El guacamole es una salsa tradicional mexicana que llegó a España gracias a las primeras cantinas que empezaron a abrirse en nuestro país hace años. Desde entonces, son muchos los restaurantes, mexicanos o no, que lo incluyen en platos de lo más variados.

El guacamole ya triunfaba en medio mundo antes de conocerse a fondo la riqueza y diversidad de la gastronomía mexicana. Incluso se popularizó antes que los nachos y de que mucha gente sintiera una auténtica obsesión por el aguacate. En la actualidad, es fácil de encontrar ya preparado en supermercados como mercadona, pero el guacamole casero está delicioso y es muy sencillo de preparar.

Antes de nada, debes saber que tiene sus trucos, y no existe una única receta de guacamole ni en su propio país originario. Así, por consenso, cómo debe prepararse un auténtico guacamole mexicano. ¡Comenzamos!

Consigue los mejores ingredientes

Para esta receta de guacamole, nos vamos a centrar en ese consenso de la auténtica receta mexicana, pero siempre puedes variar o incluir ingredientes a tu gusto.

Cualquier receta debe elaborarse con la materia prima de mejor calidad. Y en este caso, es fundamental porque el guacamole básico requiere de muy pocos ingredientes. Además, conviene no escatimar demasiado porque es una receta que se consume fría.

El aguacate es el gran protagonista, así que elige el mejor del mercado para que esté sabroso y en su punto ideal de maduración. Te aconsejamos que te decantes por los aguacates nacionales de temporada, observa que todavía conserven el pedúnculo y deben ceder al tacto ligeramente si queremos usarlos de inmediato.

La cebolla es el segundo ingrediente imprescindible, y puede ser blanca, morada o incluso una cebolleta. Debe estar bien picada, pero en trozos uniformes para que no desaparezcan. Si te resulta indigesta, puedes dejarla en remojo con agua fría durante unos minutos antes de cortarla. Sécala muy bien después y ten a mano zumo fresco de lima, pues tampoco debe faltar en esta elaboración.

Tampoco debería faltar en tu guacamole casero el cilantro fresco, aunque muchos prefieren omitirlo. Siempre puedes reducir la cantidad y picarlo muy fino para que no destaque, pero es fundamental debe ser fresco.

Hay muchas recetas con guacamole, y según cómo vayamos a consumirlo, podemos incluir unos ingredientes u otros. Por ello, los chiles, jalapeños o el tabasco son más opcionales. El chile verde suele gustar mucho, pero los jalapeños los encontraremos con mayor facilidad.

El tabasco no es tan tradicional, aunque es cierto que tiene muchos seguidores. Por su parte, el ajo es para muchos prescindible y para otros fundamental, así que lo dejamos a tu elección. Eso sí, dejará demasiado aroma, así que conviene retirar el germen antes de picarlo bien fino.

Otro tema que es objeto de grandes debates es el uso o no del tomate en la receta de guacamole tradicional. Algunos mexicanos prefieren suprimirlo, aunque muchos lo defienden como imprescindible. En cualquier caso, para evitar que le quite protagonismo al aguacate, pélalo y retira la pulpa, escogiendo uno que no esté demasiado maduro.

Y sin más dilación, te mostramos con detalle la receta de guacamole según la versión más tradicional. ¡No te la pierdas!

Cómo hacer un buen guacamole

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 aguacates medianos
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 1 chile serrano
  • 1 chile jalapeño (opcional)
  • Unas hojas de cilantro fresco (opcional)
  • El zumo de 1/2 lima
  • Sal

Elaboración:

  1. Para empezar, pica la cebolla muy fina, al igual que los chiles jalapeños (en caso de utilizarlos).

  2. Si vas a utilizar tomate, escáldalo en agua hirviendo unos 20 o 30 segundos. Pasado este tiempo, refréscalo en agua helada para detener la cocción. A continuación, pélalo, pártelo por la mitad, retira las semillas y córtalo en dados pequeños.

  3. Después, pica las hojas del cilantro, lavadas y secas, deslizando el cuchillo bien afilado para obtener un corte limpio.

  4. Corta la lima por la mitad y exprime el jugo de una de las mitades.

  5. El último ingrediente que nos queda por preparar es el principal: los aguacates. Para ello, córtalos por la mitad y retira sus huesos. Con la ayuda de una cuchara, saca la carne, ponla en un bol amplio y machácala con un tenedor.

  6. Por último, agrega el resto de los ingredientes que has preparado, sazona al gusto y sirve tu guacamole acompañado de nachos si lo deseas. ¡Buen apetito!

Cómo servir y conservar el guacamole casero

Para conseguir el mejor sabor, debes servir el guacamole fresco y recién elaborado. Además, a la hora de utilizarlo, debes tener en cuenta que se oxida enseguida. Puedes rociarlo con zumo de lima o limón y un chorrito de aceite de oliva para retrasar la oxidación, pero, aun así, nunca estará igual que recién preparado.

Si no vas a consumir tu guacamole casero de manera inmediata, lo mejor es colocarlo siempre en la nevera guardado en un recipiente hermético, tapado con film o envasado al vacío si tienes la oportunidad. Cuanto menos manipulemos el guacamole mucho mejor, por ello te aconsejamos guardarlo en el mismo recipiente en que vayas a servirlo.

En cualquier caso, aunque se oscurezca y presente un aspecto menos apetitoso, seguirá estando rico aunque hayan pasado unas horas. Eso sí, no guardes tu guacamole más de dos o tres días. Aunque existe una técnica que consiste en cubrirlo con una capa de agua para conservar mejor el color. Eso sí, tendrás que desecharla antes de consumirlo.

Para terminar, es típico acompañar el guacamole casero con nachos de maíz o totopos, pero también puedes utilizar tortitas de maíz tostadas o tiernas, tostadas de pan, crudités de verduras, pan de pita o biscotes. Incluso puedes usarlo como base en canapés y otros aperitivos. ¿A qué esperas para preparar esta receta de guacamole? ¡Te encantará!

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