La presencia de mujeres al frente de proyectos en el cine español sigue siendo una asignatura pendiente. Desde el Ministerio de Cultura ya se han puesto medidas para romper esa barrera que hace que los proyectos de grandes presupuestos siempre recaigan en hombres. Ahora, en las ayudas al cine se dan puntos para aquellas producciones que tienen presencia femenina en sus puestos de responsabilidad. Sin embargo hay una deuda pendiente que lastra llegar a la paridad: las producciones de las cadenas de televisión.

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En el pasado informe de CIMA, la asociación de mujeres cineastas, se hacía especial hincapié en esta desigualdad subrayando que en 2017 Atresmedia estrenó 12 títulos, de los que sólo 1 era de una directora; Telecinco Cinema, estreno seis, y sólo uno con uma mujer al frente, mientras que TVE compró 41 títulos, 11 de directoras y 30 de directores.

El caso de las películas elegidas por RTVE es más espinoso, ya que al ser un ente público debería prestar más atención para buscar la igualdad en los proyectos que seleccionan sus comités, y esto no se ha cumplido en los proyectos seleccionados en la segunda mesa de valoración de cine de RTVE que ha anunciado el medio especializado Audiovisual 451 y que muestran que de los 12 proyectos elegidos sólo hay dos dirigidos por mujeres: La contadora de películas, de Isabel Coixet; y Valentina, de Chelo Loureiro. Un escaso 16,6%. Entre el resto de seleccionados destacan lo nuevo de Dani e la Orden, Gonzalo Suárez y Javier Fesser, que dirigirá Historias lamentables, su nuevo filme tras el éxito de Campeones.

Pierden la senda que sí siguió en su primer comité de 2019, cuando escogió 9 filmes con directoras entre los 30 agraciados, un 26,6%. Si se hace la media de lo que va de año el porcentaje de películas seleccionadas por RTVE y con realizadoras es de 23,8%, es decir sólo una de cada cuatro tiene directora.

RTVE está obligada por ley a destinar el 6% de sus ingresos al cine español, estos comités, dirigidos por Fernando López Puig, son los que eligen las que reciben esa ayuda para financiar el filme y que, de momento, no tienen códigos de buenas prácticas o medidas para favorecer la presencia de directoras. Tampoco la llegada de la nueva administradora única, Rosa María Mateo, ha cambiado una tendencia que sigue dejando claro que la igualdad en el cine español no está cerca.