Queda poco de aquella niña con aires de ‘femme fatale’ que paseaba por el instituto de Al salir de clase. Leticia Dolera se ha convertido en una actriz y directora valiente y sin miedo a defender las cosas en las que cree. Con su primera serie, Déjate Llevar, competirá en la Sección Oficial del Festival de series de Cannes, y ahora demuestra su vis cómica en ¿Qué te juegas?, dirigida por su amiga Inés de León y que da la vuelta a los tópicos del genero romántico.

El año de Dolera ha sido convulso. La polémica sobre por qué no contrató a Aina Clotet, primera opción del reparto, al estar embarazada ha provocado la pusieron en el foco de insultos y ataques virulentos. Especialmente por parte de un público machista con ganas de gresca. Ella se ha repuesto, o está en ello, de la polémica, y afronta su nuevo papel sabiendo que todos preguntarán por lo que pasó.

Su compromiso no ha cesado desde entonces, aunque sí ha bajado revoluciones en redes sociales y ha concentrado sus ganas en una serie de la que se siente muy orgullosa y que tiene más del 60% de su equipo compuesto por mujeres fuertes como su personaje de Isabel en ¿Qué te juegas?, una monologuista con incontinencia verbal y sin pelos en la lengua para decir lo que piensa.

Fotograma de ¿Qué te juegas?

¿Cuánto hay de ti en el personaje de Isabel, la protagonista de ¿Qué te juegas? Es una mujer irreverente, que se pone el mundo por montera.

Pues no me lo habían dicho, no sé… Yo creo que es más Inés de León -la directora-. Me inspiré un poco en Inés, por su forma de hablar rápido, y en Chandler de Friends, que me dijo ella que me viera capítulos de la serie porque quería que fuera ese tono, y me vino muy bien. Puede que haya alguna parte de mí, pero yo no hablo tan rápido, no hago chistes todo el rato… Mucha gente cuando ve la película piensa que cuando digo lo de ‘como feminista ensalzo el coño’, pues que es una ocurrencia mía, y no lo es, era de Inés, que también tiene ese imaginario.

¿No cree que va a pasar eso, que la gente diga: ah, ese guiño feminista, o esa frase es de Leticia Dolera?

No sé, yo lo que piense la gente ya… he aprendido que no se puede controlar y no se debe controlar. Mi única aportación de guion es que mi personaje también se masturbe. Porque al principio decían, Hugh Grant cuando llega a su casa se la casca, y yo dije: no me jodas, Julia Roberts también llega a casa y se masturba. Fui muy pesada con eso.

Hay prejuicio hacia la mujer que hace humor, hacia la mujer que hace humor con el sexo, a la mujer que usa la ironía, y a la que hace humor con el feminismo y el machismo

¿Todavía hay prejuicios hacia las mujeres que hacen humor con el sexo? Es algo que dice gente como Amy Schumer o Sarah Silverman.

Sí, existe prejuicio todavía, claro que sí. Hay prejuicio hacia la mujer que hace humor, hacia la mujer que hace humor con el sexo, a la mujer que usa la ironía, y a la que hace humor con el feminismo y el machismo.

El otro día Henar Álvarez hizo un monólogo con ese humor, y aunque la reacción general fue muy buena, aún así hubo gente, hombres sobre todo, que atacaban con insultos, ¿por qué molesta tanto?

Es que cuando tocas la sexualidad, y por eso las feministas radicales, que ese radicales no quiere decir que vayan en contra de los hombres, ni que quieran quemar contenedores, ni cosas de esas que se dice, radicales de ir a la raíz, pues el feminismo radical de los 70 dice que la raíz del patriarcado estaba en la educación, la cultura y la sexualidad. Y te das cuenta porque, ahora he parado el ritmo en twitter, pero cuando ponía algo en torno al sexo, o de orgasmos, había mucha virulencia, porque como la masculinidad está construida en torno a un tipo de sexualidad muy concreto en relación con la mujer, pues cuando tocas eso parece que tocas algo sagrado y que estás hiriendo un ego.

Ha dicho que bajó el ritmo de twitter, no sé si es porque sentía que tenía demasiada exposición mediática, o si ha pensado en algún momento que no compensa ese nivel de exposición.

Yo estaba cogiéndole mucha adicción a twitter, y es que realmente las redes sociales son adictivas, la gente se está tratando eso. Yo no llegué a ese límite, pero en un momento dado pasó una cosa muy fuerte, que creo que tu ya sabes lo que es, y recibí mucho odio en redes sociales, y creo que twitter, en cierto modo, se está convirtiendo en eso. El otro día leí que sólo entre el 5 y el 10% de la población usa twitter, pero nos parece el mundo real, y los medios se hacen eco de eso y se crean burbujas informativas que luego pasen a ser noticias reales y eso me parece peligroso.

Amaia Salamanca y Leticia Dolera en el filme.

Cuando pasó lo que pasó, yo me aislé, pero no de twitter, me aislé de los medios. También porque estaba rodando, estudiando mi personaje, y estaba inmersa en el rodaje y aislándome del ruido exterior porque no podía afectarme. Me quedaban dos semanas y tenía que pilotar ese barco, así que decidí parar y aproveché para reflexionar, al margen de lo que he podido sufrir y de lo que pienso, sobre mi relación con una red social como twitter. Reflexioné sobre por qué tuiteo, para qué, cómo nos hacemos adictos al like, al retuit, y por qué… por qué busco eso... quiero realizarme de otra manera, de una forma más constructiva, que me permita crecer, y frené por todo. También me estaba produciendo ansiedad por el odio.

