Fotograma de Fe de etarras, la película producida por Netflix.

Fotograma de Fe de etarras, la película producida por Netflix.

Cine Festival de San Sebastián

Netflix se queda con los festivales de cine: primero Cannes, ahora San Sebastián

En las colas, en los bares y en las ruedas de prensa del certamen sólo se habla de 'Fe de etarras'.

A lo mejor la gente no se ha enterado, pero estos días se celebra el Festival de Cine de San Sebastián. Diez días para hablar de cine, escuchar a los mejores directores y disfrutar de las películas… al menos en teoría, porque este año sólo se oye una palabra: Netflix. La plataforma de contenido ha monopolizado la conversación por la lona promocional de su nueva película española, Fe de etarras, una comedia de los creadores de Ocho apellidos vascos, Borja Cobeaga y Diego San José, que se ha convertido en el único título del que se habla a pesar de que no se presenta en ninguna sección a concurso, sino que se proyectará en el Velódromo de Anoeta.

Recapitulando. Netflix colocó una publicidad en la que se veía el famoso grito futbolero de "Yo soy español, español, español" y tachó el gentilicio, provocando la ira de familiares de víctimas del terrorismo, que se han sentido ofendidos. La realidad es que nadie ha visto la película, y todo responde a especulaciones sobre lo que muchos consideran una provocación en una ciudad que ha sufrido las consecuencias del terrorismo vasco. Lo que parecía una reacción aislada se ha formado en una bola de nieve con denuncias de una asociación de la Guardia Civil, la fiscalía investigando el asunto y hasta el ministro Zoido escribiendo a la compañía.

Borja Cobeaga, a la izquierda, y Diego San José.

Borja Cobeaga, a la izquierda, y Diego San José. Efe

Lo que han logrado es, de nuevo, monopolizar la conversación en torno a ellos. Se habla de Netflix en las ruedas de prensa, en el café entre película y película y hasta en los pintxos de la cena. Y eso que quedan cinco días para que Cobeaga y San José se enfrente a la que promete ser la rueda de prensa más concurrida del Zinemaldia. Cada paso de la compañía está tan expuesto al escrutinio de sus detractores que cualquier pequeña provocación se hincha hasta convertirse en la tormenta perfecta. El precio que costará la lona en cuestión es infinitamente menor del que costaría la campaña de promoción que han hecho con la polémica. Tal como contaba este periódico, las agencias de publicidad coinciden en que la jugada ha sido maestra. Una opinión que también tienen los otros dos directores vascos a concurso, Jon Garaño y Aitor Arregi, que ven desmesurada la polémica y creen que desde la empresa se frotan las manos con esta situación.

Cuando Fe de etarras llegará en octubre todo el mundo la querrá ver, aunque sea para saber si pueden poner un tuit incendiario o defenderla a capa y espada. Lo único que es cierto es que Netflix han sido los únicos que se han atrevido a levantar un proyecto que Cobeaga y San José tenían guardado en un cajón y que se ha topado ahora con la corrección política. Su músculo promocional es directamente proporcional a su capacidad para provocar polémicas. Ya ha ocurrido antes en España con su famoso "Blanca navidad" o con sus referencias a la corrupción del PP para anunciar Narcos.

Okja, una de las películas de Netflix en Cannes.

Okja, una de las películas de Netflix en Cannes.

Netflix se ha quedado con San Sebastián, pero es que este año ya pasó lo mismo en Cannes. El Festival más prestigioso y popular del año quedó fagocitado por la polémica por la inclusión de dos filmes producidos por la compañía en competencia por la Palma de Oro. Desde Pedro Almodóvar a Will Smith, todos opinaron sobre si deberían o no deberían estar, regalando a la empresa con la mejor campaña posible en la cita cinéfila más importante posible. Las pruebas: las analíticas de búsqueda durante el certamen. La compañía de medición de datos Amobee contaba a Variety que el conflicto había avivado las búsquedas de Okja -una de las películas de Netflix- y no había afectado a su reputación en internet. Durante el periodo que fue del 17 al 22 de mayo, hubo 8.200 tuits sobre el filme, de los que un 28% eran positivos, 64% neutrales y sólo un 8% negativos. Fue la película más comentada durante ese mismo periodo y de todo el contenido digital dedicado al festival, un 28% fue dedicado a la alfombra roja y, en segundo lugar, un 7% hablaba de Okja. El 3% de ese contenido se refería a Will Smith y el 2% a Pedro Almodóvar.

Para el Director de Análisis de Marca de Amobee, Jonathan Cohen, los datos recogidos “subrayan el hecho de que el público que históricamente acudían a las salas en las que se proyectaba cine de autor se están cambiando a las plataformas de streaming”. “Si los festivales de cine quieren mantener su relevancia tienen que reflejar en sus programaciones que el concepto de cine se ha expandido”, ha añadido. Lo comentaba hoy Thierry Frémaux el director del Festival de Cannes a su llegada a San Sebastián y parece que se cumplirá: “Netflix es la palabra de 2017”.