Los labios son una de las partes más sensuales de nuestro cuerpo, pero hay que tener en cuenta que cada boca es distinta y no debemos maquillar igual unos labios gruesos que unos finos. Unos labios pintados de manera perfecta te harán sentir más guapa y aportarán a tu rostro un toque de vida y color.

Cómo pintar los labios según su forma

En primer lugar, debes escoger el color que vas a utilizar, para lo que tendrás que tener en cuenta el color del maquillaje de ojos y el colorete. Recuerda que existen tres tipos de pintalabios: mates, brillantes y traslúcidos.

Los pintalabios de color mate son tonos muy densos y están pensados para maquillar labios carnosos. Son ideales para la noche por su efecto elegante y sofisticado. Sin embargo, los labiales brillantes se utilizan para dar volumen a los labios finos. Por último, los labios pintados de color traslúcido proporcionan un efecto húmedo, aportan brillo y mantienen el tono natural. Sigue los siguientes pasos para aplicar de forma correcta el labial:

  1. En primer lugar, delinea el contorno de los labios con un tono semejante al del pintalabios, incluso es preferible que sea más claro, pero nunca más oscuro.
  2. Aplica el labial desde el centro hacia el exterior.
  3. Para iluminar los labios pintados, puedes poner un poco de brillo dorado en el centro del labio inferior.

Tipos de labios y cómo pintarlos

Aquí tenéis una serie de consejos que os ayudarán a saber qué tipo de pintalabios debéis usar según la forma de vuestros labios y, sobre todo, cómo debéis aplicarlo:

Labios gruesos

Son voluminosos, carnosos y les favorece mucho el color rojo pasión o los tonos marrones, según el color de tu piel. Para maquillar los labios gruesos empieza por limpiar tus labios y aplicar un poco de base del color de tu piel. 

A continuación, aplica un poco de corrector en el borde de tus labios y difumina bien para que se mezcle con tu piel y se vea natural. Es el momento de utilizar el delineador, pero solo debes usarlo para marcar la parte interna de tus labios y quitarles grosor, pues de lo contrario aumentarás su volumen y el efecto resultante será muy artificial.

Por último, pinta tus labios con un labial mate, ya que los brillos aportarán más volumen y no son adecuados para labios gruesos. Pinta por dentro de la línea sin alejarte de ella.

Labios finos

Los labios finos o boca pequeña pueden maquillarse para que parezcan más gruesos. Para lograrlo, debes seguir los siguientes pasos:

  • Aplica un corrector sobre la superficie de los labios para borrar las líneas que los definen.
  • Después, con un delineador parecido al color del pintalabios que vayas a utilizar, repasa el borde de tus labios creando una línea gruesa. Pero intenta que sea lo más natural posible.
  • Con un color distinto al que vayas a utilizar, dibuja unas líneas verticales en el centro del labio inferior para dar la sensación óptica de mayor plenitud.
  • Elige un tono cálido y luminoso para rellenar los labios finos, ajustándote a la línea trazada con el delineador. Evita los colores oscuros, pues empequeñecerán más tu boca, y evita las ampliaciones en el arco de cupido.

Labio superior grueso

Cuando el tamaño de nuestros labios está descompensado, nuestro objetivo es igualar los grosores. Para ello, tendrás que delinearlos de manera que hagas más grueso o más fino una parte de los labios. Nuestra recomendación es que apliques un tono luminoso en el labio más fino y uno oscuro y sin brillo en el más grueso.

Esta disposición es poco común, pero se considera muy sexy. Para este tipo de labios, los tonos fuertes son los más indicados: rojo clásico, granate o fucsias.

Labio inferior grueso

En este caso, el maquillaje dependerá de la diferencia de grosor entre un labio y otro. En primer lugar, acentúa el arco de cupido con la ayuda de un iluminador para que parezca más grueso.

Si no hay mucha diferencia de tamaño, evita el delineador o utilízalo con mucha suavidad. Apuesta por los tonos suaves, nude o melocotón. Con los labios pintados con estas tonalidades no se notará tanto la diferencia entre ambos.

Labios normales

Nos referimos al tamaño de labios estándar, que no son ni unos labios gruesos ni finos, y cuando ambos tienen el mismo grosor y volumen. Son además los más comunes y los más fáciles de maquillar, pudiendo aumentarlos o disminuirlos a tu antojo.

Puedes optar por labiales más claros y con brillo y acertarás seguro, pero también puedes experimentar con diferentes colores según tu tono de piel. Pero ten en cuenta que debes evitar los delineadores oscuros, o tu boca se verá más pequeña.

Labios caídos

La boca caída es la que forma un arco invertido, como si cayeran hacia abajo. Es habitual en las mujeres con este tipo de labios tenerlos también delgados, por eso muchas de ellas apuestan por hacer que parezcan más gruesos.

Puedes perfilarlos con un tono nude o marrón muy suave antes de añadir un poco de brillo para aumentar el volumen. Este tipo de labios suele envejecer el rostro y dar la sensación de tristeza, así que evita las curvas del arco de cupido, así como maquillar las comisuras.

Arco de cupido

Si tienes el arco de cupido muy marcado, con los labios pintados de rojo pasión lucirás espectacular. Por el contrario, si el arco de cupido es liso, se verán de lo más sensuales pintados de algún color oscuro.