El rey Juan Carlos junto a la corona de flores en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

El rey Juan Carlos junto a la corona de flores en un fotomontaje de EL ESPAÑOL. Gtres

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El rey Juan Carlos envía una corona de flores con los colores de la bandera de España a la familia de Fernando Ónega

Desde Abu Dabi, el padre de Felipe VI ha mostrado sus condolencias por el deceso del periodista con un arreglo floral que reza: "S.M. El Rey Juan Carlos".

Más información: Sonsoles Ónega, entre lágrimas, llega a la capilla ardiente de su padre acompañada por sus hermanos y su pareja, Juan

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Tras el deceso del querido y respetado periodista Fernando Ónega, este pasado martes, día 3 de marzo, el mundo de la comunicación, de la cultura y del periodismo quedaron huérfanos de uno de los periodistas más importantes del siglo XX y XXI.

Este miércoles, día 4, sus restos mortales se han instalado en la Casa de Galicia de Madrid para ser velados durante todo el día. Hasta allí se han desplazado distintos rostros de diferente índole, desde celebridades del mundo del periodismo y la cultura hasta la reina Letizia (53 años).

Especial mención merece la asistencia de la Reina, gran amiga personal de la hija mediana de Ónega, la célebre y televisiva Sonsoles Ónega (48). "Vengo a darle un abrazo a mi amiga", ha asegurado Letizia. También Felipe VI (58) se ha sumado a las condolencias con un mensaje oficial.

No han sido los únicos gestos de condolencia por parte de la Familia Real. A primera hora de la tarde de este difícil día para los Ónega, una corona de flores, con los colores de la bandera de España, ha sido enviada desde Abu Dabi. El remitente: el emérito Juan Carlos (88).

La corona de flores que ha enviado Juan Carlos.

La corona de flores que ha enviado Juan Carlos. Gtres

El rojo y el amarillo de las rosas llaman la atención antes incluso de leer la banda que las atraviesa. Sobre la cinta, en letras doradas, una dedicatoria inequívoca: "S. M. el Rey Juan Carlos". De este modo, el ex jefe de Estado ha querido estar presente en la capilla ardiente del inolvidable Fernando.

La elección de los colores no es baladí: el rojo y el amarillo remiten inevitablemente a la bandera española.

Durante décadas, huelga decir, Fernando Ónega fue una de las voces que mejor explicó el papel del monarca en el paso de la dictadura a la democracia, tanto en sus crónicas políticas como en sus análisis en radio, televisión y prensa escrita.

No se trataba de un periodista cortesano, pero sí de alguien que conocía de primera mano los entresijos de la Corona y que mantenía con el entonces Rey una relación de confianza que le permitió firmar uno de los retratos más completos del Emérito: el libro Juan Carlos I, el hombre que pudo reinar.

Ónega se definía como "no monárquico, pero sí juancarlista", y confesaba que le dolía que la figura del rey emérito quedara reducida al episodio de Botsuana y los escándalos posteriores.

Por eso quiso dejar constancia, en forma de crónica, de los momentos en que Juan Carlos actuó como pieza clave en la consolidación del sistema, desde su comportamiento el 23‑F hasta su relación con los distintos presidentes del Gobierno.

Sonsoles Ónega, muy emocionada a su llegada a la capilla ardiente.

Sonsoles Ónega, muy emocionada a su llegada a la capilla ardiente. Gtres

El resultado fue un testimonio lleno de anécdotas y confidencias, muchas de ellas extraídas de horas de conversación en las que el monarca se abrió al periodista con una franqueza poco habitual en un jefe de Estado.

El propio Ónega contaba que Juan Carlos I sólo se negó a responder una pregunta -cómo se reina- para no condicionar a su hijo Felipe VI.

El periodista, eso sí, no ocultó sus críticas cuando consideró que el Emérito cometía errores, pero nunca perdió el tono sereno ni el deseo de contextualizar los hechos más allá del titular fácil.

En una entrevista de 2024, Ónega admitió que vivió todo lo ocurrido con el Emérito "con mucha pena y con mucha sorpresa".

También le aconsejó a Juan Carlos que empezara a "buscar ahorros" por miedo a quedarse "como Alfonso XIII, sin nada", y le afeó el "exceso de confianza de pensar 'como soy Rey puedo hacer lo que quiera, me tiro a las mujeres que más me gustan y no pago impuestos'".