Y esa reflexión por ese tema que acabas de mencionar, que es el embarazo de Aina Clotet... ¿qué has pensado, cree que hubo algún error, cuál es tu reflexión?

Sí, he pensado en ello… Volvería a hacer lo mismo, porque creo que no cometí ningún error. Me dolió mucho que se revistiera este caso, que tiene unas condiciones laborales muy concretas porque los actores trabajamos con nuestro talento, nuestras emociones y nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo cuenta una historia. Si tienes que hacer un biopic de Usain Bolt y te rompes el tobillo antes de empezar el rodaje, a lo mejor no puedes hacerlo. En este caso, aunque a nivel emocional me duela, una actriz embaraza de seis meses, porque no era de tres o cuatro como se dijo, no puede hacer todos los personajes, va a poder encarnar algunos. De hecho en mi serie hay dos actrices embarazadas.

Me dolió porque este caso no es un tema de discriminación, no es que quisiéramos ahorrarnos dinero, fue una imposibilidad artística. Me duele que se disfrace de un problema social que sí existe y del que estoy implicada

Y sé que también hay técnicas embarazadas.

Sí, hay dos técnicas que sabíamos que se pondrían de parto y buscaríamos sustitutas, que eso es lo que los empresarios no hacen porque quieren ahorrárse las bajas, las sustitutas… nosotras, a todas las embarazadas les dijimos que ni se lo pensaran dos veces si tenían que pedir algo,para ir a hacerse una prueba. Una de las actrices embarazadas, rodábamos de noche y tenía sueño porque estaba mal, y le dije, en este plano no sales, y la saqué del plano. Eso con una protagonista no puedes hacerlo. Fue una producción sensible con este tema, con más de un 60% de mujeres en el equipo, con mujeres directoras... y el tema del embarazo es un tema importante, para los hombres y las mujeres del equipo, y tiene que serlo para todos.

Me dolió que este caso, que es en un contexto tan concreto, no es un tema de discriminación, no es que quisiéramos ahorrarnos dinero, fue una imposibilidad artística. Me duele mucho que se disfrace de un problema social que sí existe y del que estoy implicada, si no, no estaría ahí desde hace cinco años con las consecuencias que eso trae, y me duele. Porque si tú fueras una mujere embarazada de ocho meses podrías hacerme esta entrevista, pero hay muchas mujeres que han sufrido casos de discriminación, y me duele. Estoy implicada con eso y me parece terrible que se revista de eso.

¿Se le atacó más por ser Leticia Dolera?

Esto es un trabajo que he tenido que hacer, entender que no ha sido algo personal, porque si pienso eso me puedo volver majareta. Yo entendí, y todavía necesitaré un tiempo porque se me ha hecho una herida, que no era personal conmigo, que era por lo que se me identificaba, por el feminismo. El feminismo molesta, incomoda, y yo no soy más importante o más o menos feminista que otras, solo que a mí se me pone la cámara delante, pero digo lo mismo que miles de mujeres en la calle. Yo no quiero ser abanderada de nada, no creo que tenga una autoridad moral. Escribí un libro por un tema de compromiso que no pensé que fuera a tener tanto éxito, y me alegro que lo haya tenido porque me hubiera gustado leer un libro así con 18 años. Creo que no fue por ser Leticia Dolera, sino por lo que me identificaban. La gente decía ‘eso le pasa por defender con vehemencia’ o ‘eso, que ahora se esté callada’... bueno, pues calladitas no estamos mas guapas.

Yo quería estar fuerte, que nadie dudara de que podía hacer bien mi trabajo, que todos pensaran que yo estaba fuerte… y me ayudaron a a aceptar mi propia vulnerabilidad, y eso me sirvió para dejarme cuidar

Tras lo ocurrido, podía haber decidido, por ejemplo, no dar entrevistas por este filme, sabiendo que le íbamos a preguntar por la polémica. Me parece un gesto valiente.

Sí... pero además es que no he hecho nada malo… yo sé que no tengo un titular morboso. Vivimos en tiempos de víscera, de emoción-reacción, y nos saltamos la reflexión. Yo no tengo el titular morboso, ni sensacionalista, ni conflictivo ni polémico.

Y la serie al final va a Cannes, un premio después de un año complicado.

¡Sí! Mira, en el pasado he sufrido mucho con esto, pero en el equipo se creó un amor, un compañerismo y una red de apoyo que no se me va a olvidar nunca, porque el equipo ha sufrido también. Y yo quería estar fuerte, que nadie dudara de que podía hacer bien mi trabajo, y dirigir a las actrices, que todos pensaran que yo estaba fuerte… y me ayudaron a a aceptar mi propia vulnerabilidad, y eso me sirvió para dejarme cuidar.

Cuénteme algo más de la serie.

Lo de Cannes una pasada, no me lo esperaba. Es sección oficial, que le da mas empaque, y nos vamos una semana a Cannes, vamos al Hotel Martínez y estoy muy contenta con el resultado. Para mí que se hiciera ya es increíble. Cuando la veas verás que es difícil convencer a una cadena de que la hiciera, y me costó convencerles… Estoy muy contenta con el resultado, es más madura que Requisitos, y creo que he evolucionado como directora... estoy feliz. Y las mujeres que la han visto dicen que han visto cachitos de su vida representados ahí.