El adolescente transexual que quiso ser bailarina de ballet.

El adolescente transexual que quiso ser bailarina de ballet.

Cine Festival de San Sebastián

El adolescente transexual que quiso ser bailarina de ballet

  • El debutante belga Lukas Dhont rueda una de las mejores películas sobre la transexualidad.
  • Tras triunfar en Cannes opta al premio del público y es la candidata belga para el Oscar.
San Sebastián

La adolescencia es un periodo duro. Nuestro cuerpo cambia, no entendemos las cosas que pasan y llegan sensaciones desconocidas hasta entonces. Si es un periodo convulso de por sí, imaginen cómo debe ser para una persona que nació como hombre pero se siente una mujer. Un chaval que con apenas 15 años no se reconoce en su propio cuerpo. Es lo que le pasa a Viktor, el protagonista de Girl, la ópera prima del belga Lukas Dhont que ha dejado sin palabras al público del Festival de Cine de San Sebastián, donde compite por e premio del público en la sección Perlas.

Viktor nació con pene, pero pronto se dio cuenta de que que su cuerpo no le correspondía. Quería ser mujer y bailarina de ballet. Desde entonces se hizo llamar Lara, se apuntó a una escuela de danza y comenzó el proceso de cambio de sexo. Primer tomando hormonas a la espera de una operación que culmine su sueño.

Normalmente el cine hubiera optado por una visión truculenta, en la que se subrayara la homofobia y el rechazo de la sociedad al diferente, pero Dhont opta por otro enfoque. Lara lo tiene todo a favor. Un padre que hasta se cambia de ciudad para operarla, una familia que la apoya, un futuro en la danza… y sin embargo sigue sintiéndose una extraña y luchando contra su físico.

Lukas Dhont, el director de Girl.

Lukas Dhont, el director de Girl. Pedro Usabiaga

La película nace de un artículo que leyó el director en una revista antes de ir incluso a la escuela de cine (este es su debut y sólo tiene 26 años). “Me pareció un personaje valiente, y bello. Pero la historia original contaba el enfrentamiento entre la familia y la escuela y decidí no contar eso, porque yo no quería una historia de un villano y un héroe. Quería contar el mundo interno de esta persona y su lucha, porque ella era su propia antagonista, así que usamos el ballet como metáfota de ese mundo interno”, ha explicado Dhont a EL ESPAÑOL desde el Festival de Cine de San Sebastián.

“No queríamos centrarnos en gente que no acepta a otros como son. Casi todas las historias que hablan sobre minorías muestra sólo a gente que es víctima y gente que es agresora. Nosotros mostramos a una familia que la apoya, a profesionales que la ayudan, pero ella tiene una lucha con su cuerpo, quiere cambiarlo y quiere ser como realmente le gustaría. Esta es una historia que habla del siglo XXI como realmente debería ser, con gente que acepta a los otros como son para que ellos luchen sus propias batallas”, ha añadido su guionista Angelo Tijssens.

Girl centra su apuesta visual en lo físico, y el público sienta el dolor de Lara en sus clases de ballet, que actúan como expresión del dolor que siente al ver su pene en vez de una vagina. Su desesperanza por no reconocerse, por no ser quién quiere ser. Si ella no logra su felicidad, que tiene todo a favor, ¿quién lo hará? Para el escritor del filme nuestra sociedad tiene mucho que hacer todavía, empezando por cambiar el binarismo al que nos vemos obligados.

“Todo lo que se hace para mujeres es rosa y tiene flores, y para los hombres es masculino , azul o negro. Criamos así desde pequeños, antes incluso de que tengan el concepto de los colores les definimos, les decimos lo que deben ser, pero, ¿y si se encuentran en el enorme hueco entre una categoría y otra? Si creamos estas categorías siempre habrá personas que no entran en ellas, ese es el giro que debemos hacer”, añade Tijssens.

La sociedad ejerce presión sobre el cuerpo, sobre lo que es masculino o femenino. Cuando nace alguien le dicen que es masculino, y se lo cree, y mira su cuerpo de esa forma

El director va más allá, y cree que el problema de aceptación de las personas transgénero viene provocado porque el mundo les ha dicho lo que es masculino o femenino, y que ese no es el cuerpo que le corresponde. “La sociedad ejerce presión sobre el cuerpo, sobre lo que es masculino o femenino. Cuando nace alguien le dicen que es masculino, y se lo cree, y mira su cuerpo de esa forma. Pero hay gente que no se siente cómodo en esa categoría… por eso me interesaba el mundo de la danza, del baile clásico, porque ahí se manipula el cuerpo de una forma incluso antinatural, y Lara hace lo mismo con su cuerpo. Y realmente es algo universal, porque trasciende el aspecto transgénero de la película, porque todos tenemos una relación complicada con el cuerpo y queremos cambiar cosas y queremos ser otra, por eso creo que es un personaje que puedes entender seas el público que seas”, zanja Dhont.

Una película valiente, honesta y con un enfoque que sorprende por su acercamiento a un dilema personal que convierte en algo universal. Girl, además, competirá por Bélgica en los Oscar, y es desde ya una de las primeras favoritas.