Son muchas las presentadoras que han visto el gran rédito económico que ofrece la red social Instagram gracias al interés de las marcas por ser promocionadas por rostros conocidos. Existen multitud de ejemplos, como Anne Igartiburu (52 años), Cristina Pedroche (32) o Carlota Corredera (47), que se han aliado a esta novedosa forma de publicitar productos y servicios en colaboración con las empresas y así ganar unos ingresos extra a final de mes. Pero entre estos nombres no está el de Emma García (48), pese a que podría sacarle gran provecho a su perfil en vista de su actividad en la plataforma y su multitudinaria audiencia.

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La presentadora de Viva la vida posee 478.000 seguidores en Instagram, una importante cantidad de usuarios a los que se dirige prácticamente a diario con varios objetivos. Por un lado, el que más se repite, para mostrar públicamente sus estilismos, desde los informales para su rutina hasta los más elegantes o de estilo ejecutivo para los días que emite el programa. Y por otro lado, emplea sus redes para dar a conocer su faceta más personal, haciendo deporte o con su familia de vacaciones, pero desde cierta distancia, sin entrar a dar excesivos datos.

La presentadora es muy activa en las redes, pero su contenido tendría que cambiar para ser 'influencer'. RRSS

Lo que más llama la atención de las publicaciones de Emma es que nunca utiliza las etiquetas en sus fotografías compartidas, por lo que solo pueden saberse de dónde son sus prendas y accesorios si se acude al texto que la comunicadora redacta a su lado. Pero aún así, solo nombra las marcas, diseñadores o estilistas vinculados a sus estilismos cuando son looks que presenta en plató, ejerciendo su cara más profesional.

El inexistente empleo de las etiquetas por parte de García es uno de los motivos que más la aleja del mundo influencer, que se basa prácticamente en indicar de dónde es cada artículo que se luce en los post. Pero ¿podría ser Emma una fructífera influencer? La experta Arantxa González, investigadora del marketing de las redes sociales, asegura que con determinados cambios, podría serlo.

La presentadora se acerca en número de seguidores al deseado medio millón, lo que la sitúa "en muy buena posición para solicitar un caché más que digno a las marcas que estén interesadas en utilizar su imagen para determinada colaboración". Según los parámetros oficiales, la experta detalla que la proyección que muestra Emma García en sus redes "tendría un valor de entre 1.500 y 2.500 euros por publicación".

Una cantidad que supondría un importante sobresueldo a sus ya jugosos ingresos, pues es uno de los rostros más reconocidos de Mediaset y más valorados, además, por el propio Paolo Vasile (68). 

Cada verano, Emma García comparte posados en bikini demostrando el esbelto cuerpo que posee. RRSS

Sin embargo, para dar el paso y convertirse en una auténtica influencer tendrá que transformar su forma de comunicar y el contenido que comparte. Pues, según indica la voz experta: "Emma tiene un perfil que podríamos llamar 'corporativista', pues solo etiqueta las marcas que luce cuando su trabajo en Telecinco está de por medio. Además, su forma de postear es informal, con fotos cotidianas, y para trabajar profesionalmente de las redes sociales tiene que haber una premeditación y una preparación más amplia a la hora de encontrar la foto perfecta".

No obstante, si decide sacar rendimiento a su Instagram tendría, seguro, atractivas ofertas. "Emma es una personalidad reconocida con autoridad, gran parte de la audiencia tiene una opinión de ella rigurosa, y guste más o menos, en lo que se coincide es en la confianza que desprende al gran público. Su opinión se toma como seria y fiable, por lo que las marcas tendrían mucho interés en colaborar con ella", expone González. Y es que además de su profesionalidad de la que nadie duda, también es un gran valor su físico: "Marcas de ropa y moda de baño podrían tener interés en ficharla como embajadora, pues, tal y como muestra todos los veranos, tiene un cuerpo escultural y un estilo personal".

El interés por su privacidad

Emma García junto a su marido duramte unas vacaciones verano. RRSS

Un punto relevante del análisis de las redes sociales de Emma García es la diferencia de likes y número de comentarios que existen entre sus distintos contenidos. Y es que cuando comparte fotografías de su trabajo los 'me gusta' que recibe de media son 7.000, mientras que cuando muestra imagénes más personales como en sus vacaciones o con sus seres queridos, mínimo, se duplican y superan los 14.000.

Entre las instantáneas más íntimas destacan en las que aparece posando con su marido, Aitor Senar o con su hija, Uxue (15). Precisamente estas son las que más interés suscitan a sus seguidores, pues los 'me gusta' se multiplican y de igual forma ocurre con los comentarios de sus seguidores para halagar a la presentadora y su bonita familia.

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