El consumo del coche es uno de los debates más frecuentes entre los conductores españoles ya que, el gasto de repostar combustible es el más importante de un vehículo. Y es que en apenas dos años y unos 30.000 km recorridos, un coche gasolina o diésel de consumo modesto gastará unos 2.000 euros. Y la pregunta es, ¿cómo ahorrar gasolina al conducir tu coche?

Es una buena pregunta, sobre todo teniendo en cuenta que esa cifra puede ser muy superior si conducimos de forma agresiva, con una presión inadecuada de los neumáticos o si descuidamos su mantenimiento. Presta atención a estos consejos y reducirás el consumo de tu coche para disminuir los gastos. ¡Comenzamos!

Trucos para reducir el consumo de gasolina

Toma nota de estos ocho sencillos trucos para ahorrar gasolina y conducir de manera eficiente.

1. Conduce más despacio y de forma suave

Cuanto más rápido circules, más combustible gastará tu coche diésel o gasolina, aunque estos últimos todavía gastan algo más. Es obvio, sí, pero quizás no sepas que circular a 140 km/h incrementa el consumo hasta en un 30% con respecto a hacerlo a 120 km/h.

Es decir, el diferencial de consumo aumenta de forma exponencial a la velocidad, no de forma directa. Por lo tanto, en un viaje por autopista de una hora solo llegarás cinco minutos antes por haber circulado a 130 km/h, pero habrás gastado casi un euro más. Ahora piensa en lo que ahorrarías en miles y miles de kilómetros.

Si planificas tus viajes de forma correcta y eres organizado, la demora en tiempo apenas será perceptible, sin embargo, en 4.000 o 5.000 km el ahorro podría ser el equivalente a un depósito de combustible entero.

También puedes ahorrar todavía más combustible conduciendo de forma suave. Evita los acelerones y revolucionar el motor en exceso. Además, si circulas por ciudad, tus pastillas de freno y tus acompañantes también lo agradecerán. Acelera de forma gradual y anticipa tu conducción al entorno y al tráfico.

2. Utiliza el freno motor

Hablando de la anticipación para reducir consumo de gasolina, decelera de forma suave usando el freno motor cuando veas un semáforo u obstáculo. No sigas acelerando para dar un frenazo a escasos metros, no ahorrarás ni un segundo, pero tu coche se desgastará demasiado rápido.

Cuando usamos la retención del motor, el coche gasolina o diésel no inyecta ni un solo mililitro de combustible, aunque se superen las 5.000 rpm. En vez de frenar con fuerza antes de entrar en una zona urbana, deja que el coche vaya frenando poco a poco, no gastarás nada de combustible y llegarás a la velocidad adecuada.

3. Usa neumáticos de baja resistencia a la rodadura

Si quieres reducir consumo de gasolina de tu coche diésel o gasolina equípalo con neumáticos especiales de baja resistencia a la rodadura. Con una eficiencia C o B ya ofrecen un nivel de fricción bajo, aunque no lograrás disminuir demasiado el consumo de combustible. Sin embargo, suelen tener una vida útil muy superior a la media.

Además, debes vigilar su presión pasados unos meses. Unos neumáticos con baja presión aumentarán el consumo de combustible de tu coche gasolina o diésel, y se desgastarán de forma irregular empeorando el comportamiento del coche. Lleva siempre los neumáticos a la presión indicada o un par de décimas por encima, pero cuidado con inflarlos en exceso.

4. Retira la baca del techo

Si tu vehículo dispone de baca, debes saber que llevarla en el techo aumenta la resistencia aerodinámica y tu motor deberá vencerla incrementando el consumo de combustible. Asimismo, los cofres de techo son todavía peores que las bacas, incrementando hasta en un 20% el consumo del coche diésel o gasolina. Son prácticos en viajes de largas distancias, pero, si no los vas a usar de forma continuada, desmóntalos.

5. Vacía tu coche de trastos inútiles

Está bien llevar una serie de accesorios a bordo, pero dentro de un límite. Todos los objetos innecesarios que llevas en tu vehículo pueden sumar decenas de kilos, aumentando su peso y, con él, su consumo. No tiene ningún sentido arrastrar kilos sin motivo alguno, así que deshazte de todo lo que no sea indispensable.

6. Comprueba el estado del filtro de aire

El filtro de aire influye de forma directa en el consumo del coche, pues se encarga de que el aire que entra en la admisión del motor esté limpio. Este proceso acaba obstruyéndolo con el uso, por ello es recomendable su sustitución cada 30.000 km, además es sencilla y nada costosa. El motor de tu coche diésel o gasolina respirará libre y, además de reducir su consumo de combustible, funcionará con más fuerza.

7. Cuida el mantenimiento de la mecánica

El filtro de aire no es el único componente de la mecánica de tu vehículo que necesita ser vigilado. De este modo, no conviene descuidar el estado de las bujías, los filtros de combustible y realizar los cambios de aceite cuando lo indique el fabricante. Un aceite limpio, sobre todo en un coche diésel, es más beneficioso para su motor. Recuerda que solo si la salud de tu motor es óptima conseguirás reducir consumo de gasolina y disfrutar de todas sus prestaciones.

8. Planifica tus rutas de forma adecuada

Si vas a llevar a cabo un viaje de varios cientos de kilómetros opta por una ruta que combine autovías con carreteras nacionales. Es más eficiente que conducir por autopistas, ya que la velocidad será más moderada. Además, por las zonas donde conozcas las rutas por las que circulas de forma habitual, puedes optar por un itinerario más largo que evite un pesado atasco. Al menos no perderás tanto tiempo y conseguirás reducir consumo de gasolina.

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