María Pombo (25 años) se ha convertido en la nueva influencer española de oro. La joven empresaria ha conseguido hacer de su imagen un rentable negocio en torno al cual ha creado un imperio en el que gana miles de euros con sus publicaciones, su firma de ropa y su propio festival con ella como único reclamo publicitario. 

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Este mismo domingo, la instagramer ha dado a conocer a sus más de 1,3 millones de seguidores que el próximo 27, 28 y 29 de marzo tendrá lugar la primera edición del Suavefest 2020. Una fiesta que se celebrará en Formigal que reunirá dos de las mayores aficiones de Pombo: la música y el esquí.

El festival, en el que sus seguidores pueden estar de fiesta con su ídola (que interacúa con ellos desde el escenario) tiene un precio al alcance de pocos bolsillos: desde más de 50 euros la entrada de solo un día (con Forfait incluido) hasta 155 euros por poder disfrutar de la experiencia durante tres días. 

María Pombo y King África, en una fotografía de las redes sociales de la joven.

La influencer todavía no ha dado todos los detalles sobre qué ofrecerá en este evento. Lo único que ha desvelado es que el artista principal que ya ha confirmado es King África (con quien incluso ha compartido una divertida fotografía subidos en un telesilla en una tienda de esquís).

Instagram, su negocio principal

El negocio principal de María Pombo son sus redes sociales, en concreto su Instagram. En el último año, la joven ha visto cómo sus seguidores se han disparado hasta alcanzar más de 1,3 millones de seguidores gracias a su boda y a las polémicas en las que se ha visto envuelta que la han convertido en protagonista de diversas titulares. 

Como consecuencia, esto también ha repercutido en los ingresos que recibe por cada publicación, que en la actualidad ascienden entre 2.484 y 4.140 euros por post, según Influencer Marketing Hub, empresa de referencia en este sector. Hay que tener en cuenta que esto lo pueden ganar gracias a su trabajo con grandes firmas como Springfield o Agatha, que realizan con ella campañas íntegras con patrocinios tanto fuera como dentro de las redes. 

María Pombo puede ganar más de 2.000 euros por cada publicación.

La gran cuantía de sus publicaciones se debe también al alto engagement de su perfil, un 6,19 por ciento, porcentaje que muestra hasta qué punto los seguidores están involucrados con las redes de los influencers

La mayor parte de sus fans, más del 92 por ciento, se fijan en ella por ser un referente en belleza y moda. Razón que explica, además, por qué colabora principalmente con firmas relacionadas en este sector. 

Sin embargo, todos estos datos pueden variar ya que cuando un influencer supera el medio millón de seguidores el precio no se marca según unas métricas (que sí pueden ser orientativas. En estos casos, el personaje público negocio de forma personal con cada marca y entre las dos partes se estipula un precio. 

Su firma de moda

Este éxito en las redes la aupado para seguir los pasos de otras compañeras exitosas como Dulceida (30) o Jessica Goicoechea (22) y fundar su propia firma de ropa: Name the brand. Se trata de una marca que vende las prendas a través de internet y que sigue su propio estilismo, con piezas elegantes con cierto aire juvenil y desenfadado. 

La diseñadora Casilda Cabero y María Pombo trabajaron juntas durante meses para lanzar esta colección compuesta por 17 prendas, de las que muchas de ellas se encuentran actualmente agotadas. 

Para ellas, la joven se inspiró en mujeres icónicas de los años 70, como Grace Jones (71), Jerry Hall (63), Bianca Jagger (74) o Farrah Fawcett (62). Personajes ilustres que dan nombre a cada una de los looks.

Los precios de las prendas van de los 60 a los 150 euros (ahora con precios inferiores por las rebajas) y todas están fabricadas en España; menos un conjunto de algodón de falda y camiseta.

Nuevo cambio de imagen

Este lunes, además, María Pombo ha desvelado que se ha sometido a rinoplastia que llevaba "mucho tiempo sabiendo que iba a tener que volver a hacer", según ha anunciado la propia influencer

La joven ha decidido pasar por quirófano porque, tras haberse roto la nariz en varias ocasiones a lo largo de su vida, el tabique se le había desviado. A los 23 años decidió someterse por primera vez a una rinoplastia, pero le pidió al doctor que su gesto no cambiara para que no quedara "la típica nariz perfecta de Barbie", entre otras exigencias que dieron como resultado una nariz imperfecta.

El problema es que con el paso de los años el resultado de la operación ha ido cambiando: se le fue cayendo la punta, un cartílago mal colocado... "Yo estaba rayada pero no se lo decía a nadie", hasta que en agosto conoció a un cirujano (amigo de su esposo Pablo Castellano) que le aconsejó sobre cómo qué debía retocarse. 

"Esto ya era estéticamente y por mi salud mental", ha explicado la influencer. El médico "me dio toda la confianza del mundo" y "con eso me valía porque al verme a mí hablar con él abiertamente, supe que estaba cómoda". Finalmente, la semana pasada se sometió a la operación y todavía habrá que esperar a que se retire los apósitos para conocer el resultado final. 

[Más información: Los satélites en torno a María Pombo: todos los familiares que viven de Instagram]