Penélope Cruz luce el abanico de Más Mujeres en los pasados Goya.

Penélope Cruz luce el abanico de Más Mujeres en los pasados Goya. EFE

Cine

El cine español no avanza: la presencia de mujeres cayó en 2017

  • El informe de CIMA confirma que la industria sigue siendo machista. Sólo hay un 12% de directoras.
  • Carmen Calvo apoya la firma de la carta por la paridad: "Sin nosotras no hay democracia".

Parecía que la revolución era imparable. Que la lucha en las calles, el Me Too y el feminismo habían conseguido concienciar a la gente y que se pasara de la palabra a los hechos, pero la realidad ha vuelto a darnos en la cara. El cine español no ha hecho los deberes, y la presencia de las mujeres en las películas producidas en nuestro país ha empeorado en 2017. Mientras que en 2015 y 2016 la representatividad femenina se situó en el 26%, en el curso pasado descendió dos puntos hasta el 24. Esto significa que más del 70% de los cargos de responsabilidad en nuestra industria están ocupados por hombres, según se observa en el informe presentado por la Asociación de Mujeres Cineastas (CIMA), que ya han presentado un plan integral al ministerio para revertir una situación preocupante.

El dominio masculino se agudiza en las áreas de responsabilidad y toma de decisiones. Hay un 88% de hombres directores frente a sólo un 12% de realizadoras, si se mira sólo a la ficción el porcentaje es aún peor, un 9%. El espejismo que vivimos gracias a nombres como Carla Simón, Isabel Coixet, o Elena Trapé en los últimos meses, tapaban que se sigue confiando en hombres para la dirección. Las mujeres sólo representan un 13% de las guionistas, un 4% de las compositoras musicales, un 7% de las directoras de fotografía, y un vergonzoso 1% en las áreas de Efectos especiañes. Algo mejor ha ido en a producción, donde un 26% son mujeres.

Por el contrario hay áreas muy feminizadas, que además ayudan a subir el porcentaje de la representatividad de las mujeres. Hay un 86% de diseñadores de vestuario y un 72% de peluqueras.

Más del 70% de los cargos de responsabilidad en nuestra industria están ocupados por hombres, según se observa en el informe presentado por la Asociación de Mujeres Cineastas

Carta por la paridad

Precisamente por ello se ha firmado, siguiendo los pasos del Festival de Cannes, la carta por la paridad que establece un compromiso por parte del Festival de San Sebastián para avanzar hacia la igualdad real en 2020. El director del festival ha agradecido la oportunidad y ha mostrado su compromiso con estas medidas, que ya cumplen en casi su totalidad. La carta ha contado con el apoyo de CIMA, la vicepresidenta del Gobierno y Ministra de Igualdad, Carmen Calvo, y el Ministro de Cultura, José Guirao.

Este documento pide “compilar estadísticas desagregadas por género, tanto aquellas que se refieran al número de películas recibidas para su selección, como a las elegidas y programadas, para disponer de datos fiables y reales sobre la presencia de proyectos liderados por mujeres”.

También hacer pública la lista de miembros de los comités de selección y programación y establecer un calendario de cambios en los órganos ejecutivos del festival con el fin de alcanzar la paridad en el actual período de mandato de dichos órganos. Esto se mostrará en una “comunicación anual sobre los progresos realizados”.

No se puede llamar democracia a un espacio donde la mitad de la población encuentran más dificultades, menos oportunidades, menos libertades y menos derechos

Calvo ha dado el discurso de la jornada, que ha arrancado la ovación de la sala de prensa por su contundencia al asegurar que “sin nosotras no hay democracia, con nosotros la democracia mejora”. “La igualdad es el epicentro de la democracia, no se puede llamar así si seguimos construyendo un espacio donde la mitad de la población encuentran más dificultades, menos oportunidades, menos libertades y menos derechos, eso significa que hay una democracia de menos calidad para la mitad de la población”, ha añadido.

Por ello ha pedido un compromiso al cine, puesto que “en las artes audiovisuales conformamos un espacio simbólico y colectivo de imágenes y valores, y desde ahí se cuenta la vida, y cuando no lo hacemos nosotras y estaos infrarrepresentadas y competís con más dificultades, no retratamos la vida real ni los problemas reales”. “El cine es un arma tan podoerosa y pacifica, forma parte de la vida moderna y tiene que ser cambiado con la participación activa de las mujeres. Las mujeres sólo queremos competir en igualdad de oportunidades, porque sabemos que ganamos”, ha zanjado arrancando otro aplauso.

Queda esperar a que estos discursos, estas fotos (en las que no ha habido ninguna actriz), y estas medidas surjan efecto, y que el próximo informe mejore unos datos que muestran que el cine, y la vida, siguen siendo machistas.