifras, se resume fácil. Dos MVP. Un gol. Cero asistencias. Y la sensación permanente de que su partido -el suyo de verdad- todavía no ha llegado. Ahora le espera Francia.

El único tanto de Lamine Yamal en esta Copa del Mundo llegó en el 4-0 a Arabia Saudí, el segundo duelo de España en la fase de grupos.

Fue un gol que hizo historia: con 18 años y 343 días, igualó el registro de Pelé como uno de los dos únicos jugadores en abrir el marcador en un Mundial con 18 años o menos, convirtiéndose también en el segundo español más joven -tras Gavi- en anotar.

Un debut goleador cargado de simbolismo que, sin embargo, no ha tenido continuación.

Desde entonces, cinco partidos más -ante Uruguay, Austria, Portugal y Bélgica- sin anotar y sin asistir. El reloj marca 314 minutos en este torneo, y el contador de goles no se ha movido.

Lamine Yamal, saltando al campo antes del España - Bélgica.

Lamine Yamal, saltando al campo antes del España - Bélgica. EFE

El contraste con lo que conocemos de él resulta elocuente. En la temporada con el Barça que le llevó a este Mundial, Lamine firmó 24 goles y 17 asistencias en 45 partidos, con 41 participaciones directas en gol.

En la Eurocopa 2024, donde España conquistó el título, fue el máximo asistidor del torneo con cuatro pases de gol, además de ese gol memorable ante Francia en semifinales -el que le convirtió en el goleador más joven de la historia del torneo europeo- y la asistencia a Nico Williams en la final.

Aquí, en cambio, la estadística mundialista se resiste a despegar.

No necesita justificarse

Pero Lamine Yamal no es de los que callan. Tras el 2-1 a Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles -con goles de Fabián Ruiz y Mikel Merino como héroes del día-, el extremo del Barça acudió a la zona mixta con más ganas de hablar que de esquivar preguntas.

Las cifras le persiguen, sí, pero él las pone en perspectiva con una convicción que descoloca a sus críticos.

"Se le ha metido en la mente lo del gol a todo el mundo y la Eurocopa la ganamos metiendo un gol solo. Solo metí un gol y ahora llevo uno". La comparación es tan directa como irrefutable. En Alemania 2024, Lamine marcó una vez y España levantó el trofeo.

El relato del goleador prolífico no encaja con su manera de entender el juego ni con la filosofía del equipo de De la Fuente, donde lo colectivo aplasta cualquier protagonismo individual.

Y tiene un argumento de cierre que no admite réplica: "Si ganamos el Mundial, nadie se va a acordar de cuántos goles he metido o dejado de meter".

Lo más llamativo no es solo la contundencia de sus palabras, sino el tono con el que aborda el duelo ante Francia, la próxima parada en las semifinales. "Si a alguien debe temer Francia es a nosotros", sentenció.

Acción ofensiva de Lamine Yamal ante Bélgica.

Acción ofensiva de Lamine Yamal ante Bélgica. EFE

Lejos de amedrentarse ante el campeón del mundo en 2018, buscando una tercera final consecutiva -hazaña que solo Alemania y Brasil han logrado en toda la historia del torneo-, Lamine añadió una provocación calculada: "Hay dos opciones: que lleguen a tres finales del Mundial seguidas o que les ganemos tres veces seguidas. No sé lo que puede pasar, pero no tenemos ningún miedo".

La narrativa de España frente a Francia tiene un hilo conductor que el propio Lamine conoce de primera mano. La eliminación gala en la semifinal de la Eurocopa 2024, con aquel golazo suyo que abrió la lata, es el precedente más reciente.

Y los números históricos recientes les acompañan: España venció a Francia en aquel duelo en Alemania de hace dos veranos y en la semifinal de la Nations League de 2025, con un abultado 5-4.

En una charla informal junto a Nico Williams con el humorista Dani Martínez, el lenguaje fue aún más descarnado. "Ya les hemos ganado, bro, dos veces", dijo Nico. Y Lamine Yamal fue a más: "Pues otra".

El 'Ego Yamal' como escudo

Antes del partido ante Austria ya asomó el detalle que no pasaría desapercibido: en su cinta de pelo, donde en la fase de grupos lucía la bandera de España, aparecían ahora dos palabras en mayúsculas: EGO YAMAL. El mensaje se repitió ante Bélgica.

El logo de su colección propia con Adidas completaba un accesorio que de inmediato generó debate, aunque el propio Lamine optó por no explicarlo públicamente.

No hizo falta. En TikTok, el apodo "Ego Lamine" lleva semanas circulando entre quienes cuestionan su personalidad y sus gestos públicos, intentando caricaturizar la confianza de un chico de 18 años que habla y actúa como si llevara décadas en el fútbol de élite.

La respuesta de Lamine fue apropiarse del insulto, llevarlo a la cabeza y salir al campo con él. En la estrategia de marketing personal de un futbolista de su generación, convertir la crítica en marca propia es un movimiento que pocos de sus contemporáneos sabrían ejecutar con esa naturalidad.

Su partido aún está por llegar

Ante Bélgica, Lamine participó en la jugada del primer gol español con una pared con Pedro Porro que abrió el carril derecho por el que llegó el centro que terminó en el zapato de Fabián Ruiz.

Una intervención de cirugía sin fanfarria, el tipo de acción que no sale en la estadística de goles ni asistencias pero que construye el juego.

"Yo sé que con mis movimientos arrastro a muchos rivales. Puedo dejar solo a un compañero. Lo importante es que hemos venido a ganar y todo lo que pueda hacer para ayudar, aunque no toque el balón será lo bueno", argumentó tras el partido.

"Hemos sido muy superiores. El gol ha sido una sensación rara porque ha sido cuando más estábamos. Ningún equipo nos ha jugado de tú a tú. Todos se quedan atrás", añadió con esa mezcla de análisis táctico y confianza en el grupo que le caracteriza.

Lamine Yamal, con rostro serio, durante el partido contra Bélgica.

Lamine Yamal, con rostro serio, durante el partido contra Bélgica. EFE

Y es que España ha dominado con autoridad a rivales que han cerrado líneas, replegándose ante la superioridad de la Selección, lo que en teoría debería beneficiar a un jugador como Lamine, capaz de encontrar espacios en la transición y en el uno contra uno.

El propio seleccionador Luis de la Fuente fue explícito antes del duelo ante Bélgica: "El mejor Lamine Yamal está por llegar".

Cinco partidos acumulando presencia, regates, disparos y desequilibrios puntuales -13 disparos y 32 regates en el torneo hasta cuartos -, pero sin esa actuación que haga que el mundo gire en torno a él como ocurrió en Stuttgart con ese gol a Francia.

Les Bleus esperan. Mbappé, que suma ocho goles en el torneo, llega al partido en plenitud.

El duelo entre los dos mejores jugadores jóvenes del planeta no solo decidirá quién llega a la final del mundo, sino que podría ser el escenario donde Lamine Yamal, por fin, presente sus credenciales en la Copa del Mundo. Si lo hace, la cinta ya está preparada. El ego, también.