En uno de los mejores gags de la serie Modern Family, uno de sus personajes critica a una madre que cuestiona si Meryl Streep era la mejor elección para protagonizar el musical Mamma Mia. Indignado mira a cámara: “Meryl Streep podría hacer de Batman y seguiría siendo la mejor opción”. No hay nada que ella no pueda hacer, y papeles que en otras manos caerían en el olvido ella los levanta hasta límites desconocidos. Los Globos de Oro han decidido que había que reconocer el talento de la actriz antes de que fuera tarde. Con 30 nominaciones y ocho premios de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood tiene méritos suficientes para ello.

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La grandeza de Meryl Streep trasciende su labor cinematográfica. Ella nos emociona y nos toca el corazón, pero además la admiramos como persona. Es luchadora, decidida, no se corta y es la única que se atreve a alzar la voz cuando muchos callan. Por eso este premio Cecil B. DeMille era uno de los más esperados de la noche. Por primera vez los espectadores querían ver el galardón honorífico y no aprovecharon el momento para ir al baño. Queríamos verla a ella. Escuchar lo que Meryl quería decirnos, y sus palabras retumbaron en todas las casas.

Hollywood avanza gracias a los extranjeros y a los que llegan de afuera. Si los echamos a todos, no tendremos nada para ver más que fútbol y artes marciales, que no son artes

Su mensaje fue claro, y aunque nunca le mencionó tenía un destinatario: Donald Trump. El recién elegido presidente de los EEUU se convirtió en el centro de un discurso que ensalzó la multiculturalidad de Hollywood y la libertad de prensa frente a las personas que atentan contra ello. Para comenzar repitió las palabras que hacía escasos minutos había dicho Hugh Laurie. “Somos los sectores más vilipendiados actualmente. Hollywood, Prensa y Extranjera -refiriéndose al nombre de la asociación que concede los premios-”. En ese momento emocionó a todos sus compañeros haciendo un repaso por las diferentes nacionalidades de sus compañeros.

Dev Patel, Amy Adams, Ruth Negga… cada uno de un país, de una raza, y todos unidos por el cine y por el poder de las palabras de Meryl Streep. "Hollywood avanza gracias a los extranjeros y a los que llegan de fuera. Si los echamos a todos, no tendremos nada para ver más que fútbol y artes marciales, que no son artes”, dijo la actriz. En ese momento sus dardos se giraron hacia Donald Trump, especialmente por su reciente menosprecio a un periodista con una discapacidad.

“Me rompió el corazón cuando lo vi, y todavía no me lo puedo quitar de mi cabeza, porque no era una película, era la vida real. Ese instinto de humillar a otra persona, cuando es modelado por alguien desde una plataforma pública, llega a la vida de todo el mundo, y eso da permiso a otras personas para hacer lo mismo. La falta de respeto y la violencia incitan a la violencia. Cuando los poderosos usan su posición para maltratar a otros, todos perdemos”, expresó Meryl Streep con contundencia ante los aplausos de todos sus compañeros.

La falta de respeto y la violencia incitan a la violencia. Cuando los poderosos usan su posición para maltratar a otros, todos perdemos

A ellos les pidió apoyar a la prensa, porque sólo unidos podrán luchar contra aquellos que atentan contra las libertades. "Necesitamos que la prensa defienda y saque a la luz todas las historias, que hagan que los poderosos respondan de sus actos. Todos tenemos que apoyar a nuestros periodistas porque los vamos a necesitar", zanjó. A esas alturas del discurso, Meryl Streep tenía a media platea llorando y a todos los espectadores reafirmados en que su grandeza va más allá de sus papeles. Es su lucha por el feminismo, por la igualdad y por defender lo que considera justo lo que la han convertido en un mito viviente del cine. Dentro de treinta años podremos decir que escuchamos en directo estas palabras de una de las grandes intérpretes de la historia del séptimo arte.

Y por si fuera poco Streep se guardó un emotivo as en la manga para finalizar. Un recuerdo para otra persona cuya personalidad arrolladora no entró en ningún molde de Hollywood, Carrie Fisher: "Como alguna vez me dijo mi querida princesa Leia, toma tu corazón roto y conviértelo en arte".