Como ya hizo con El francotirador, Sully o 15:17 Tren a París, Clint Eastwood se ha fijado en otro héroe americano para vertebrar su nueva película, que se estrena en España el 1 de enero. Se trata de Richard Jewell, un guardia de seguridad en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 que descubrió una mochila sospechosa con explosivos en su interior. Aunque no se pudo evitar la detonación de la bomba, que acabó con la vida de una mujer, la actuación del hombre evitó una masacre mayor.

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A ese personaje, fallecido en 2007, le dedica el director estadounidense su nuevo filme, ya rodeado de polémica por la forma de abordar los hechos. Las controversias no tienen que ver explícitamente con el papel desempeñado por Richard Jewell, que a pesar de su actitud heroica pasó a ser el principal sospechoso del acto terrorista, sino con la figura de Kathy Scruggs, una periodista del diario Atlanta Journal-Constitution que consiguió la exclusiva de que el FBI estaba investigando al guardia de seguridad.

Eastwood dibuja a la reportera, interpretada por Olivia Wilde y que falleció en 2001 a los 42 años, acostándose con un agente del FBI para obtener la información. Y esta "licencia dramática" ha provocado un enorme malestar en el seno del periódico, que junto con la empresa editora ha pedido a la productora Warner Bros y a los responsables de la película que emitan un comunicado en el que se constate que la narración comulga más con la ficción que con la realidad.

"Exigimos que presenten inmediatamente una declaración escrita de que algunos de los hechos son imaginados con una intención dramática y que se han utilizado licencias artísticas", reza la misiva, que también reclama que se avise en este sentido a los espectadores; y añade: "La reportera del AJC queda reducida a un objeto que se vende por sexo. Eso es enteramente falso y malicioso, y extremadamente dañino y difamatorio".

En un artículo sobre la cinta en el periódico de Atlanta se da voz a uno de los compañeros de Scruggs, Ron Martz, quien también firmó la historia inicial sobre la investigación al guardia de seguridad. "Si se hubieran puesto en contacto conmigo, habría arruinado su idea", dijo el periodista. "Para mí es obvio que los creadores de la película no hicieron todo lo posible para averiguar cómo eran los personajes reales".

Warner Bros ha respondido a estas acusaciones con otro comunicado, en el que defienden que "el guion se basa en mucho material altamente creíble": Es triste que el Atlanta Journal-Constitution, que fue parte del juicio apresurado contra Jewell, ahora intente dañar a nuestros cineastas y nuestro reparto. Richard Jewell se centra en la verdadera víctima, busca contar su historia, confirmar su inocencia y restaurar su buen nombre".