Los Oscar de 2013 fueron una locura. Cuando anunciaron las nominaciones vieron que unas cuantas películas pequeñas o extranjeras habían eclipsado a las supuestas favoritas. Aquel año ganó Argo, pero Ben Affleck no estuvo nominado al Mejor director como tampoco lo estuvo Kathryn Bigelow por La noche más oscura. En su lugar estuvieron Michael Haneke, pope del cine de autor europeo y un desconocido Benh Zeitlin, que con su ópera prima entraba en todas las categorías importantes.

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Zeitlin venía de arrasar en Sundance y ganar la cámara de oro en Cannes, pero nadie pensaba que su debut, Bestias del sur salvaje podría lograr tal reconocimiento. Lo hizo por mérito propio, porque pocas veces llega al cine una voz tan personal y ofrece un filme tan mágico y sorprendente. Una revolución que llevó también a su actriz de nueve años Quvenzhané Wallis a ser la más joven en optar al Oscar a la Mejor actriz.

Bestias del sur salvaje plantea una distopía realista en la que el nivel de las aguas está subiendo vertiginosamente y todos los diques se hunden, lo que provoca que animales salvajes y mitológicos salgan de sus cuevas. Lo que hay, realmente, es una alegoría sobre el Nueva Orleans post Katrina, una fábula mágica sobre el cambio climático y una hermosa historia de crecimiento. Una joya que se puede ver en Filmin.