Álvaro Aguado, a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Barcelona en su declaración como investigado.

Álvaro Aguado, a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Barcelona en su declaración como investigado. EFE

Fútbol

La Fiscalía pide 9 años para el futbolista Álvaro Aguado, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora del Espanyol

Al exjugador del conjunto perico también se le exige una indemnización de 65.000 euros para la víctima por el daño moral causado y las secuelas psicológicas.

Más información: El futbolista Álvaro Aguado es procesado por una presunta agresión sexual y la jueza le impone una fianza de 5.000€

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La Fiscalía ha pedido nueve años de cárcel para Álvaro Aguado, el exfutbolista del Espanyol acusado de agredir sexualmente a una trabajadora del club en el baño de una discoteca de Barcelona tras el ascenso a Primera División en junio de 2024.

Además, ha solicitado una indemnización de 65.000 euros para la víctima por el daño moral causado y las secuelas psicológicas, según el escrito al que ha tenido acceso la agencia EFE.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el futbolista de 28 años, agredió a la mujer durante la madrugada del 24 de junio en el lavabo masculino de la discoteca Opium de Barcelona pese a que la víctima, que se hallaba en "estado de shock", le pidió que "parase", que "no quería tener relaciones sexuales".

Álvaro Aguado, centrocampista del Espanyol.

Álvaro Aguado, centrocampista del Espanyol. Europa Press

Finalmente, sostiene la fiscal en su acusación, el procesado, que se encuentra en libertad provisional por esta causa, "cejó en su actitud, volvió a vestirse y le dijo a la mujer: 'Tú no me conoces, y yo a ti tampoco'.

De acuerdo con las conclusiones provisionales de la Fiscalía, sobre las cinco de la madrugada del 24 de junio, acusado y víctima se encontraban en una sala reservada de la discoteca Opium de Barcelona con motivo de la celebración del ascenso a Primera División del Espanyol donde estuvieron bailando juntos.

Tras haber bailado, el futbolista cogió de la mano a la mujer, que se hallaba "transitoriamente mareada y afectada" a consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas, si bien no se encontraba totalmente privada de consciencia, la sacó de la sala y la condujo hasta las escaleras del aparcamiento del local de ocio, relata el ministerio público.

Después de que un miembro del personal de la discoteca les prohibiera el paso por dichas escaleras, añade, el procesado la llevó al lavabo masculino, donde la agredió sexualmente sin utilizar preservativo, con penetración vaginal y oral.

Por estos hechos, la fiscal imputa a Aguado un delito de agresión sexual con penetración bucal y vaginal, por el que pide una condena de 9 años de prisión, y la medida de libertad vigilada por un periodo de 10 años una vez cumplida la pena privativa de libertad.

Asimismo, solicita que se le imponga la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros de la víctima y a comunicarse con ella por cualquier medio durante 8 años, una vez cumplida la pena de cárcel.

Álvaro Aguado permanece en silencio después de la denuncia

Álvaro Aguado permanece en silencio después de la denuncia Europa Press

En concepto de responsabilidad civil, el ministerio público pide una indemnización de 55.000 euros por el daño moral causado y otros 10.000 por las secuelas psicológicas que ha sufrido la víctima.

Álvaro Aguado reconoció la existencia de relaciones sexuales, aunque "consentidas". La jueza resaltó en su auto la relevancia de los informes forenses, que resultaban compatibles con la hipótesis de una agresión sexual, así como las declaraciones de varios empleados del club presentes en la fiesta celebrada en la discoteca Opium de Barcelona.

Estos testimonios, sostuvo, "corroboran" la versión ofrecida por la denunciante sobre los momentos previos y posteriores a la presunta violación.

Los hechos se remontan al 23 de junio de 2024, cuando un grupo de trabajadores del club organizó una celebración privada por el ascenso del Espanyol. Según la investigación, la agresión se habría producido en uno de los baños del local.

La credibilidad de la denunciante

La víctima presentó la denuncia varios meses después, lo que impidió acceder a las grabaciones de seguridad de la discoteca.

Además, Opium no activó los protocolos previstos ante posibles agresiones sexuales, ya que la mujer no informó de lo ocurrido al personal esa misma noche.

La jueza subrayó que la denunciante "se había mostrado sincera al relatar los hechos vividos", pese a reconocer lagunas en su memoria y conservar únicamente "recuerdos puntuales", un patrón que, recordó, es habitual en víctimas de delitos sexuales.

Asimismo, destacó que el testimonio de la mujer había sido "corroborado parcialmente por testigos", especialmente en lo relativo a los momentos inmediatamente anteriores y posteriores a lo sucedido, algo que la defensa considera que no es cierto.

Entre las pruebas, la magistrada mencionó también varios mensajes de WhatsApp enviados poco después de los hechos, que reflejaban el "estado anímico" de la víctima.

El informe forense constituyó, según la jueza, un "indicio suficiente" para procesar a Aguado por un delito de agresión sexual y "avala" la versión ofrecida por la denunciante.

Álvaro Aguado se encuentra actualmente sin equipo tras haber vencido el 30 de junio su contrato con el Espanyol, que no le aplicó ningún régimen disciplinario una vez se conoció la denuncia, puesto que se amparó el club en su presunción de inocencia para permitirle seguir desarrollando su trabajo.