Fotograma de la película.

Fotograma de la película.

Cine

El minuto de silencio que cambio la historia de Alemania

La película La revolución silenciosa recuerda un acontecimiento casi desconocido de la historia de Alemania.

En una "época oscura" como la actual, en la que "resurgen los nacionalismos" y "los europeos miran para otro lado cuando mueren refugiados", el director Lars Kraume propone una profunda reflexión con La revolución silenciosa, un retrato de la Alemania del Este en 1956, antes de la construcción del muro. "Mires donde mires, hay situaciones difíciles. Y, con esta película, pretendía recordar que hace no mucho tiempo estábamos huyendo de la tiranía política. Esta película es solo un retrato de una época, una época de la que apenas se ha hablado", ha apuntado Kraume (Chieti, Italia, 1973) en una entrevista con EFE.

El director rescata la inspiradora historia de un grupo de jóvenes que se atreven a empatizar con la Revolución Húngara mediante un inocente minuto de silencio en su clase. La película, que se estrena mañana en los cines españoles, está inspirada en la obra de Dietrich Garstka, basada en hechos reales. Lo que empieza siendo un acto solidario y travieso, acabará evolucionando de manera espeluznante hasta ser considerado un acto contrarrevolucionario, cambiando el rumbo de sus vidas para siempre.

La obra en sí es un "drama intemporal" que muestra cómo era la vida en la Alemania Oriental antes de la construcción del muro, explica Kraume, mostrando que "era posible vivir bien" en la "utopía" del socialismo de la época, pero que "dejó de ser una buena idea" por culpa de la paranoica persecución de cualquier indicio fascista.

Fotograma de La revolución silenciosa.

Fotograma de La revolución silenciosa.

Esta película, tras su estreno mundial en el Festival de cine de Berlín y su nominación a cuatro galardones de los German Film Awards de este año, ha despertado un enorme interés en el país debido a que trata un momento de la historia "del que no se ha querido hablar". “Alemania estaba atormentada de la historia. La gente, poco a poco, fue entendiendo lo devastador que fue el imperio para el resto del mundo, provocando años de silencio, represión e incertidumbre. Básicamente, era el miedo de enfrentarse a la fea verdad".

Además de la crudeza del contexto político social que abarca, "La revolución silenciosa" se caracteriza por ser un largometraje que apuesta por una profunda carga emocional en sus escenas, un hecho al que su joven reparto se adaptó de manera brillante. "Recuerdo mis años adolescentes; la primera vez que protesté contra algo fue muy dramático y sentimental. Cuando eres joven, ves la vida con pasión, algo que lo he podido notar en los actores. Cada escena, cada momento... Todo lo que hacen es absolutamente existencial", añade.

El reparto está encabezado por Florian Lukas ("Gran Hotel Budapest"), Michael Gwisdek ("Oh Boy") y Jordis Trebel ("Respira). El director se preocupó también por representar la terrible fuerza propagandística de ambos bandos; por un lado, los jóvenes influenciados por las emisiones de la RIAS -Radiodifusión en el sector americano-, favoreciendo el levantamiento húngaro, y, por otro lado, los adultos que no quieren ni plantearse el hecho de escuchar una emisión "nacionalista".

"Cada pieza de información era propaganda; detrás de cada pieza había alguien intentando influir y, de alguna manera, pasa lo mismo ahora. Ante la falta de pureza en la información, uno debe estar al tanto de diferentes fuentes de información, escuchar todo tipo de opiniones y dejar que tu propia cabeza decida", afirma. Por ello, el director la considera una película de época que manifiesta "problemas atemporales de la sociedad" y que, ahora, más que nunca, es el momento de estrenarla. "La vuelta de los nacionalismos es muy perjudicial. La situación de los refugiados es terrorífica y triste. El mundo tiene poca memoria... Era necesario un discurso como este", concluye.