El Rey saluda a Andrés Iniesta antes de otorgarle la Copa.

El Rey saluda a Andrés Iniesta antes de otorgarle la Copa. Ballesteros EFE

Copa del Rey

Los separatistas acusan al Rey de llevar una corbata con los colores del Sevilla en la final de Copa

Algunos, como Josep Costa, vicepresidente de la Mesa del Parlament, han tildado la corbata de "mensaje político de una hostilidad sin precedentes hacia todos los seguidores del Barça".

El independentismo catalán ha encontrado otro motivo de crítica para la final de la Copa del Rey de fútbol disputada este sábado, más allá del requisamiento de camisetas amarillas (más pancartas, banderas y silbatos) en la entrada del estadio Wanda Metropolitano de Madrid: los colores 'sospechosos' de la corbata del Rey Felipe VI. Con unas tonalidades blancas y rojas que recuerdan a las que destacan en la indumentaria habitual del Sevilla, subcampeón del torneo, y que han indignado sobremanera a los separatistas en las redes sociales.

Y no precisamente a activistas anónimos del nacionalismo. El vicepresidente primero de la Mesa del Parlament catalán, Josep Costa, ha sido uno de los independentistas más críticos con el monarca. Ha calificado su elección de corbata como la puesta de largo pública de un "mensaje político de una hostilidad sin precedentes hacia todos los seguidores del Barça (campeón tras vencer por 0-5)".

El periodista Eduard Voltas tampoco pasó por alto "la corbata con los colores del Sevilla" de Felipe VI, "aislado incluso de la entrega de medallas a los jugadores" y cara visible de "la exhibición pública de debilidad" del Estado. Anna Geli, diputada de Junts per Catalunya, fue otra política que la tiró con bala en Twitter: "La corbata del Sevilla, pero la victoria del Barça".

Además, un usuario cuestionó que "regalar banderas españolas o el color de la corbata del Rey" fuesen decisiones "neutras". Lo hizo después de que otro tuitero le recomendase aprender "a diferenciar deporte y política" tras llamar sumiso y cobarde al presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, por no llevar el lazo amarillo en solidaridad con la causa independentista.