La princesa Astrid junto a Haakon VIII.
"Un humor contagioso": el vídeo homenaje de Casa Real a la princesa Astrid y las emotivas palabras del rey Haakon VIII
La Casa Real de Noruega publica un documento audiovisual que repasa la trayectoria personal e institucional de la hermana de Harald V.
Más información: El gran dolor de los cinco hijos de la princesa Astrid: sus vidas lejos del foco y la empresa que dirige el menor, Carl-Christian
24 horas después de confirmar la triste noticia de su fallecimiento, la Casa Real de Noruega ha querido rendir un público y emotivo homenaje, este sábado, 12 de septiembre, a la princesa Astrid.
A través de sus perfiles oficiales en redes sociales, y de la plataforma web de la institución, la Corona, encabezada por Haakon VIII (53 años), ha compartido un cuidado vídeo conmemorativo que repasa los pasajes más emblemáticos de su vida.
El material audiovisual inédito abarca tanto el ejercicio de sus funciones institucionales como en la intimidad del entorno palaciego; esos instantes en que ejerce sólo de madre, hermana y tía.
La publicación del archivo gráfico ha estado acompañada por una suerte de carta firmada directamente por el recién proclamado soberano, Haakon VIII.
En sus palabras, el monarca refleja la profunda huella emocional que deja la partida de su tía, destacando su compromiso inquebrantable con la Corona y la calidez con la que siempre abordó cada uno de sus actos oficiales.
El mensaje redactado por el rey Haakon VIII pone de manifiesto el papel clave que la princesa Astrid desempeñó no solo como pilar afectivo de la dinastía Glücksburg, sino como una servidora pública de primer orden en la historia moderna del país.
"La princesa Astrid siempre se preocupó por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Era muy leal y siempre desempeñaba sus funciones con dedicación, presencia y un buen humor contagioso", reza el inicio del escrito.
La princesa Astrid, sonriendo, en una imagen en blanco y negro.
"La tía Astrid fue un importante apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia", concluye el mensaje oficial firmado por el soberano.
Las declaraciones de Haakon VIII recogen, en suma, el sentir generalizado de la sociedad noruega, que siempre vio en la princesa a una figura cercana y volcada con las causas sociales.
Su dedicación hacia las organizaciones de ayuda a personas con discapacidades o en riesgo de exclusión marcó el eje de su agenda oficial durante décadas, ganándose el afecto de sucesivas generaciones de ciudadanos.
El vídeo difundido por la Casa Real propone un viaje cronológico a través de la memoria visual de la princesa Astrid.
La princesa Astrid junto a su hermano, Harald V.
En el metraje se entrelazan fotografías en blanco y negro de su juventud, cuando debió asumir el papel de primera dama de facto junto a su padre, el rey Olav V, tras la temprana muerte de la reina Marta.
También se pueden ver secuencias a color de su época reciente al servicio de la Corona durante el reinado de su hermano, el difunto rey Harald V.
Las imágenes muestran tanto la solemnidad de los banquetes de Estado y la apertura de las sesiones parlamentarias como escenas inéditas de su vida cotidiana en familia.
Sonrisas compartidas en las tradicionales celebraciones del 17 de mayo en el balcón del Palacio Real, jornadas de esquí en los inviernos noruegos y encuentros entrañables con ciudadanos anónimos dan forma a esta producción.
Princesa Astrid.
Este tributo digital de la Casa Real sucede a las emotivas palabras de despedida difundidas previamente por los cinco hijos de la princesa, Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner-.
Hace unas horas, los vástagos de la princesa Astrid han expresado su gratitud unánime por el amor, la sabiduría y la calidez recibidos a lo largo de su vida.
La pérdida de la princesa Astrid representa el cierre definitivo de un capítulo fundamental en la historia de la monarquía nórdica.
Su fallecimiento, acontecido a los pocos días de la despedida oficial de Harald V, obliga a la nueva Familia Real a afrontar su periodo de duelo mientras consolida los primeros pasos del reinado de Haakon VIII y la reina Mette-Marit (53).
El afecto volcado por la ciudadanía en los comentarios del vídeo institucional confirma que el recuerdo de la princesa Astrid perdurará como el ejemplo impecable de una vida volcada en el servicio a Noruega, marcada por la dignidad y la lealtad.