Un primer dato interesante a saber si deseamos sembrar patatas es que, con 1 kilo de patata de siembra, de buena calidad, tendremos la posibilidad de obtener una cosecha de alrededor de 10 kg de patatas. Con ello podemos darnos cuenta de que el cultivo de la patata resulta rentable, y no es esencialmente complicado.

En otros post ya hablamos sobre cómo plantar ajos y cómo plantar tomates. Ahora hablaremos sobre cómo sembrar patatas, donde disfrutaremos de patatas absolutamente frescas y de cultivo ecológico. Podremos comerlas directamente de nuestro propio huerto a la mesa. Vamos a ver los trucos para iniciar nuestra cosecha de patatas, y cuáles son los pasos importantes a seguir.

Pasos básicos para sembrar patatas

  • Labrar la tierra: necesitamos que la tierra esté suelta, y para ello lo mejor es usar una motoazada o una azada, dependiendo de la superficie del huerto del que dispongamos.
  • Abonaremos seguidamente la tierra, con el fin de enriquecerla con nutrientes, y obtener así un sustrato adecuado para la siembra de las semillas de patata.
  • Las patatas de siembra pueden cortarse en trozos si vemos que son demasiado grandes. Procuraremos, en ese caso, que queden en cada trozo algunos brotes, como mínimo dos. Esta operación de cortarlas, lo ideal es realizarla dos días antes, para que las heridas de los cortes cicatricen.
  • Realizaremos entonces una zanja no demasiado grande, de unos 7 centímetros aproximadamente de profundidad por unos 25 centímetros de ancho. Esta zanja la inundaremos de agua en un par de ocasiones, porque necesitamos tener la suficiente humedad para que surjan los primeros brotes. Una vez el agua se ha embebido en la tierra, colocaremos los trozos de patata a una distancia de unos 25 centímetros entre sí.
  • Necesitamos prevenir el posible ataque de los insectos a las patatas una vez estas ya están en el suelo. Una buena manera es espolvorear sulfato de hierro. Otra opción efectiva es espolvorear los propios trozos de patata de siembra con tierra de diatomeas, que favorece también el cicatrizado de la patata cortada.
  • Al realizar posteriores zanjas, nos podemos guiar por una distancia entre ellas de unos 70 u 80 centímetros.
  • Posteriormente, cubriremos las patatas con tierra mezclada con estiércol, y realizaremos caballones al cubrirla. Si queremos que las raíces de la patata encuentren sitio para crecer, debemos aplicar tierra a ambos lados del caballón a medida que la planta va creciendo.
  • No debemos suministrar un exceso de agua, y mucho menos al principio. Cierta escasez inicial favorecerá la futura producción.
  • Los riegos se harán mediante la cinta de exudación. La finalidad de esto es conseguir un riego uniforme y sin una presión excesiva.

Cuándo se pueden empezar a recolectar las patatas

En un periodo aproximado de 120 a 150 días, las patatas ya pueden estar listas, y esto irá en función de la variedad que haya sido sembrada. Una señal que nos indicará que ya podemos recolectar las patatas, será cuando percibamos que estas han empezado a amarillear, o incluso a secarse.

Para extraer las patatas utilizaremos una azada, ya que esta será la manera más eficaz de sacarlas de los caballones. Estas patatas ya recolectadas se conservarán mucho mejor si usamos para ello polvo anti-germinado. Evitaremos así que se "piquen". Colocar las patatas en cajas, nos servirá de manera útil para espolvorearlas todas de manera uniforme, superponiendo las patatas en diferentes capas.

Cómo plantar patatas en maceta

Aunque puede realizarse en maceteros de gran volumen, es muy recomendable hacerlo en los llamados maceteros textiles. Estos son mucho más ligeros y cómodos, y permiten ubicarlos en muy distintos lugares de la casa.

Desde principios de primavera hasta principios de otoño será la época ideal para que la patata esté lista. Cuando deseemos unas patatas más tiernas (por ejemplo, para ensalada), lo adecuado será llevar a cabo su recolección en el momento en que las patatas florecen.

Variedades de patatas de siembra

La clasificación de las diferentes variedades de patatas de siembra se realiza teniendo en cuenta la textura de su carne. Cada una de estas variedades, además, se destinará a un uso culinario diferente, por norma general.

  • Las patatas de carne firme son consideradas excelentes en sabor y textura, y no se deshacen con la cocción. A estas se las clasifica con el grupo A, y con ellas obtendremos unas excelentes patatas fritas.
  • Las patatas del grupo B, son también de consistencia bastante firme, y tampoco se deshacen demasiado en la cocción. Son recomendadas para guisados o elaboraciones al horno.
  • El grupo C contiene a las patatas de carne más harinosa, seca y algo gruesa. Suele deshacerse un poco en la cocción. Se puede usar para puré de patatas, entre otros usos.