Carles Puigdemont y Marcela Topor, en el festival White Summer

Carles Puigdemont y Marcela Topor, en el festival White Summer Efe

Famosos UNIDOS POR UN MONARCA

Marcela Topor, la actriz rumana que encandiló a Puigdemont con 'El rey se muere'

Un revelador título de una obra de teatro puso en el mismo camino al presidente de la Generalitat y su esposa, una actriz rumana independentista.

El rey se muere es la crónica de una muerte anunciada para todos menos para el protagonista, Berenguer I, que no quiere creer que se acerca el fatal momento. El argumento de esta obra de teatro de Eugéne Ionesco no tendría más importancia si no fuera por el hecho de que fue precisamente este curioso título el punto de partida de la relación entre Carles Puigdemont (54 años), presidente de la Generalitat de Cataluña, y su actual mujer, Marcela Topor (40). 

Topor se enamoró de Puigdemont cuando era actriz.

Topor se enamoró de Puigdemont cuando era actriz.

La muerte de un rey, Berenguer I, unió hace casi dos décadas a la pareja, y el contundente discurso de otro, Felipe VI (49), esta misma semana, ponía de manifiesto, aún más si cabe, la profunda grieta que se ha abierto entre las altas instituciones del Estado y los secesionistas. Y es que el contundente discurso del monarca sirvió para defender el orden constitucional frente a la "inadmisible deslealtad" del Govern de Puigdemont, lo que pronto generó el rechazo frontal de éste a las palabras del jefe del Estado.

Lo ocurrido esta semana es de sobra conocido, pero lo que pocos saben es el porqué de la obra de Ionesco en la vida de Puigdemont y Topor. Ambos se conocieron en 1998 cuando la actriz rumana viajó a España con un grupo de teatro llamado Ludic Theatre. El colectivo recaló en Gerona y decidió participar en la primera edición del Festival Internacional de Teatro Amateur. Escogieron para debutar, como si de un revelador título se tratase, la obra El rey se muere, una alegoría de la soledad que constituye todo un exponente del absurdo, del que bien podría extraerse un paralelismo con la situación actual que vive el país.

"El Rey se muere" de Ionesco

La obra teatral sirvió para que Puigdemont y Topor cruzaran sus caminos y comenzaran a intercambiar llamadas y mensajes telefónicos. Al president le cautivó la "inteligencia, sensibilidad y los talentos" de los que hacía gala la que hoy es su mujer, tal y como él mismo se ha encargado de revelar en más de una ocasión. Tanto es así, que no tardaron ni dos años en formalizar su unión, primero por la vía civil en Roses, en el año 2000, y posteriormente en una ceremonia ortodoxa en el monasterio de Maramures.

Tras la boda en los Cárpatos, llegó la luna de miel en la región de Bucovina, una de las zonas más recónditas de Transilvania. El matrimonio se instaló en Girona, de donde no se ha movido. De hecho, Puigdemont recorre cada tarde los 120 kilómetros que separan a su familia de la Ciudad Condal, en la que trabaja como president. De su unión con Marcela Topor, a quien se conoce como Mars, nacieron dos hijas: Magali (8) y María (7), que estudian en la Escola Verd de la capital, un colegio público fundado en la época de la República.

El matrimonio decidió fundar, en 2004, el diario gratuito en inglés Catalonia Today, periódico que ella dirige -después de hacerlo su marido- y que entre el año de su fundación y 2010 recibió cerca de medio millón de euros en subvenciones. Pero Topor, que se formó como filóloga inglesa y francesa, ejerce ahora de periodista en Catalan Connections The English Hour, programa que se emite en El Punt Avui TV. En él, entrevista a extranjeros que viven en Cataluña y lo hace en inglés. 

Marcela Topor, durante una de sus entrevistas en El Punt Avui TV.

Marcela Topor, durante una de sus entrevistas en El Punt Avui TV.

Pero no sólo ella inquieta a sus entrevistados con sus preguntas. En ocasiones, acude a los programas de televisión como invitada. Así ocurrió hace unos meses, cuando la periodista Pilar Rahola (58) mostró un aspecto hasta el momento desconocido de la primera dama catalana.

Fora de sèrie - Pilar Rahola i Marcela Topor - 08/12/2016

Sus aficiones a los ritos ancestrales, a los amuletos y al espiritismo la llevaron a ser considerada por algunos sectores como 'la bruja de Puigdemont', un mote que la acompaña desde que su marido fue designado president. En aquel momento, Marcela Topor cobró incluso más protagonismo que el catalán debido a su efusivo gesto, pues no pudo evitar plantarle un beso en la boca ante los allí presentes.

Hija de un artesano maderero, Topor dejó su impronta incluso durante la toma de posesión de su esposo. Aquel día, le regaló una réplica de El gallo de Horezu, una cerámica de la región de Bucovina que simboliza la buena suerte, en un intento por allanar el pedregoso camino al exalcalde de Gerona, al que apoya con su ferviente independentismo.

[Más información: La actriz rumana convertida en independentista por amor a Puigdemont]