Carles Puyol, con Ernesto Valverde.

Carles Puyol, con Ernesto Valverde. AFP7 / Europa Press

Fútbol

La vida actual de Carles Puyol (47), exfutbolista del Barça: entregado a las criptomonedas y a la inversión inmobiliaria

El que fuera internacional con la selección española ha sabido diversificar sus negocios con una mudanza a Andorra de por medio.

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A. M.
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Carles Puyol colgó las botas en 2014, pero lejos de desaparecer del foco público ha ido construyendo una nueva vida en la que combina su perfil de empresario, embajador del fútbol y padre de familia, con una discreción muy alejada del ruido que rodea al fútbol de élite.

El eterno capitán del Barça, símbolo de liderazgo y sacrificio sobre el césped, ha trasladado parte de esa personalidad a sus proyectos fuera del terreno de juego: planificación a largo plazo, apuesta por los valores y un control férreo de su propio destino.

Una de las grandes transformaciones de Puyol tras la retirada está en el terreno empresarial. Su sociedad Massivert SL, creada en 2002 para gestionar sobre todo sus derechos de imagen, ha virado con fuerza hacia la inversión inmobiliaria, con una ampliación de capital de 8,5 millones de euros y un objeto social que ahora incluye compraventa, arrendamiento, explotación, construcción y promoción de todo tipo de bienes inmuebles.

Carles Puyol, con la máscara protectora jugando con la Selección.

Carles Puyol, con la máscara protectora jugando con la Selección.

Detrás de esta maniobra hay una estrategia clara: consolidar un patrimonio diversificado y tangible, profesionalizando la gestión a través de una estructura en la que él y su hermano Francesc Xavier ejercen como administradores, y relegando a un segundo plano a su histórico socio Ramón Sostres, que mantiene presencia como apoderado pero ya sin cargos ejecutivos.

El fútbol, sin embargo, no ha desaparecido de su vida. Tras su retirada llegó a trabajar en el Área de Dirección Deportiva del Barça y, aunque esa etapa fue breve, desde entonces ha mantenido un papel recurrente como embajador del club y de su fundación.

Se le ha visto en actos institucionales, eventos solidarios y proyectos impulsados por la Fundación Barça, donde aporta su imagen y su relato como capitán de un equipo histórico para reforzar campañas educativas y sociales.

Esa faceta de referente moral y de valores, que ya tenía en el vestuario, se ha trasladado a charlas, foros y visitas a proyectos con niños y jóvenes en distintos países, muchas veces vinculados al uso del deporte como herramienta de inclusión.

Su otra gran vía de actividad está ligada a la innovación y al mundo digital. Puyol mantiene su participación en Footalent SL, la agencia de representación de jugadores que fundó junto a Iván de la Peña.

Pero al mismo tiempo se ha implicado en proyectos más arriesgados, como Olyverse, una evolución de la antigua Olyseum, basada en tecnología blockchain, criptomonedas y metaverso aplicada al universo deportivo.

Este salto hacia el negocio virtual explica en parte su mudanza a Andorra en 2022, donde ha encontrado un ecosistema de empresas y emprendedores en torno al mundo cripto y digital, y donde se deja ver con empresarios, restauradores y figuras relevantes del pequeño principado para dar a conocer sus proyectos.

La vida personal de Puyol también ha dado un giro notable, aunque sin perder de vista sus raíces. Junto a su pareja, la modelo y escritora Vanesa Lorenzo, y sus dos hijas, ha fijado su residencia en un pueblo de La Massana, en Andorra, donde combinan la tranquilidad de la montaña, el esquí y la vida familiar con los constantes viajes de trabajo de ambos.

La familia sigue muy ligada a Cataluña gracias a la masía de la Costa Brava que poseen a través de Massivert, una propiedad que han reformado a su gusto, con pista de pádel incluida, y que funciona como refugio y lugar de vacaciones, además de otras viviendas en el Maresme y Barcelona. Esa red de inmuebles encaja con la nueva etapa del excentral, que ha convertido la piedra y el ladrillo en uno de los ejes de su futuro financiero.

Más allá del dinero y los proyectos, Puyol cuida con especial atención su esfera privada. En contadas entrevistas, tanto él como Vanesa Lorenzo insisten en la importancia de la educación, la alimentación saludable y los valores que quieren transmitir a sus hijas, tratando de ofrecerles una vida relativamente normal pese a la fama y a los privilegios económicos que les rodean.

Entre Andorra, la Costa Brava y Barcelona, el excapitán se mueve hoy sin la presión del marcador, pero con la misma determinación que le convirtió en leyenda: gestionar bien lo que ha ganado, elegir proyectos en los que cree y mantener intacto un perfil de líder que ahora se expresa lejos de los focos del Camp Nou