Una joven llamada Estela ha denunciado en sus redes sociales al escritor Carlos Salem (Buenos Aires, 1959), residente en España, por violación. El poeta y agitador cultural se convirtió hace mucho en el chamán de los niños de Malasaña que soñaban con ser Cortázar: lideró los recitales del difunto Bukowski -mítico bar literario de San Vicente Ferrer- y ha publicado decenas de novelas -algunas de ellas premiadas- y varios poemarios, el último de ellos, Con un pájaro de menos, publicada por Espasa.

El poeta, consultado por este periódico, ha declarado que "todo es falso" y que el asunto ya está en manos de su abogado. "Si no hay una rectificación, recibirá una querella". Ha recordado que es una persona que vive "de sus libros" y que esta declaración le "perjudica". "Estoy a favor de que se persiga la violación y todo tipo de acosos, pero aquí no ha habido denuncia policial ni nada: es alguien que dice algo por Twitter, y yo soy una persona pública". 

Las palabras de la joven han sido las siguientes: "No puedo negar estar muerta de miedo, como tampoco puede negarme nadie que esto es lo que ocurrió. Que esto ocurrió. Y no voy a volver a esconder una violación bajo el silencio", ha escrito. Aquí su relato: "Le conté que hacía tres meses que me habían violado . Le conté que hacía uno y medio que me habían dado el alta de un ingreso psiquiátrico de seis. Le conté que no estaba bien, que tenía miedo, que no conseguía recomponerme. Él me miraba desde la cima, me tenía comiendo de sus manos, las mías en su mesa, las suyas pronto en mi cuerpo. Lo tuvo fácil, pero yo no me puse en bandeja: él cogió el cuchillo. Él me lo clavó". 

Y continúa: "Es muy fácil romper a alguien que se lame las heridas día tras día para intentar que los trozos vuelvan a dejar de ser uno (...) Es muy fácil engañar, coaccionar y violar desde esos 40 años de más, desde esa experiencia de 60 años en engañar, coaccionar y violar, desde esa superioridad que siente el que piensa que se encuentra ante alguien débil. Te equivocaste, Carlos: sólo estaba herida. Te equivocaste". La joven cuenta que guardó "completo silencio" durante un mes. "Un mes sin decir: me han violado (...) Y la sangre y las lágrimas que vinieron después".

"Ahora puedo decirlo: me violaste, Carlos. Me violaste. Y no voy a volver a guardar silencio. No voy a volver a ocultar tu nombre. No voy a volver a callar lo que ocurrió. Me violaste, Carlos. Y ni tu nombre ni tu apellido van a volver a ser censurados. Me violaste, Salem. Por mí y por todas a las que les has hecho lo mismo. Por mí y por todas a las que podrías hacerles lo mismo. Por mí, por todas, y porque nunca vuelvas a hacernos lo mismo", clausura el texto. En redes sociales, muchos usuarios han dado su apoyo a Estela. Especial mención al comentario de la poeta Irene X., que pertenece al círculo literario de Salem y ha ganado el último Premio Espasa es Poesía con La chica no olvida: "Eres de fuego, amor".

Esta denuncia se suma a la oleada de acusaciones feministas herederas del Me Too: las redes ahora son una plataforma de expresión para no silenciar los presuntos abusos. Son muchas las usuarias que han contestado al mensaje con el lema del movimiento: "Yo sí te creo, hermana".